Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nace el Louvre de Abu Dhabi

El rico emirato tendrá una sede del museo tras la firma de un acuerdo de mil millones de euros

Contra viento y marea, Abu Dhabi tendrá su propio museo del Louvre tras la firma esta mañana de un acuerdo de mil millones de euros por el que el rico emirato espera convertirse en centro cultural y turístico de la rica zona petrolera del golfo Pérsico. El ministro francés de Cultura, Renaud Donnedieu de Vabres, y el jefe del Departamento de Turismo de Abu Dhabi, jeque Sultán bin Tahnun Al Nahiyan, han sido los encargados de firmar el polémico contrato para la construcción de la nueva sede del Louvre en un lujoso hotel de Abu Dhabi.

Según fuentes emiratíes, el Louvre de Abu Dhabi se levantará en la isla de Al Saadiyat, a unos 500 metros de la capital de Emiratos Árabes Unidos, y las obras finalizarán en 2012. El edificio tendrá 24.000 cuadrados y llevará la rúbrica del arquitecto francés Jean Nouvel, que ha ideado un conjunto de construcciones cubiertas por una inmensa cúpula que tamizará los rayos del sol. unto con este museo, las autoridades de Abu Dhabi esperan construir en Saadiyat, de unos 27 kilómetros cuadrados, un complejo de hoteles, residencias y centros culturales -entre ellos cinco teatros y una ópera- así como varios museos.

También habrá un Guggenheim

Además del Louvre de Abu Dhabi, habrá un museo de la marina, otro que retratará la historia del país y uno más de arte contemporáneo, del que se encargará el Guggenheim de Nueva York. Los edificios más emblemáticos estarán a cargo de la Premio Pritzker angloiraquí Zaha Hadid, el japonés Tadao Ando y el estadounidense Frank Gehry. En virtud del acuerdo, con una vigencia de 30 años para utilizar comercialmente el nombre del Louvre, Francia prestará a su sucursal de Abu Dhabi obras procedentes de varios museos. Estas instituciones deberán aportar permanentemente un fondo de unas 300 obras prestadas durante periodos de entre dos meses y dos años. Las autoridades del emirato, por su parte, pagarán unos 400 millones de euros sólo por usar el nombre del Louvre, de los cuales 150 serán transferidos a París el próximo mes.

Todas las civilizaciones estarán representadas en el Louvre de Abou Dhabi y los franceses formarán personal especializado y organizarán exposiciones temporales. El proyecto ha encontrado una fuerte oposición en Francia, donde se ha criticado el carácter "mercantil" del acuerdo, que acaba con dos siglos de Louvre parisiense y centralista. Este Louvre II no será el único. En 2009, en la ciudad norteña de Lens se abrirá el llamado Louvre-Lens, con 20.000 metros cuadrados imaginados por la agencia de arquitectura japonesa Sanaa y que estarán regularmente alimentados en obra por el depósito central del museo en la sede de París.

Así, el Louvre levantará en una zona muy deprimida -el Norte vivía, sobre todo, del carbón, el acero y el textil, tres sectores que no han sobrevivido a la mundialización- un edificio del que se espera que tenga importantes efectos regeneradores para la autoestima regional y que será una notable atracción turística. Además, se habla de la futura apertura de un Louvre-Atlanta.

Contra la internacionalización

Al frente de la protesta contra esta nueva y creciente política de internacionalización el Louvre -que va desde intercambios y coproduccíones de muestras hasta el préstamo a largo plazo de importante obras- está Françoise Cachin, antigua responsable del Museo d'Orsay y de la Réunion des Musées Nationaux -organismo que agrupa en Francia los museos con categoría de nacional-, el antiguo conservador del Museo Picasso Jean Clair -ensayista y organizador de exposiciones conceptuales de gran categoría- y Roland Recht, profesor en el Collège de France y ex director de los museos de Estrasburgo.

Para los tres -y para más de 1.400 conservadores de museos, historiadores del arte, críticos, etcétera que han firmado un manifiesto-, "los museos franceses están en venta", por lo que han pedido a los responsables políticos que dejen de "tomar a los museos franceses y al Louvre en particular por un depósito de obras para utilizar por motivos políticos, diplomáticos o financieros". El museo parisino posee 380.000 obras, de las que unas 35.000 son expuestas de manera permanente, es decir, menos de un 10%. Recibe un 65% de visitantes extranjeros y un 35% de franceses en sus salas permanentes.