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Un australiano en la corte de Felipe II

Michael Noone, el gran recuperador de la música renacentista española, estrella de la 50ª Semana de Música Religiosa de Cuenca

Michael Noone, un hombre alto, canoso y de voz suave que llegó a España desde las antípodas del mundo levanta el enorme tomo de partituras de Tomás Luis de Victoria (1548-1611) con las dos manos y suelta el abracadabra del sonido: "Esto no es nada hasta que suena. No existe. Es un libro mudo. Por eso es importante la recuperación de un patrimonio musical de esta envergadura. Si no, muere". El volumen es el Officium Defunctorum, "un best seller musical", como dice él, que entró en imprenta en Madrid solo tres meses después de que lo hiciera un famoso libro de un tal Miguel de Cervantes. Aunque Victoria, el gran polifonista del momento, era la estrella, una generación de músicos brillantes (Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero, Alonso Lobo o Ginés de Boluda), casi siempre luciendo sotana, puso banda sonora al siglo de oro español; de no ser por este particular musicólogo y el altavoz que puso a sus partituras, su música podría haber quedado para siempre atrapada en la sordina de unos pentagramas perdidos en un archivo toledano.

A menudo pasan estas cosas en España... ha tenido que venir un australiano, a quien subvencionó el Gobierno chino sus investigaciones, para recuperar la mejor música del Renacimiento español. Noone (ríe todo el tiempo y es capaz de contagiar de forma insólita la pasión que siente por algo tan remoto para la mayoría de la humanidad como la obra de Victoria), se acelera hablando del compositor español de cuya muerte se cumplen ahora 400 años. "Es que él era el Cervantes de la música española. Por eso le seguí la pista desde que empecé a cantarlo en un coro de Sidney con 18 años. Vine a España y me instalé en Toledo", explica tomando un café en Cuenca, donde asiste a la presentación de la 50ª edición de la Semana de Música Religiosa.

Cuando Noone llegó a España aprendió castellano como pudo y se puso a rebuscar en los archivos de El Escorial y de la catedral de Toledo para encontrar los originales de unas partituras difíciles de descifrar. El sistema de notación (sin barras de compases y con unidades de medida del tiempo bastante imprecisas) no ayuda. "Claro, para que luego puedan ser interpretadas las partituras tienen que ser preparadas por un musicólogo". Como él. Y luego hay que hacerlas sonar con precisión. En su caso, con las voces de la Ensemble Plus Ultra.

Sin liturgia sagrada

El sonido recuperado por Noone es fundamentalmente religioso. Algo que no podría volver a suceder dentro de 400 años, porque la liturgia sagrada ha abandonado la música culta o elaborada como acompañamiento del rito. "Es algo que se me escapa. No entiendo muy bien lo que pasa en España entre la Iglesia y la cultura española, entre la Iglesia y el patrimonio de este país. Tenemos que buscar maneras para mantener viva esta música. No me gusta hacer conciertos o grabaciones, porque tiene que mantenerse viva en los ritos. Pero si no lo hacemos, caerá en desuso y morirá.".

Según el musicólogo australiano, la clave de esta música es "su expresividad". "Y eso muy importante en un compositor como Victoria. Solo compuso para voz y para la liturgia católica. Pero no hace falta entender latín, la armonía entra directamente. Porque es conciso y directo. Es música para amateur. Cualquier coro en el colegio puede cantarla fácilmente", explica Noone, que precisamente descubrió este sonido cantándolo cuando era joven en un coro.

Pero, ¿qué sentido tiene una música de este tipo hoy en día? "Todo. Las primeras grabaciones que hice fueron subvencionadas por el Gobierno chino. Estamos hablando de música de exportación, con denominación de origen. Si los chinos son capaces de disfrutarla fácilmente, es que tiene mucho valor y llega al oído de cualquier persona", explica. Además, Noone resalta el hecho de que las discográficas sigan invirtiendo en grabaciones de este tipo. "Me llama mucho la atención que dentro del mundo de la crisis, cuando todos los sellos están con problemas económicos, no tengan inconveniente en editar diez discos de Victoria. Porque es rentable, es una música que merece la pena comercialmente", proclama alzando el tomo de partituras.

Michael Noone protagonizará ocho conciertos durante la Semana de Música Religiosa de Cuenca, que este año traspasará los muros de la ciudad y celebrará recitales hasta diciembre.