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Entrevista:

"Hemos vuelto al repertorio tras ocho años improvisando"

Elbicho presenta en Madrid su tercer trabajo 'VII' , después de un año de carretera en España y países de Europa y América Latina

Después de un año triunfando en otras tierras, el grupo liderado por Miguel Campello regresa a Madrid con lleno total en las dos únicas presentaciones en el Palacio de Congresos. La segunda será esta noche. Aunque tienen tres discos a sus espaldas, el más reciente, VII, publicado en 2007, Elbicho se define como un grupo de directo.

Después de varios años de intentos de clasificaciones que oscilan entre el flamenco y el rock progresivo, Elbicho suena a Elbicho, una propuesta de músicos que dominan la técnica y se mueven con comodidad entre el flamenco y muchos otros estilos. Para hablar de estos conciertos y de otros temas, charlamos en su oficina de Carabanchel con el baterista, Toni Mangas, el bajista, Carlos Tato y el teclista, Mario Díaz.

Pregunta: Hoy os presentáis en el Palacio de Congresos. El hecho de tocar en un teatro, ¿marca alguna diferencia?

Carlos Tato: Sí, sí se nota cierto cambio. Lo hemos hecho otras veces, sobre todo en el extranjero. En Portugal hemos tocado bastantes veces en teatros y la música se dispone de otra manera. Esta ha sido la primera vez desde hace ocho años que hacemos repertorio. Dejamos de hacerlo naturalmente, cuando empezábamos a ver que nos saltábamos las canciones, las cambiábamos, así que decidimos no hacer repertorio más y hacer improvisación. Decidíamos los temas sobre la marcha. Para este concierto como había más gente involucrada, a nivel de sonido, proyecciones, luces... Decidimos establecer un repertorio por eso, para que cada uno supiera hacer mejor su trabajo y nosotros los primeros.

Toni Mangas: Aquí en Madrid las salas que hay no se ajustan mucho a las condiciones que nos gustan en cuanto a sonido o a capacidad, o te vas a un palacio de los deportes que es demasiado grande. También por eso hemos aceptado tocar en un teatro, porque además puedes jugar más con la luz, Miguel [Campello, cantante] puede gritar menos y cantar más...

P: ¿Y la gente acude receptiva a la improvisación?

CT: Lo que tocamos del disco en directo no se parece mucho a como está grabado. Hay mucha gente que va a escuchar el De los malos y el Mamá Dolores. Hay mucha gente que sólo conoce tres canciones de Elbicho, pero eso pasa con todo. Hay mucha gente que va a ver a Paco de Lucía y sólo conoce Entre dos aguas. En el sur se nota más.

TM: La misma gente no se comporta igual en un festival que en un teatro. Es la misma pero más serena, están sentados. Esto te da pie a que te escuchen más. Ahora por ejemplo tenemos una intro con unos cantos armónicos, como para meditar. Y hay gente también que no lo aguanta, directamente.

P: Después de Madrid tocáis en Marruecos. ¿Hay mucha diferencia con tocar en España?

CT: En Marruecos es brutal. Es mil veces más que aquí, que en cualquier sitio europeo y lo que quieras. La conexión con la gente es absoluta.

TM: A lo mejor entre Argentina y España hay mucha similitud cultural pero yo creo que entre España y Marruecos hay la misma. Yo veo a los marroquíes cantando y es igual que el flamenco. De hecho, Miguel alguna vez pone algo de flamenco al revés y parece árabe. Nos acogen muy bien allí. Además lo han retransmitido muchas veces por la televisión, yo creo que nos conocen más allí que en Francia, por ejemplo. Porque en Francia se hacen muchos conciertos, pero en Marruecos se hacen pocas cosas pero lo que se hace se ve en todo el país, es muy efectivo tocar allí.

P: En España colaboráis mucho con otros músicos en el escenario. ¿Fuera de España también lo hacéis?

CT: Sí, siempre que surge la oportunidad lo hacemos. Hay un grupo que se llama Darga, que tienen un discazo. Son chavales que hacen música tradicional de Marruecos mezclado con funky, con reggae, y la verdad es que es impresionante. Tocamos con ellos en Casablanca y el último tema que hicimos estábamos a lo mejor en escena quince músicos. Ahí me acuerdo que yo, claro, tantos músicos, pues cogí una percusión y yo no sé qué cogí pero a los dos minutos estaba frito ya y ellos seguían y seguían. Tienen mucha energía. En España están viniendo mucho a tocar también. En Londres ahora cuando vayamos en junio vamos a tocar con La Xula.

