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El Reina Sofía se busca un ‘plan B’ para encarar el futuro

Nace la Fundación del Museo para estrechar lazos con coleccionistas privados del área iberoamericana y compartir obra y conocimientos entre las instituciones

Presentación de la fundación del Museo Reina Sofía y su patronato. En la imagen, Borja-Villel, Helga de Alvear, José María Lassalle, Patricia Phelps de Cisneros, Guillermo de la Dehesa y Juan Carlos Verme.
Presentación de la fundación del Museo Reina Sofía y su patronato. En la imagen, Borja-Villel, Helga de Alvear, José María Lassalle, Patricia Phelps de Cisneros, Guillermo de la Dehesa y Juan Carlos Verme.

Con la financiación pública en franca retirada (un tijeretazo del 25% solo este año) y sin noticias de que vaya a volver por donde se fue, urge buscar un plan B. La Fundación Reina Sofía es la solución alternativa con la que han dado los responsables del museo, Manuel Borja-Villel, director, y Guillermo de la Dehesa, presidente del patronato. Cuentan con la inestimable ayuda de la “sociedad civil”, concepto elástico que en este caso designa a 16 coleccionistas iberoamericanos de nueve países: de la mecenas venezolana Patricia Phelps de Cisneros a los españoles Juan Abelló y la galerista Helga de Alvear; del matrimonio formado por los brasileños Ricardo y Susana Steinbruch al financiero colombiano Alejandro Santo Domingo.

Además de para obtener dinero y así avanzar en la autofinanciación del centro (cada uno de los patronos ha aportado ya 12.000 euros para la constitución), la Fundación servirá al museo para alentar el trabajo en red entre las instituciones de uno y otro lado del Atlántico, la conexión con Iberoamérica y el flujo de conocimientos y colecciones. Todas ellas son ideas que Borja-Villel viene repitiendo desde su llegada a Madrid hace cinco años y que ya se han sustanciado en la creación de la Red de Museos del Sur, con su archivo común y el fomento de la itinerancia de exposiciones entre centros como la Pinacoteca de São Paulo o el MALI de Lima, cuyo presidente del Patronato, Juan Carlos Verme Giannoni, asistió ayer a la presentación del proyecto en la sede del museo, que estuvo amadrinado por la reina Sofía.

En el acto, De la Dehesa vinculó este plan B a la concesión de una ley propia al centro, gesto normativo que equiparó su régimen con el del Prado. “Esto nos confiere un mayor margen de acción para buscar dinero”, explicó el presidente. “Aunque sigue siendo un organismo público y la partida presupuestaria tratará de ser incrementada en cuanto sea posible”, intervino entonces el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle.

“Es un ejemplo de la adaptación a los tiempos y con él, el Reina Sofía se erige en frontera cultural norte de América Latina. Debemos ser la puerta a la americanidad para este viejo y espero que no por mucho tiempo decadente continente”, explicó el secretario de Estado ante un cartel en el que se podía leer con caprichosas licencias tipográficas: Redes_Latinoamérica_Sostenibilidad_Divulgación_Conocimiento_Patrimonio_archivo universal.

Grandes conceptos que de momento se han sustanciado, además de en la creación de un patronato, en la donación de Phelps de Cisneros, cuya colección será objeto de una muestra en el Reina en enero, de una pieza del artista madrileño Juan Muñoz (1953-2001) valorada en 200.000 euros y que Borja-Villel calificó de obra fundamental en su carrera.

La lista completa de los patronos la forman Hugo Sigman y Silvia Gold (Argentina), José Olympio Pereira y Ricardo y Susana Steinbruch (Brasil), Helga de Alvear y Juan Abelló (España), Juan Antonio Pérez Simón (México), Jorge Gruenberg y Juan Carlos Verme Giannoni (Perú), Luiz Augusto Teixeira de Freitas y Beatriz Quintella y Ricardo Espírito Santo Salgado (Portugal), Patricia Phelps de Cisneros (Venezuela), Álvaro Saieh (Chile) y Alejandro Santo Domingo (Colombia).