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El director que alargó su corto ‘Animals’

El cineasta barcelonés Marçal Forés habla sobre su primera película, que nace de la idea de un trabajo de universidad

El director Marçal Forés con Martin Freeman, durante el rodaje de 'Animals'.
El director Marçal Forés con Martin Freeman, durante el rodaje de 'Animals'.

Formado en la ESCAC y en la National Film and Television School de Londres, Marçal Forés (Barcelona, 1982) ya había demostrado su talento en cortos como Yeah! Yeah! Yeah! o Friends Forever. Pero esta joven promesa del cine catalán y, ahora también nacional, no había tenido la oportunidad de dirigir un largometraje. Hasta ahora. Para su ópera prima, este barcelonés ha contado nada menos que con Martin Freeman como uno de los protagonistas del filme producido por Escándalo films, que se estrena hoy en las salas españolas, Animals.

La película cuenta, en el personaje de un adolescente de 17 años que encarna Oriol Pla, la relación que tienen las personas con sus instintos, con sus emociones más primarias y más puras. La idea, original de Forés, nace durante sus estudios de cine en la NFTS de un corto homónimo que realizó en sus años de carrera. Entonces el que hoy dirige era el actor protagonista. ¿Autoplagio o simplemente explotar una idea original para sacarle el máximo jugo? "Cuando haces cine te salen muchos proyectos muy cortos o muy rápido, vomitas muchas ideas, y de repente se te queda alguna y piensas, 'esta es la semilla perfecta para seguir desarrollando algo'. Y este corto, Animals, fue la semilla de esto", explica el autor.

Ni género fantástico, a pesar de que uno de los personajes clave en la historia es un osito de peluche que habla, ni de terror, aunque esté ambientada en bosques, haya sangre y muertes adolescentes. Forés prefiere no encuadrarla en ninguno de estos calificativos: "Me gusta cuando una película no encaja en un género exactamente. Me gusta que no sepas qué va a suceder. Igual que cuando te levantas puedes tener un mal día, partirte de risa a la hora del almuerzo, e irte cagado de miedo a casa porque crees que alguien te está siguiendo hasta el portal de casa. Esto también puede ocurrir en una película". De momento Animals viajará al Festival de Roma y al de Cine Fantástico de Quebec, lo que aporta una pista sobre el género donde podríamos encasillar la película.

Pero los elementos de ficción en Animals superan cualquier frontera de la realidad. Hay un oso que habla, toca la batería, y se comunica en inglés con el protagonista (su mejor amigo) quien por otra parte utiliza el catalán durante todo el guion. "Me gustaba la barrera del idioma que se rompía entre estos dos personajes, no es solo una relación verbal, sino que va más allá, no tiene una lógica", aclara. El personaje del oso, necesario en el argumento de Animals, representa el icono de la infancia, una infacia con una voz y un sentido de certidumbre, que sabe y conoce el mundo del protagonista desde una madurez de la que éste carece. "Es un personaje muy reflexivo, no se comporta como un niño pequeño sino todo lo contrario, le da mucho que pensar al protagonista. El rodaje con el oso fue muy divertido: es un osito real, una marioneta de 40 centímetros de alto, con anclajes en la cabeza y en las articulaciones, que requería a cinco marionetistas detrás para manejarlo", recuerda el director.

“Cuando somos niños somos casi animales. Luego nos hacemos mayores y no queremos otra cosa que matar los vínculos con ese animal, ocultarlos o esconderlos”, explica el barcelonés, ilusionado todavía cuando recuerda el pase en el Festival de San Sebastián: “Fue toda una sorpresa. En Donosti la enseñamos por primera vez a un público desconocido. Fue, creo, uno de los mejores pases en los que he estado, con una respuesta del público muy agradable”.

El rodaje de Animals se llevó a cabo durante el otoño de 2010 y contó con un presupuesto de 2.400.000 euros. “Si quisiéramos hacer la misma película ahora no tendríamos ni una décima parte del presupuesto. Por aquellos tiempos todavía había subvenciones del Gobierno, de las televisiones…” Ahora la cosa anda más complicada, especialmente para un director novel que se está abriendo un camino nada fácil, a no ser que seas Paco León, claro. "Mi idea inicial era estrenar simultáneamente en salas y en Internet, pero las distribuidoras se negaron. Creo que Internet es el futuro del consumo. Muchas de las mejores películas españolas que he visto últimamente las he visto en Internet. Si la peli es buena, da igual que la veas en YouTube, en pantalla grande o pequeña. Como no aguantan en las salas..." Aún así, como cualquier cineasta que se precie, para Marçal Forés, "todavía no hay un soporte mejor que el cine para ver cine".