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“Nosotros impartimos los talleres que Vox quiere prohibir”

Tres voluntarios de Cogam y Fundación Triángulo que conciencian sobre la lgtbifobia deciden “dar la cara” ante los ataques de la extrema derecha al colectivo

Tres activistas LGTBI explican las charlas que dictan en los colegios de Madrid.

“Señora Monasterio nosotros hemos impartido esos talleres que quiere prohibir”. Miguel, María y Sergio son voluntarios y activistas en defensa de los derechos del colectivo LGTBI en Cogam (Colectivo LGTB+ de Madrid) y en la Fundación Triángulo. Ambas organizaciones imparten talleres contra la lgtbifobia en los institutos de Madrid. Cogam lo hace desde 1994. “Empezamos llegando a unos 3.000 estudiantes y este año hemos superado los 10.000 beneficiarios, incluidos padres y docentes”, explica Sara Guilló Sáez, psicóloga social de 33 años y responsable de educación de Cogam.

Vox ha pedido los nombres y apellidos de las personas que imparten la formación: aquí estamos para decirle a Monasterio que cuando quiera se pase por nuestros talleres para que aprenda en qué consisten”, dicen los tres voluntarios. Dar la cara es su respuesta a la solicitud que el partido de extrema derecha Vox ha realizado a la Asamblea de Madrid demandando “la relación de colegios públicos y concertados en los que Cogam ha realizado actividades, desde 2015 hasta la fecha, indicando: fecha de celebración; centro; breve descripción de la actividad; nombre y apellidos del ponente o ponentes; y cuáles han sido las clases destinatarias”.

Miguel Calvo Pérez, de 25 años, trabaja como técnico de programas de educación de la Fundación Triángulo desde hace dos años. Creció jugando en el distrito de Fuencarral, después estudió Psicología. Una de sus tareas en Triángulo es impartir formación en colegios e institutos destinada a “sensibilizar sobre la realidad del colectivo y evitar reacciones lgtbifobas”. Cuando Calvo llega a un centro escolar, lo primero que hace es conocer a la dirección. “El profesor responsable de la clase nos habla un poco sobre los alumnos y luego nos presentan”, cuenta. “Empezamos aclarando conceptos como las diferencias entre identidad de género, orientación sexual y roles de género”, continúa. “También hablamos de estereotipos y prejuicios y de cómo esto puede llevar a la discriminación o al acoso”.

Miguel Calvo este viernes, en la redacción de EL PAÍS.
Miguel Calvo este viernes, en la redacción de EL PAÍS.

“Tanto Vox como Ciudadanos nos tienen en el punto de mira", denuncia Carmen García de Merlo, presidenta de Cogam. La organización pidió el viernes a la Fiscalía de Madrid que actuase de oficio contra Vox por “persecución política” al colectivo. Algunos partidos políticos, como PSOE, Podemos o IU, han anunciado también su intención de denunciar. “En los ataques subyace una ideología de extrema derecha que choca con los derechos humanos y que va contra la ley y la Constitución española”, incide la psicóloga Guilló. Habla desde Italia, donde asiste a un encuentro europeo sobre educación, igualdad, género y diversidad sexual. “Cogam es un referente internacional”, resalta la psicóloga.

Los voluntarios remarcan que no es fácil extraer datos sobre si ha aumentado el acoso en los centros”. “Ahora es más visible”, explica Calvo: “Hace 10 o 15 años, la violencia era más física; actualmente es más psicológica o se ejerce por redes sociales”. Al final de sus talleres, a veces algún chaval se le ha acercado para contarle que en su casa o en su entorno alguien sufre situaciones de discriminación o de acoso semejantes a las comentadas en la sesión. “Se trata de una charla de una hora en la que aspiramos a plantar una semilla que nos invite a pensar cómo tratamos a los demás”, explica Calvo.

