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Elton John vence a los islamistas y actuará, por primera vez, en Marruecos

El principal partido de oposición exigió en vano al Gobierno que le prohibiese cantar en Rabat por ser homosexual

Marruecos no es Egipto. Pese al rechazo que suscita entre los islamistas marroquíes, el cantante británico Elton John actuará, por primera vez, la semana próxima en Mawazine, el más célebre de los festivales musicales del país.

Elton John, de 63 años, iba a hacer doblete en mayo en el mundo árabe. Tenía previsto subirse al escenario, el pasado martes, en El Cairo y, el próximo miércoles, en Rabat. La cita cairota ha sido cancelada. La Unión de Músicos de Egipto, un órgano a las órdenes del régimen, le vetó.

"Es un homosexual que quiere prohibir las religiones, que proclama que el profeta Isaa (nombre oriental de Jesucristo) era también homosexual y que hace llamamientos a los países de Oriente Próximo para que autoricen a los gays e instauren la libertad sexual", se indignaba Mounir al-Wasimi, presidente de la Unión. "Por eso no puede actuar".

Al Wasimi se refería a unas declaraciones hechas en febrero por el cantante a la revista estadounidense "Parade Magazine" en las que describía a Jesucristo como un "gay muy inteligente y compasivo". Sostenía además que si una mujer practicaba la homosexualidad en Oriente Próximo "es muy probable que acabe muerta".

Los islamistas marroquíes intentaron que Elton John tampoco pudiera pisar su país. "Hemos pedido al Gobierno [el miércoles 12] que le excluya de la lista de los artistas invitados al festival", señala, en conversación telefónica con este corresponsal, Mustafá Ramid, de 51 años, presidente del grupo parlamentario del Partido de la Justicia y del Desarrollo (PJD), la principal formación de oposición.

"Éste hombre -disculpe, creo que es más exacto decir esta persona- es conocido por jactarse de su homosexualidad", prosigue Ramid. "Marruecos es un país musulmán cuya religión prohíbe la homosexualidad -es un delito que figura en el código penal y a sus escenarios no debe poder subirse una persona tan pervertida". "Tenemos que proteger a nuestra juventud de esas malas influencias", sostiene el diario "At Tajdid", afín al PJD.

Decenas de miles de jóvenes acudirán a los conciertos de Mawazine para aplaudir a Sting a B.B. King o a Julio Iglesias, pero el director del festival, Aziz Daki, está especialmente orgulloso de la representación conjunta que darán, por ejemplo, el laudista marroquí Driss el Maloumi y la china Liu Fang que toca la pipa o la bailaora de flamenco María Pagés y el coreógrafo Belgo-marroquí Sidi Larbi Cherkaoui. "Es lo que más llevo en el corazón", explica al teléfono.

Darki ha hecho oídos sordos a la reclamación de los islamistas. "Elton John es un gran artista y por eso le hemos invitado", asegura. "Tiene muchos fans en Marruecos y las entradas para su concierto se venden bien". "Antes de cursar una invitación no investigamos la vida privada del cantante". "Eso no es asunto nuestro". "Lo que sí es asunto nuestro es defender la diversidad cultural y el respeto de las diferencias legítimas". "Esa es la filosofía del festival".

Mawazine y de algunos otros festivales de Marruecos son inspirados por el propio rey Mohamed VI que los patrocina. El monarca intenta dar así una imagen de tolerancia y apertura de su país cuando, por otro lado, su Gobierno actúa con mano dura contra los cristianos extranjeros o la prensa independiente.

El semiclandestino movimiento homosexual marroquí, que encabeza desde Madrid Samir Bargachi, de 23 años, se alegra que el Estado marroquí "no haya cedido al chantaje islamista". "Es un paso adelante", afirma. Bargachi sueña incluso con que Elton John pronuncie desde el estrado unas palabras en defensa de los gays. "Le hemos informado de la represión que padecemos", señala al teléfono. "Le hemos pedido que nos reciba en Rabat, pero aún no nos ha contestado".