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La Polaca muere en Sevilla a los 65 años

La bailaora y actriz fallece víctima de un cáncer de pulmón

La Polaca era una de las artistas flamencas más famosas en los años sesenta y setenta. Su elegancia natural estaba en la base de su baile y en su frecuente aparición en muchas de aquellas películas que solían abarrotar las salas españolas de barrio. Se llamaba Josefa Cotillo. La bailaora y actriz madrileña murió ayer en Sevilla a los 65 años víctima de un cáncer de pulmón. La Polaca residía en la localidad sevillana de Tomares desde hacía cinco años junto a su marido. La Polaca no tenía hijos. El cuerpo de la artista se halla en el tanatorio sevillano de la SE-30, donde hoy se celebrará un responso. Luego, será incinerado.

La Polaca nació en Madrid en 1944. Comenzó a bailar a los 10 años. A los 12 años debutó en el teatro Alcázar de Madrid. A principios de los años sesenta se unió a la compañía de José Greco, con la que cruzó el charco para realizar una gira por América. En esta gira apuntó ya maneras de gran artista. Sus actuaciones en ese continente fueron el preludio de otras giras que la llevaron a la extinta Unión Soviética, entre otros lugares.

La Polaca intervino en EE UU en el show de Ed Sullivan y actuó ante el mismísimo presidente John F. Kennedy. Entretanto, su fama crecía en Madrid, cuyos tablaos fueron escenario de sus éxitos. Fue primera figura en los cuadros flamencos Los Canasteros y Las Brujas.

Su intensa presencia física tenía la fuerza de un imán. Su fama la colocó a un paso del cine. En 1965, debutó en la gran pantalla con la película Con el viento solano, de Mario Camus.

Luego vino su consagración en el cine con El amor brujo (1967), de Francisco Rovira Beleta. Este filme le dio fama internacional. También fue un gran éxito para Rovira Beleta, director de la también célebre Los Tarantos (1963). Rovira Beleta fue candidato al Oscar por ambos filmes. El reparto de El amor brujo estaba encabezado por Antonio Gades y La Polaca. La música de Manuel de Falla adaptada por Ernesto Halffter se unía a la guitarra de Narciso Yepes en una película llena de dramatismo y empapada por la magia flamenca más pura.

El amor brujo se quedó sin Oscar. Lo ganó el director checo Jiri Menzel con Trenes rigurosamente vigilados. Pero La Polaca no se fue de vacío de EE UU. La protagonista de El amor brujo recibió el premio a la mejor actriz del Festival de Cine de Nueva York. El resto de su filmografía incluye filmes como Las secretarias (1969), de Pedro Lazaga, y Del amor y de la muerte (1977), de Antonio Giménez Rico.