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Un paseo con Richard Serra

El escultor estadounidense presenta una nueva obra, 'Promenade', concebida para explorar el singular edificio del Gran Palais de París

El escultor estadounidense Richard Serra ha presentado este martes una nueva obra, bautizada como Promenade (paseo, en español), concebida especialmente para ser instalada en la nave principal del Gran Palais de París dentro de la 12 edición de Monumenta, festival de arte contemporáneo que se desarrolla en la capital francesa hasta el próximo 15 de junio.

Cinco rectángulos de acero de 17 metros de altura cada uno colocados en fila con intencionada irregularidad invaden los 13.500 metros cuadrados de este singular edificio de piedra, metal y pioneras cúpulas de vidrio, erigido para la Exposición Universal que albergó París en 1900.

"El contexto determina en cierto grado la obra", ha declarado el artista, que reconoce que elaborar una instalación escultórica para ubicarla en el Grand Palais le ha supuesto un apasionante desafío. Así, más que pura observación, Serra propone una experiencia: la de desplazarse y explorar un espacio radical y poético. "No estoy interesado en crear objetos, estoy interesado en la movilidad al caminar", asegura el escultor, autor también de la sinuosa obra La materia del tiempo, una de las piezas más recordadas del museo Guggenheim de Bilbao.

Serra afirma que Promenade comienza, en realidad, cuando el visitante dialoga con la escultura, cuando interactúa con los elementos y cuando se relaciona íntimamente con la instalación. En función de cómo incida la luz que atraviesa las cúpulas del Grand Palais, la obra adquiere diferentes tonalidades, pasando de un marrón más oscuro en las zonas sombrías a un color mate cercano al cobre en las áreas iluminadas.

Al principio, el paseo resulta desconcertante por las enormes dimensiones físicas de la obra. Pero poco a poco, el desconcierto inicial se va desvaneciendo: algunos visitantes palpan el acero con sus manos o lo golpean con los nudillos, otros rodean las planchas de metal y muchos, simplemente, degustan la perspectiva asimétrica del eje de las gruesas láminas de color cobrizo.

En la inauguración de la exposición, Serra ha aprovechado para lamentarse por el trato que EE UU da a sus artistas. "No importa la cultura", asegura, sino "la agresividad" y "las armas". Aunque "eso cambiará", dice, si el aspirante demócrata a la Casa Blanca Barak Obama gana las elecciones del próximo noviembre.

Por el contrario, el escultor considera que en Francia "el arte importa" y celebra que París le haya consagrado el Monumenta 2008, la segunda edición de una iniciativa que el año pasado estuvo dedicada al artista plástico alemán Anselm Kiefer.