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Crónica:

Le Punk y encontrarse en Malasaña

La banda madrileña presenta en El Sol Mátame, su cuarto álbum de estudio

Un tipo con traje insiste a la mujer del guardarropa sobre la importancia de dejar a salvo su maletín. Se infiltra entre el público. Se quita cuidadosamente la corbata y la guarda en el bolsillo. A los pocos minutos empieza el concierto. "No me gusta demasiado el último disco, pero son de lo mejor en directo", aclara.

Sale Le Punk. Seis. Saxo, trompeta, dos guitarras, bajo y batería. Gente de Alameda de Osuna y otros barrios que se encontraron en Malasaña. Ya ha pasado tiempo. Se va notando. Presentan su cuarto disco, Mátame. Han pasado dos años desde su último trabajo, No disparen al pianista. Y quieren dejar claras las cosas desde el principio.

De Así me va pasan a Nacemos solos, luego De que madera estás hecho y a El delito del amor. En cuarto de hora han viajado del rock a los sonidos más balcánicos, pasando por el blues y el tango. Todo de un modo coherente, con sentido. Presentan Europa, un tema de toque dub de su nuevo disco. Una letra cargada, pensada, canalla. "Europa se alimenta de escombros por los miedos que carga".

Se van los vientos y queda el núcleo de la banda. Vuelven a la esencia blusera con Canalla. El tipo de la corbata en el bolsillo baila desenfrenadamente después de un largo martes. Sale la armónica para La canción del soldado. Vuelve el saxo, luego la trompeta. La virgen de la soledad. Canciones anteriores de una banda que sabe saltar y girar de género. El hombre santo, dedicada a Obama. "Parece que el socialismo va llegar a Norteamérica". Normalmente les acompaña gente de No Reply, se nota cierto toque soul. La presentación de la banda es excepcional. Divertida, mezclando ingenio con solos que van marcando el final. Uno a uno. Otro tras otro. "Bajando Nueva Orleáns encontramos un viejo Chamán que nos dio el secreto, el gran secreto, para estar a gusto hay que gritar". La banda se deja la garganta, el público también, el ex corbata más.

Todo el mundo tiene un punto salvaje. El concierto va terminando, el público separando. Unos pensando en la larga gira que les espera. Todo acaba de empezar. Otros pensando en volver a ponerse la corbata. Dicotomías. Mezcla de estilos y pasiones. Como Le Punk.