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¡Ra-ta-tá! Vuelve 'Hazañas bélicas'

Los célebres tebeos regresan con aventuras de españoles en la II Guerra Mundial

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En los campos de batalla de sus viñetas aprendimos desde niños la guerra. Lo que era un pánzer o un bazoka y que no debías caminar cerca de un letrero que ostentara la advertencia "Achtung Minen!". Conocimos allí metralletas y ametralladoras y el alargado ra-ta-ta-tá de sus letales bocas. Mirando y leyendo fuimos soldados antes de la mili y desde entonces jamás confundiremos el casco de un Fritz o el de un Tommy o la insignia de teniente con los galones de sargento (Gorila). Eran Hazañas Bélicas, los tebeos de referencia del género de guerra. Y han vuelto.

Un grupo de dibujantes con guiones de Hernán Migoya y bajo la advocación de la editorial Glénat se han lanzado a la aventura de resucitar gozosamente la vieja serie (iniciada en 1948 y que pervivió hasta los setenta) renovada con el epígrafe de Nuevas Hazañas Bélicas. Como las entregas originales, estas se centran en la II Guerra Mundial y se dividen en dos colecciones, la azul y la roja. Sin embargo, ahora, los colores vienen con adscripción ideológica de los personajes principales, que son combatientes españoles y ya no alemanes o aliados. La serie azul la protagoniza una monja falangista violada y tuerta que se alista como hombre en la División Azul (Unidos en la División), y la roja un ex jefe miliciano que pretende atentar contra Franco y Hitler en Hendaya (Dos águilas de un tiro).

La División Azul y un atentado contra Franco y Hitler, en las nuevas viñetas

Los dos primeros álbumes con dibujos respetivamente de Bernardo Muñoz, el primero, y Perro y Beroy, el segundo, ya están a la venta, con portadas ambos de Miguel Gallardo. Los álbumes vienen acompañados con sendos cuadernillos de regalo en el formato más famoso de la serie original: el alargado. En esos tebeos (con la inconfundible silueta del GI verde cambiada por la de un combatiente republicano o franquista) se explica como un flash back la historia de los dos personajes de las Nuevas Hazañas Bélicas para que conozcamos sus orígenes y sus peripecias durante la Guerra Civil. La hermana Àngels ha sido mancillada en la basílica de Santa Maria del Mar por lobunos milicianos comunistas y busca venganza luchando como el mozalbete Ángel en Rusia. Seguiremos su instrucción en Alemania, su marcha hacian el Este ("Rusia es cuestión de un día para nuestra infantería, la, la lá", etcétera) y seremos testigos de encuentros que son un guiño para el lector como con un guripa apellidado Berlanga y un desertor danés de la Wehrmacht que se llama Sven y se hará luego famoso escribiendo truculentas novelas sobre su experiencia militar...

En cuanto a Terio García, en una historieta más "pulp y tarantinesca", conocemos sus experiencias traumáticas en la revolución de octubre del 34 en Asturias, en el infernal campo leonés de Fabero del Bierzo (donde estuvo internado el tío abuelo del guionista Migoya) en el 37 y en los campos de refugiados franceses, hasta que el maquis le pone en situación de atentar contra Hitler y Franco... ¡y le pega un tiro al Caudillo!, que es lo que en realidad —la bala alojada cerca de la columnna— lo matará 34 años después.

"Es una exclusiva que desvelamos hoy", bromeó ayer en la presentación de Nuevas Hazañas Bélicas el director de Glénat España, Joan Navarro, que para la ocasión lucía una Cruz de Hierro y una medalla al valor rusa. Navarro y Migoya coincidieron en reivindicar los viejos tebeos y a su autor, Boixcar, "vilipendiado y tenido injustamente por menor", y en denostar el "papanatismo" y "desvarío" de la novela gráfica y su "elitismo cultural", que jugzaron como la decadencia del cómic. El editor incluso dijo que cuando oye las palabras "novela gráfica" amartilla su pistola, lo que si lo veías del lado de la Cruz de Hierro daba una grima... Migoya recalcó el interés de que la nueva colección huya de la corrección política que se estila, dijo, "en la que solo los republicanos son guays", y no dude en tener héroes del otro bando. "En realidad casi todos los héroes populares son reaccionarios", reflexionó; "los tres mosqueteros y 007 sirven a reyes". El dibujante Bernardo Muñoz señaló lo interesante que le ha sido pasar de dibujar comic erótico a enrolarse en esta nueva aventura.