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Cuando tus paquetes llegan a pedales

El reparto de última milla, los últimos 5 kilómetros o menos, es clave para el comercio online que ha multiplicado sus cifras en los últimos años

Sergio Rojas, repartidor en bicicleta de Seur, durante su jornada del Cyber Monday en la semana con más entregas del año.
Sergio Rojas, repartidor en bicicleta de Seur, durante su jornada del Cyber Monday en la semana con más entregas del año.

Son las 9.30 y Sergio Rojas, de 41 años, está rodeado de paquetes en un local de la calle Velázquez. Observa en una PDA el albarán digital de los encargos que debe repartir este lunes: es Cyber Monday, tres días después del Black Friday, y tiene un total de 70 entregas. Para ello, dispone de cinco horas y una bicicleta. “Es una semana muy movida”, cuenta Rojas. “Se podría hacer un reality de la profesión porque te pasa de todo”, bromea. Trabaja para MenSos, especializados en mensajería a pedales, quienes a su vez dan el servicio ciclista a Seur en sus muelles urbanos (microhubs o urban depot). “Hace tres o cuatro años, no existía esta demanda”, resume Benjamín Calzón, director de excelencia de operaciones de Seur: “Antes, llevábamos un centenar de libros a una tienda y los clientes iban ahí; ahora, entregamos los cien libros a mano. Eso obliga a cambiar la manera que trabajamos”, agrega.

Por eso, como la mayor parte de las empresas de logística, crearon los microhubs, microalmacenes en los centros de las ciudades desde los que se reparten los paquetes de una misma zona. En España, la empresa tiene 13; siete aparecen en la Comunidad de Madrid. Sergio Rojas está asignado al código postal 28006: el elegante barrio de Salamanca. “Primero voy aquí a la vuelta, a las direcciones más cercanas al local”, explica el repartidor que cada mañana invierte un rato en trazar la ruta con la que mayor tiempo optimiza. A las 10.00 empieza a pedalear. “La clave es calcular las paradas porque al final recorres muchos puntos de un distrito”, abunda. Tras dibujar el mapa, carga todos los paquetes en su bici de cargo, eléctrica y con un volumen de 400 litros: “Es un proceso divertido, tiene algo de logística”. Concretamente, de micrologística: el denominado reparto de última milla (de los últimos 2-5 kilómetros). Una distancia que se recorre a través del denso tráfico urbano y que con la explosión del comercio online se han convertido en un factor clave.

“Si no tuviésemos el microhub de Velázquez, enviaríamos cinco furgonetas a repartir a la zona. Ahora, mandamos un vehículo y desde allí se reparte a través de medios sostenibles”, explica el responsable de logística de Seur. Habla desde el centro de mercancías de la compañía de Vallecas, donde a las 8.00 ha salido el camión con los paquetes que Rojas reparte un par de horas después.

Gracias a este tipo de soluciones, la empresa emitió en 2018 un 5,2% menos de emisiones que el año anterior: “Hemos compensado 65 toneladas de CO2”, agrega Calzón. Considera que el éxito de los microhubs se debe a varios factores: “Por un lado, la saturación de las ciudades hace que sea mejor abordar los últimos kilómetros desde la cercanía. Por otro, la inquietud ecológica”. A pesar de que con la bici, Rojas elude mucha congestión, si se atasca mucho también se queda atrapado: "La bicicleta es volmuniosa por lo que no puedes escurrirte tanto entre el tráfico", indica para a continuación recordar que la clave es "planificar".

Este lunes, uno de los más agitados del año, Seur reparte en toda España unos 630.000 paquetes; en Madrid, 105.000. El 5% de estos se entregan en bici, caminando o, si son piezas voluminosas, en vehículo eléctrico o de gas. Para la campaña navideña —que desde hace poco arranca con el Black Friday y se extiende hasta las rebajas de después de Reyes—, la empresa ha contratado a 2.700 trabajadores extra.

“Yo llevo tres años y medio”, relata Rojas sin dejar de pedalear. También trabaja como técnico de sonido, pero decidió compaginarlo con el reparto en bici por su pasión por los pedales. “No es una zona fácil”, reconoce. "A veces, vas a una oficina y entras en un ascensor todo lleno de hombres trajeados. Tiene gracia la imagen”, explica. Lamenta que algunas personas al verle llegar en bici, miran “por encima del hombro”. “No se dan cuenta de que somos clave para que sus paquetes lleguen a tiempo”, apunta mientras se baja del sillín. “Tengo que hacer una entrega. ¿Me esperas en la bici?”.

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