TM: Aquí lo hemos hecho también con El Trío, en Cartagena, Carlos Benavent, Jorge Pardo y Tino di Geraldo, fue muy bestia también. Y esta es una de las cosas que más nos gusta hacer.

P: ¿Con qué flamenco os gustaría colaborar?

CT: Con Enrique Morente, algún día que se acercará. A nosotros nos gusta mucho su obra y yo creo que a él seguramente nuestra obra puede parecerle interesante. Lo mismo algún día se da la posibilidad de hacer la colaboración, sería maravilloso.

P: Hay un proyecto paralelo a Elbicho del que se empieza a hablar mucho, más centrado en el rock progresivo. ¿Qué es Candelaria?

CT: Candelaria es un proyecto que tenemos con el hermano de Toni [Mangas, baterista], que toca el saxo, y con Juan Carlos [Aracil], que toca la flauta con elbicho. Nosotros nos aburríamos mucho en el local, porque llegábamos al local y no había nadie de Elbicho más para ensayar. Pero Fran siempre estaba allí y claro, al final te pones a hacer cosillas. Y de repente teníamos algún temilla. Luego llamamos a Mario, que pensaba que era un rollo más funky y cuando llegó al ensayo flipó.

Mario Díaz: Yo cuando escuché el primer tema que tocaron dije: "uy estos, qué raritos son..." Pero me alegré mucho de que fuera esto y así me salgo un poco de mi película.

CT: Candelaria nos ha servido mucho también para no perder lo que con Elbicho hemos hecho mucho tiempo, que es cogerte los trastos del local e irte al Café de La Palma, o a la sala Clamores y eso ya con elbicho no lo podemos hacer. Con esto, de alguna manera, seguimos tocando en baretillos. Hemos grabado un disco ahora que a ver cómo lo sacamos y nos sale algún festival de jazz, un circuito que no tiene nada que ver con elbicho. Si se puede compaginar mínimamente es maravilloso. Candelaria tiene también un cantante percusionista de Guinea Bissau y nos aporta a nivel personal y musical una burrada y eso tampoco te lo vas a perder.

Música sin etiquetas

Desde que comenzó a sonar su primer disco, homónimo, los intentos de encuadrar en un estilo definido llovieron a un grupo que sonaba a muchas cosas, como el rock andaluz de los 70 de Triana, cantada por una voz, la de Miguel Campello, heredera de Camarón de la Isla. Comenzaron siete (de ahí el nombre del tercer álbum): Miguel, cantando, Víctor Iniesta, a la guitarra, Carlos Tato, al bajo, Toni Mangas, a la batería, Juan Carlos Aracil, a la flauta, Pepe Andreu, a la trompeta y David Cobo, a la percusión. Ahora son ocho, después de la incorporación a los teclados de Mario Díaz y además del primero y del que ahora presentan tienen otro disco, II. Entre los tres se nota una evolución hacia un sonido propio, difícil de definir fuera del nombre del grupo y que huye del esquema clásico de canción pop para realizar una obra completa en 15 capítulos: "Es como leer un libro, te puedes quedar en los capítulos o leer el libro entero", define Carlos Tato.P: ¿Es verdad que para el último disco, VII, teníais más de 40 temas?TM: Sí. Algunos de los que no están en los discos los tocamos en conciertos. Podríamos hacer un elbicho 0, todos no caben.P: Es imposible entender Elbicho sin flamenco, pero a veces da la sensación de que el proyecto comenzó desde otros estilos que se fueron aflamencando. ¿Es cierto? TM: No, completamente al revés. Esto era un combo flamenco. De la evolución en parte es responsable Carlos, porque venía de escuchar mucho rock progresivo. A Víctor [Iniesta, guitarrista] también, le gustan King Crimson, y lo mezclaba mucho en la guitarra.CT: Y luego llegó Toni [Mangas, baterista] con todo lo heavy de los Ñu y los Iron Maiden.TM: Pepe [Andreu, trompetista] puso también la nota del pasodoble, y de repente elbicho tiene también un toque así como torero y Juan Carlos [Aracil, flautista] que es más flamenco que el tacón.

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