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Hacia las fuentes del hogar contemporáneo

La periodista de EL PAÍS Anatxu Zabalbeascoa resume en el libro 'Todo sobre la casa' la historia y la evolución de los lugares donde vivimos

Ya no es para tanto. Al fin y al cabo tan solo sirve para dormir. Pero hubo un tiempo en el que la cama era el centro del universo doméstico. Nacimientos, bodas y muertes se celebraban en torno al mueble más importante de la casa, ese donde por ejemplo las reinas viudas de la Edad Media aguardaban tumbadas a que los huéspedes fueran desfilando y dejándoles su pésame. Lejos de los focos del hogar contemporáneo, la cama, o más bien el dormitorio, es sin embargo uno de los seis pilares sobre los que la periodista de EL PAÍS Anatxu Zabalbeascoa ha alzado una auténtica historia de la casa que resume en el libro Todo sobre la casa (Gustavo Gili), que presentó ayer martes en el Fnac de Madrid.

"La evolución de la casa no siguió una línea ascendente. Hubo periodos más sucios y otros más limpios", dice la autora

Del baño a la cocina, del salón al comedor, del dormitorio al jardín, Zabalbeascoa se adentra por los pasillos de la historia cotidiana -con h minúscula-, esa a la que grandes batallas y revoluciones roban espacio y protagonismo en los manuales. "Es un viaje brutal por el mundo y por el tiempo: la historia de las pequeñas cosas es más trascendental que la de los grandes acontecimientos", asegura la autora. Para construir su catedral, Zabalbeascoa buscó ladrillos en las épocas y los lugares más remotos. "Usé fuentes como textos de antropología, costumbres y tradiciones, testamentos, libros de cuentas o la historia del arte", detalla la autora sobre los fundamentos de un proyecto que abarca desde la prehistoria hasta el presente.

Diez años

El resultado es un viaje de 209 páginas por los orígenes y el desarrollo de los lugares donde vivimos. Diez años tardó Zabalbeascoa en finalizar una ruta que le llevaba a escribir y documentarse dos días a la semana y cada verano. Llegada a la meta, la autora busca atar los hilos conductores de su recorrido: "La evolución de la casa no siguió una línea ascendente. Hubo periodos más sucios y otros más limpios, eras progresistas y más conservadoras. Aunque en el fondo el hogar sigue manteniendo su función original, se ha quedado atascado en la historia".

Por ese atasco sin embargo han transitado miles de conductores a lo largo de los siglos. Arquitectos, médicos y sociólogos han propuesto soluciones innovadoras y dejado su huella en ese camino que empezó en torno a un fuego en medio de la naturaleza y de momento acaba entre cuatro paredes en los salones de hoy en día. Así, se descubre que el primer pasillo moderno nació de la mente del británico John Torpe, en 1597. O que hasta el siglo XVII no se empezó a tapizar la parte trasera de las sillas, ya que se solían dejar pegadas a la pared. Cual arquitecta, Zabalbeascoa funde anécdotas curiosas, rigor histórico y un estilo narrativo ágil, al que el pincel del dibujante Riki Blanco añade unas ilustraciones que él mismo defines como "amenas".

Historia del hogar, pero también de sus habitantes y sus costumbres, Todo sobre la casa acaba teniendo un séptimo protagonista, hecho de carne y huesos. "En la célula básica de la arquitectura cuenta más el usuario con sus decisiones que el arquitecto", sostiene la autora. Espejo de sus habitantes, las casas evolucionan junto con ellos y sus necesidades. "Nuestras casas saben bien cómo somos", sentencia una cita del poeta Juan Ramón Jiménez con la que arranca el libro. ¿Y qué contarán nuestros hogares a quienes los estudien en unos siglos? "Hay una cosa muy emblemática: la televisión ocupa el lugar que antiguamente era de la chimenea".