Mariona Carulla, elegida presidenta del Orfeó Català

Su candidatura, con 579 votos, derrota a la de Enric Enrech en unas elecciones reñidas e históricas

Mariona Carulla (Barcelona, 1944) se alzó en la madrugada de hoy con la victoria en las elecciones a la presidencia del Orfeó Català por 579 votos frente a los 260 obtenidos por la candidatura encabezada por Enric Enrech (Barcelona, 1947). Las elecciones, históricas por ser las primeras democráticas que se celebran en la institución, tuvieron lugar en el Petit Palau en el transcurso de una larga asamblea extraordinara convocada por la entidad que duró más de siete horas y obtuvo una altísima participación de la que se felicitaron ambos candidatos. Había 1.668 socios con derecho a voto del total de 1.770 con que cuenta la entidad propietaria del Palau de la Música de Barcelona. De estos, votaron 920, aunque tuvieron que anularse 61 de los 567 votos emitidos por correo ya que no estaban suficientemente identificados. Hubo 18 votos en blanco y dos nulos.

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Abuelos, cantantes y empresas

Carulla, que, al igual que su contrincante, tuvo 10 minutos antes de iniciarse las votaciones para dirigirse a los socios pidiéndoles el sufragio, fue proclamada presidenta de la nueva junta de gobierno del Orfeó Català para los próximos cuatro años a las dos de la madrugada de hoy tras una larguísima verificación y recuento de votos que duró cinco horas. Esta es la primera junta de gobierno de la institución salida de las urnas de la era pos-Millet.

A la nueva junta le faltan, sin embargo, cuatro de sus miembros que deben representar a los cantores del coro principal del Orfeó Català, uno de los cuales ocupará la vicepresidencia tercera. Su elección, por votación interna del coro, se celebró el pasado 16 de noviembre pero fue invalidada por la mesa electoral el pasado martes al haber votado cantores que no tenían los dos años de antigüedad como asociados que exigen los nuevos estatutos aprobados el pasado julio. Está previsto que la próxima semana se repita la votación.

Junto a los miembros de su candidatura, Mariona Carulla se dirigió desde el escenario del Petit Palau al grupo de socios que esperó pacientemente hasta las dos de la madruga la proclamación del venecedor y abogó, en su breve parlamento, por "la unidad de todos los socios" para iniciar la que denominó "una época dorada de la institución". Y añadió que lo primero que haría al entrar esta mañana al Palau de la Música sería agradecer el esfuerzo de todos sus trabajadores durante el periodo electoral.

Reunión con los mecenas y las administraciones

Avanzó también que la próxima semana se reunirá con las empresas mecenas de la fundación del Orfeó para comunicarles, dijo, que "sus aportaciones se gestionarán desde el rigor y la máxima transparencia"; y con las tres administraciones que integran el consorcio del Palau: la Generalitat, el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Barcelona.

Carulla, que fue durante 15 años vicepresidenta de la junta gobernada por Fèlix Millet, saqueador confeso del Palau, explicó a EL PAÍS durante la campaña electoral que se presentó a las elecciones para completar en los próximos cuatro años el "proyecto de renovación del Orfeó Català" que, como presidenta interina, inició en los últimos 15 meses junto al director general de la institución, Joan Llinares.

Este proyecto de renovación prevé la culminación de la reorganización del Palau de la Música simplificando su compleja estructura jurídica, actualmente con cuatro entidades conviviendo en el auditorio modernista: el consorcio integrado por las administraciones que lo rigen, la fundación a través de la que se recaudan fondos de patrocinadores, la asociación Cor de Cambra del Palau y la asociación Orfeó Català. Carulla, de acuerdo con las administraciones públicas, prediseñó ya que estas cuatro entidades jurídicas acaben siendo dos, la asociación Orfeó, matriz y propietaria del Palau de la Música, y una fundación de nueva creación que los administrará controlada en un 51% por la asociación.

