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Reportaje:

Historias de no ficción

Javier Cercas, Miguel Barroso y Santiago Rocangiolo dialogan en la Casa de América sobre la realidad y la imaginación dentro de sus novelas

Algunos dicen que su precursor fue el escritor Truman Capote con A Sangre Fría. Recientemente se han reeditado las obras del periodista Manuel Chaves Nogales y parece que el sevillano ya se había adelantado en los años 40. Se trata de la literatura llamada de no ficción. Un género que mezcla la investigación periodística, basada en hechos reales, con unas gotas de inventiva y un toque de narración literaria. La Casa de América de Madrid, reunió ayer por la noche a los escritores Javier Cercas (Cáceres, 1962), Santiago Rocangliolo (Lima, 1975) y Miguel Barroso (Zaragoza, 1954) para que hablaran sobre los entresijos de esta forma de relatar la vida y sus historias.

"La obligación de todo escritor es acercar al lector a una problemática de la mejor forma posible. Que se entere de qué sucedió, quiénes eran y por qué hicieron lo que hicieron", afirmó Javier Cercas. Y añadió: "Para mí, si un lector en Suecia, por ejemplo, no logra enterarse con Anatomía de un Instante, de quién era Adolfo Suárez o el Rey Juan Carlos I, creo que mi libro habrá fracasado". Para el autor de Soldados de Salamina, las historias, al ser contadas, sin diferenciar el género, siempre tendrán una cuota de invención. "Con esto no quiero decir que el periodismo sea una ficción, pero se puede argumentar", dijo en tono de broma.

En la búsqueda de material para Anatomía de un Instante (Mondadori, 2009), Javier Cercas se topó con todo tipo de documentos y rumores que incluían desde complots de la CIA hasta versiones encontradas sobre la sexualidad del teniente coronel Tejero. Las historias, para el escritor, tienen muchas lecturas posibles y por eso el valor de contrastarlas. "Estoy seguro de que si hacemos el ejercicio de escribir una descripción de este salón, al leerlas no encontraríamos dos iguales", apostilló. Un tono distendido flotó en el ambiente durante todo el encuentro.

Para Santiago Rocangliolo, la mayoría de los lectores busca reafirmar sus ideas y pensamientos en los libros que leen. Por eso, para el autor peruano "una función primordial de la literatura es la de desactivar y romper esas creencias". Rocangliolo habló sobre la escritura de su reportaje sobre el líder guerrillero del grupo terrorista Sendero Luminoso, Abimael Guzmán. Y de las dificultades que implica contar una historia de un tipo que casi "vuela en pedazos al Estado y mató a 70.000 personas". El autor de Memorias de una Dama, sostuvo que "la gente que está haciendo crónicas en América Latina, son más interesantes que los de ficción".

El diálogo también se ocupó del papel de las fuentes en el trabajo de los escritores. Fuentes que, en ocasiones, suelen convertirse en personajes de sus propias novelas. "Con las fuentes hay que negociar y forcejear", aseguró Miguel Barroso. Cuenta el autor de Autoras en la Sombra (Plaza & Janés, 2009) que con el tiempo, algunas de esas fuentes se han convertido en "amigos de mi vida e incluso alguno se me ha muerto".