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Una de arte y ensayo en la Red

El cine de autor difícil de exhibir coloniza Internet y los museos con iniciativas revolucionarias

Foto de la exposición 'Insomnia', en la Fundación Miró de Barcelona, que muestra la instalación 'Light Music' en la Tate Modern en 2009. Ampliar foto
Foto de la exposición 'Insomnia', en la Fundación Miró de Barcelona, que muestra la instalación 'Light Music' en la Tate Modern en 2009.

Funciona como los añorados cines de arte y ensayo y, como aquellos, tiene una programación de calidad con obras raras en versión original, que se proyectan durante breves periodos. La diferencia es que es gratuito y se puede disfrutar a domicilio. Se trata de Vdrome, un innovador cine online, promovido por Edoardo Bonaspetti, director de Mousse, una de las principales revistas italianas de tendencias; Andrea Lissoni, comisario de Hangar Bicocca, el centro artístico de Milán que acaba de fichar a Vicente Todolí, y dos especialistas: el estadounidense Jens Hoffmann y la portuguesa Filipa Ramos.

Ellos se encargan de elaborar una programación con obras de difícil catalogación, vinculadas tanto al mundo del cine como al del arte, que por ello no consiguen encontrar un lugar donde se puedan disfrutar completamente. El cine tradicional, ya de por sí sumido en una profunda crisis, nunca tuvo espacio ni tiempo para estas producciones y los museos, que intentaron paliar el vacío, no suelen reunir las condiciones idóneas. Entonces ¿por qué no ofrecerlas a través de Internet, en un contexto que no desvirtúe sus características, sino que les dé valor?

Dicho y hecho. Vdrome se inauguró con la proyección de Spectres, una película de Sven Augustijnen sobre el proceso de descolonización del Congo Belga y la ejecución del líder nacionalista Patrick Lumumba. “La relación entre cine y arte en el espacio del museo sigue siendo problemática. Por eso nosotros queremos proponer una alternativa, un nuevo espacio que ofrezca una mirada estable sobre la escena de un cierto cine experimental, demasiado poco presente tanto en los festivales como en las exposiciones”, indica Lissoni, asegurando que es perfectamente consciente de que Internet no sustituye la proyección en el espacio físico.

La programación de Vdrome alterna figuras consolidadas como Lawrence Weiner, uno de las próximos invitados, y emergentes como Beatrice Gibson y Apichatpong Weerasethakul, de los que se han proyectado The tiger’s mind y Vamipire/Sud Vikal, respectivamente. Hasta el 29 de abril estuvo en cartel Into the unknown, un filme del lituano Deimantas Narkevicius, cuya trayectoria tuvo un importante empuje tras su primera retrospectiva, organizada por el Museo Reina Sofía de Madrid. Encargada para el 20º aniversario de la caída del Muro de Berlín, Into the unknown utiliza viejos metrajes de documentales de la Alemania oriental para provocar un enfrentamiento visual entre las imágenes de la realidad y la propaganda.

Vdrome es una propuesta que ofrece películas de figuras emergentes

Después, Michael Stevenson con Introducción a la teoría de la probabilidad, una película en castellano, ambientada en la isla Contadora, delante las costas de Panamá, donde en 1979 se exilió la familia real iraní. El filme, que se construye alrededor de los recuerdos de un guardaespaldas del Sha, se completa con una entrevista al artista de la comisaria Magalí Arriola.

Hasta el 19 de mayo se podrá ver Postcards from the Desert Island, de Adelita Husni-Bey. La obra es el resultado de un taller con adolescentes de París inspirado en la novela de William Golding El señor de las moscas.

“Seleccionamos obras que no se encuentren fácilmente en Internet, de una duración no inferior a los 20 minutos y que, aunque abstractas, tengan una estructura narrativa. Por lo demás tocamos todos los géneros: documental, ensayo, horror, experimental, biográfico... sin pedantería ni pretensiones académicas, sino valorando la dimensión cinemática de la obra”, continúa Lissoni. Todas las películas se presentan con la introducción de un especialista en forma de ensayo o entrevista con el autor, que se mantiene online como archivo, cuando termina su programación.

El nombre, Vdrome, es un homenaje al visionario proyecto de Stan VanDerBeek, que en 1963, con la voluntad de crear un espacio sensorial atípico para proyectar sus películas, ideó el Movie-Drome, una cúpula pensada para sumergir el espectador en las imágenes. Sus bocetos y fotografías se pueden ver hasta el 16 de junio en la Fundación Miró de Barcelona, en el marco de Insomnia, una exposición que confirma el gran interés generado por las investigaciones sobre el espacio y el lenguaje fílmico desde el ámbito del arte. La muestra, que reúne filmes concebidos para un contexto expositivo, recorre el tránsito de las producciones audiovisuales, desde la caja negra del cine al cubo blanco del museo. Entre los artistas seleccionados destaca Ben Rivers, que recientemente presentó en Vdrome Slow action, una producción que combina documental, estudio etnográfico y ciencia ficción para describir el hipotético futuro de nuestro planeta.