Estos talleres se dirigen a públicos diferentes: menores de diferentes edades y adultos (profesores y padres y madres). “Con los niños de primaria tratamos la diversidad familiar; con los jóvenes de secundaria nos centramos en conceptos como orientación sexual o roles de género”, aclara Sergio Val, de 35 años, que estuvo seis años recorriendo institutos de Madrid como voluntario de Cogam. “Necesitaban voluntarios y decidí que no era suficiente con ir una vez al año al Orgullo: quería hacer activismo”, recuerda.

De toda su experiencia como voluntario remarca “la posibilidad de ayudar a alguien cuando lo necesita”. “En ocasiones, al final del taller, se acercaba algún niño o niña para contarme que era gay o lesbiana, pero que no sabía cómo decírselo a sus amigos o a sus padres. En ese momento entiendes lo importante que son estos talleres”, cuenta Val. “Estamos dando un balón de oxígeno a jóvenes en una edad complicada, en una situación difícil”. Una de las motivaciones de Val para hacerse voluntario fue el recuerdo de su propia experiencia en el instituto: “Cuando descubrí mi homosexualidad, me hubiese gustado que alguien me diera un taller semejante”.

Maria Aguero este viernes, en la redacción de EL PAÍS.
Maria Aguero este viernes, en la redacción de EL PAÍS.

“Usamos la improvisación y la dramatización: los chavales dramatizan situaciones de la vida real, para que después sean ellos mismos los que puedan reflexionar sobre estas conductas”, explica la técnica de proyectos de la Fundación Triangulo, María Agüero, de 28 años. En sus sesiones ha llegado a identificar casos de acoso por lgtbifobia: “Si se está produciendo acoso a algún alumno se nota enseguida porque el ambiente se vuelve negativo y el tema se vuelve tabú”.

Por su parte, la candidata del PP a presidir la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, dijo el viernes en una entrevista en Telemadrid que en “Madrid se ha avanzado mucho en derechos [del colectivo LGTBI]”. “Es la Comunidad más libre, con más respeto a la diversidad”, agregó. A la vez, defendió buscar “una solución” a los padres que quieran reservar las “cuestiones morales” al ámbito familiar. El PP gobierna con Ciudadanos en el Ayuntamiento de la capital gracias a los votos de Vox, una fórmula que Ayuso aspira repetir en la Comunidad.

“Sobra decirlo, pero en los talleres no hablamos de zoofilia ni de pedofilia”, dice el voluntario Val, “Vox busca prohibir la diferencia y miente para intentar aprovecharse de su influencia política”. “En esos ataques subyace una ideología de extrema derecha que choca con los derechos humanos, pero también contra la ley y la Constitución española”, apunta la psicóloga Guilló. “Es evidente que algunos políticos no les gusta la igualdad ni la acción asociativa”, continúa. Y avisa: “Ahora el movimiento LGTBI está en el punto de mira, pero luego será otro colectivo”.

Charlas en centros escolares desde 1994

En lo que va de año se han producido 151 ataques homófobos en la Comunidad de Madrid, según cifras del Observatorio Madrileño contra la Homofobia. En 2018 hubo un total de 345 agresiones en la región (un 7,5% más que el año anterior), una de media al día. Las principales víctimas fueron gais de entre 20 y 29 años y la mayoría de los ataques sucedieron en la calle, sobre todo en el distrito Centro, en la capital.

“La discriminación sexista y la LGTBfobia en el ámbito escolar es muy alta en la Comunidad de Madrid: un 32% dice haber sido discriminado abiertamente en un aula mientras que seis de cada diez alumnos manifiesta haber sido testigo de un insulto homófobo”, apuntaban hace meses desde COGAM, cuando, en campaña electoral, Monasterio describió la prevención del acoso escolar por LGBTIfobia como "adoctrinamiento". Por esta razón, desde 1994 en los centros escolares de la Comunidad se dan charlas puntuales de concienciación, concretamente talleres sobre educación en valores para evitar casos de acoso

Servio Val este viernes, en la redacción de EL PAÍS.
Servio Val este viernes, en la redacción de EL PAÍS.

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