Mohmmed Zabair reza en una pequeña mezquita de Penang (Malasia). Zabair logró llegar a Malasia, gracias a la ayuda de un policía indonesio. Mohamed Salim recuerda sus penurias en un barco rumbo a Penang. Cuando llegó a Tailandia, en su periplo hacia Malasia, fue puesto a disposición de mafias del tráfico de personas por parte de soldados tailandeses. Tuvo que trabajar durante meses en un barco de pesca para conseguir su libertad y llegar finalmente a Penang.JUAN CARLOS TOMASI