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Muere Salvador Soria, exponente del arte abstracto

El pintor y escultor valenciano, referente del arte contemporáneo, fundó el Grupo Parpalló

El pintor, escultor y académico Salvador Soria (Valencia, 1915) ha fallecido sobre las cuatro y media de esta madrugada en su casa de Benissa (Alicante), según han confirmado fuentes familiares. El artista, de 95 años, padecía una insuficiencia cardiorrespiratoria y estaba enfermo desde hace años.

Con ocasión a la última exposición en el IVAM el año pasado, Soria se autodefinió como "artista inquieto, apasionado, sensible" y una persona a la que le gustaba vivir "un tanto retirado y alejado de modas y movimientos". Su entierro se celebrará el próximo domingo a las 11.00 en el cementerio de Benissa, ciudad en la que residía y trabajó estos últimos años.

Con la muerte de Soria desaparece una importante figura del arte abstracto y un "referente del arte contemporáneo, un importante investigador de proyección internacional", según ha dicho el pintor José Díaz Azorín. Fundador del Grupo Parpalló, en 1957, Soria revolucionó su arte con la incorporación de metales y maderas a sus obras.

El presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, Román de la Calle, ha valorado, en declaraciones a Efe, la personalidad del artista, "amigo entrañable" que renovó el arte con una obra "muy original", con series como Integraciones y Máquinas para el espíritu, en las que combina el "geometrismo con la materia, el movimiento o el color".

Por su parte, el presidente del Círculo de Bellas Artes de Valencia, José Garnería, ha afirmado de Soria que era "un gran artista y un hombre con grandes conocimientos tanto artísticos como culturales, un gran amigo y un gran conversador".

Las reacciones a su muerte también han llegado desde el ámbito político. El secretario del Bloc Nacionalista Valencià, Enric Morera, destaca su "compromiso con las ideas, y su combate en el bando republicano que le obligó a exiliarse y sufrir internamiento en los campos de concentración franceses". La consejera de Cultura, Trini Miró, ha lamentado "profundamente la pérdida de un valenciano universal y un referente indiscutible del arte español".

"Marchamo único"

Salvador Soria nació en Valencia en mayo de 1915, estudió en la Escuela de Artes y Oficios, se trasladó a París al finalizar la Segunda Guerra Mundial para completar su formación, y regresó a Valencia en 1953. Su pintura se inició en el arte figurativo y a partir de 1958 pasó a la abstracción, en la que empleó elementos metálicos y luego incorporó la madera quemada y resquebrajada.

El IVAM dedicó el año pasado una gran exposición a este pintor que en 1988 ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Carlos. En 1957 formó parte del Grupo Parpalló, y ese mismo año obtuvo el premio Ateneo de Valencia. Dos años después fundó la revista Art Vivo, junto a otros artistas y el crítico Aguilera Cerni. También colaboró en otras publicaciones, como Cuadernos del Movimiento Artístico Mediterráneo.

En 1959 fue seleccionado para formar parte del pabellón español de la Bienal de Venecia, y ese mismo año concurrió a la III Bienal Hispanoamericana y a la Bienal de Alejandría. Sus obras se han expuesto individualmente en Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Egipto, Finlandia, Estados Unidos y en distintas ciudades españolas, como Madrid o Bilbao.

La obra de Salvador Soria posee "ese marchamo único, incomparable, del arte auténtico. Su original manera de adentrarse en ese mundo de metales elaborados -planchas, limaduras, telas metálicas- y la seguridad con la que lo hace, le permiten crear una obra personalísima", según han dejado escrito los críticos Adrián Espí y Dionisio Gázquez.