Fabada para 400 y un ‘prompter’ para el Príncipe

Don Felipe y doña Letizia comparten comida con periodistas, políticos, intelectuales y empresarios antes de entregar los Príncipe de Asturias

Don Felipe y doña Letizia conversan con el cineasta autriaco Michael Haneke, Premio Príncipe de Asturias de las Artes.
Don Felipe y doña Letizia conversan con el cineasta autriaco Michael Haneke, Premio Príncipe de Asturias de las Artes.Ballesteros (EFE)

El Príncipe paseó feliz, sonriente, con un cuenco lleno de fabada, hoy por los salones del hotel Reconquista de Oviedo, en la recepción previa a la entrega de los premios Príncipe de Asturias esta tarde en el teatro Campoamor. Todo el mundo quería saludarle, pero muchos se quedaron con las ganas porque había cerca de 400 invitados al bufé de fabada, arroz con pitu de caleya y carballones –todo 100% asturiano- que ofrecía el presidente de la Fundación Príncipe de Asturias. Don Felipe saludó a cuanta gente pudo antes de retirarse a ensayar con un prompter el discurso que pronunciará esta tarde, el más importante del año para él porque es él quien lo redacta, no el Gobierno. Esta es la segunda vez que el Príncipe utiliza el prompter para un discurso, la primera fue en Buenos Aires, el pasado 7 de septiembre, para apoyar la candidatura olímpica de Madrid 2020.

Además de los premiados, había en la recepción numerosos representantes de los medios de comunicación, como Leopoldo González Echenique, presidente de RTVE, Juan Cruz, Luis del Olmo, o Luis María Ansón, y caras conocidas de la televisión como Mariló Montero. También asistieron políticos como Juan Antonio Belloch, alcalde de Zaragoza, que charlaba a carcajada limpia con la socióloga Saskia Sassen; el expresidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, que no perdonó un puro en el patio del Reconquista, la exministra Cristina Garmendia, y el expresidente asturiano Francisco Álvarez-Cascos.

Doña Letizia, que utilizó el mismo vestido que el pasado 12 de octubre, día de la Fiesta Nacional, para dar imagen de austeridad, se retiró un poco antes que don Felipe de la recepción.

Previamente, los Príncipes habían entregado la insignia de oro de la Fundación Príncipe de Asturias a los premiados de este año, que luego les ayudaba a ponerse una azafata. Solo en el caso de Liv Parlee, de ocho años, ciega, don Felipe le colocó personalmente la insignia por el premio Príncipe de Asturias de la Concordia que este año ha recibido la ONCE. De hecho, en la foto de familia de los premiados se coló por primera vez este año un animal, el perro guía Brissi.

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Sobre la firma

Natalia Junquera

Reportera de la sección de España desde 2006. Además de reportajes, realiza entrevistas y comenta las redes sociales en Anatomía de Twitter. Especialista en memoria histórica, ha escrito los libros 'Valientes' y 'Vidas Robadas', y la novela 'Recuérdame por qué te quiero'. También es coautora del libro 'Chapapote' sobre el hundimiento del Prestige.

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