Inicio caliente de la asamblea

La asamblea, que transcurrió sin incidentes, tuvo un inicio caliente con los parlamentos de 10 minutos de los dos candidatos dirigidos a pedir el voto de los socios del Orfeó Català. Empezó Enric Enrech, quien consumió su tiempo lanzando duros ataques a su contrincante, sembrando dudas sobre la legitimidad de la mesa electoral para guardarse como última baza una posible recurso de impugnación de las elecciones, aunque ejerció el voto sin hacerle ascos, y advirtió al director general del Palau, Joan Llinares, que si ganaba le iba a despedir. "No cuento con la colaboración futura del que hoy es el director general, quien por su actitud desleal hacia la junta directiva no es de mi confianza", dijo rotundo.

Luego, tras la votación, Enrech se cruzó con Llinares en el Petit Palau y con elegancia el director general le dijo al candidato: "Somos gente civilizada y no te preocupes que mañana [por hoy] empezamos a hacer el traspaso de poderes sin ningún problema". Esbozando una sonrisa forzada, Enrech se excusó ante Llinares: "Son cosas de campaña electoral. No te preocupes que no ganaré".

Por su parte, Mariona Carulla provocó tras su parlamento la protesta de un socio, que se identificó como el asociado 1.264, quien se manifestó airado después de que la candidata finalizara su discurso con la proyección de un vídeo en el que el director de orquesta Antoni Ros Marbà, vicepresidente segundo en su lista, pedía el voto. "Este añadido no estaba previsto. Es inadmisible. No figura en el orden del día", le espetó al presidente de la mesa electoral Antoni Dalmau, quien eludió la protesta explicando el procedimiento del voto.

Mariona Carulla, eligiendo la papeleta para votar en las elecciones al Orfeó Català.
Mariona Carulla, eligiendo la papeleta para votar en las elecciones al Orfeó Català.EFE
Socios del Orfeó Català ejerciendo anoche el voto en el Petit Palau.
Socios del Orfeó Català ejerciendo anoche el voto en el Petit Palau.EFE

Empresarios, profesionales liberales y un político

Para comandar la nueva etapa del Orfeó Català que se abre tras las elecciones celebradas anoche, Mariona Carulla,hija del empresario LLuís Carulla, fundador del grupoAgrolimen, se ha rodeado de un atractivo grupo de empresarios, profesionales liberales e incluso un político. Una buena parte de sangre nueva para una junta de gobierno queincluye a cuatro de sus miembros,la presidenta incluida, que ya figuraron en anteriores juntas en la época de Fèlix Millet, comoel director de orquesta Antoni Ros Marbà, que ocupará la vicepresidencia segunda; el notario Carlos Cuatrecasas, que será el secretario segundo y la ex directora de la Sala Parés de Barcelona Marta Maragall, que ocupará una vocalía.

La sangre nueva la aportan Josep Maria Loza, ex director general de Caixa Catalunya, que es el nuevo vicepresidente primero; el ingeniero Jaume Martí, secretario primero; Carles Sumarroca, fundador de la constructora, que ejercerá de tesorero; Joaquim Borràs, archivero jefe del Ayuntamiento de Barcelona, que asume el puesto de archivero-bibliotecario; y como vocales figuran Emilio Álvarez, galerista y director del Festival Loop de Barcelona; Alfredo Bassal, presidente de Active Venture Partners; Joan Oliveras Bagués, joyero y empresario; Glòria Renom, diputada de CiU en la legislatura que ha acabado y número 19 en la candidatura de la coalición nacionalista para la eleciones catalanas del 28 de noviembre; Teresa Rumeu, arquitecta; Marta Solé, responsable del programa Parlem de Drogues de la Fundación La Caixa; Joan Manuel Soler, presidente de Quadis; Joaquim Uriach, del grupo farmacéutico Uriach; y Aleix Viadé, realizador cinematográfico.

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