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Un informe policial contradice la versión de Ciudadanos sobre los incidentes del Orgullo

Responsables del operativo niegan que se produjeran “agresiones físicas” y destacan que el partido no siguió “en ningún momento las instrucciones policiales ni sus consejos”

Un miembro del equipo de Ciudadanos, con un paraguas delante de Inés Arrimadas. En vídeo, así fue el boicot a Ciudadanos en la marcha del orgullo.

Un informe policial elaborado por la Jefatura Superior de Policía de Madrid a raíz de los incidentes registrados en torno a la participación de destacados dirigentes de Ciudadanos en la manifestación del Orgullo contradice la versión facilitada por el partido liderado por Albert Rivera sobre lo ocurrido. Según detallan fuentes policiales, conocedoras del contenido de este documento, este asegura que “no hay constancia” de que se produjeran “agresiones físicas” y asegura que solo hubo insultos y lanzamiento de agua. También identifica el lanzamiento “aislado” de algún objeto “no peligroso”, en referencia a una botella de plástico vacía. El informe recalca, además, que Ciudadanos no siguió “en ningún momento las instrucciones policiales ni sus consejos” y que siempre estuvieron acompañados por agentes de “paisano”.

Fuentes policiales señalan que el informe fue elaborado este lunes después de que dirigentes de Ciudadanos criticaran la actuación de los miembros de la Policía Nacional que participaban en el despliegue de seguridad del multitudinario evento. La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, —presente en la manifestación aunque se marchó antes de que se iniciara el boicot a su partido—, acusó este lunes a la Policía Nacional de "tardar mucho en llegar" y actuar "de forma muy ineficiente cuando podía haber pasado cualquier cosa". "Mis compañeros tuvieron miedo, por la situación de ser rodeados por cientos de personas", señaló Villacís, en declaraciones a TVE, y aseguró que pudo haber pasado algo más grave porque los dirigentes de Ciudadanos estuvieron protegidos solo por "unos pocos agentes" de Policía Municipal de Madrid.

Un Orgullo muy político

El viernes 28 de junio arrancó una nueva edición del Orgullo LGTBIQ de Madrid, probablemente una de las más políticas que se recuerdan. El pacto de PP y Ciudadanos con el partido ultraderechista Vox para formar gobierno no ha gustado a las asociaciones organizadoras debido a los comentarios “lgtbifóbicos” que el partido ultraderechista ha pronunciado en repetidas ocasiones. Por ese motivo, se denegó la participación de PP y Ciudadanos en la manifestación de este sábado, que encabezaron los mayores LGTBIQ como homenaje a su lucha histórica por los derechos del colectivo. Este año se celebra también el 50º aniversario de los disturbios de Stonewall, en Nueva York, efeméride que conmemora las celebraciones del Orgullo en todo el mundo. Vox criticó esta semana que el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, permitiera que la bandera arcoíris del colectivo LGTBi ondee en el Palacio de Cibeles durante la celebración de las fiestas del Orgullo, ya que consideran que pertenece a un "lobby que odia a todo el que no piensa como ellos". Durante la campaña electoral, su candidato, Javier Ortega Smith, mencionó la posibilidad de trasladar el Orgullo LGTBi a la Casa de Campo, aunque aseguró que mantendría la subvención municipal a las fiestas. La líder regional del partido de ultraderecha, Rocío Monasterio, tachó la semana pasada el desfile del Orgullo de "caricatura denigrante" y añadió: "Cuando una madre y un padre salen a la calle del portal de su casa no tienen por qué encontrarse con ese espectáculo".

El informe policial contradice abiertamente esta versión. Siempre según las fuentes consultadas, el documento señala que el jefe de seguridad del partido solicitó el mismo sábado por la mañana a la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional protección para asistir a la manifestación. Según recoge el documento, el partido indicó que irían unos 200 militantes y que se incorporarían a la marcha en la Glorieta de Atocha para abandonarla cuando alcanzase la Plaza de Neptuno. Los responsables policiales aseguran que un inspector se desplazó a entrevistarse con los dirigentes de Ciudadanos y acompañarles junto a “varios policías” durante la marcha para así tener información inmediata de cómo se desarrollaba la marcha y poder reaccionar con rapidez. Fue este mando policial el que, al percatarse de que un grupo de 10 manifestantes intentaba boicotear al grupo de Ciudadanos con una marcha lenta, les planteó la posibilidad de sortearlo desviándose a un lateral de la calle, algo a lo que estos se negaron. Fuentes policiales apuntan que los dirigentes de Ciudadanos desoyeron en otras dos ocasiones consejos policiales.

El informe describe cómo después de las nueve de la noche un grupo de manifestantes se sentó en el suelo e impidió continuar al grupo de Ciudadanos. La Policía descartó en ese momento despejar la calzada al considerar que una actuación de ese tipo ante miles de personas podía originar “más alteración ciudadana que la que se trataba de evitar”. Fue durante ese bloqueo, que duró aproximadamente una hora y media, cuando se incrementaron “los gritos e insultos” y que se lanzase agua con pistolas de juguete “y alguna botella de plástico vacía, que no llega a impactar en nadie ni causar lesiones”.

El informe destaca que poco después de las 22.00, la Policía Municipal recibió instrucción de su máximo responsable para entrar “a formar un cordón de protección” tras haber recibido un “requerimiento” de algunos concejales de Ciudadanos participantes en la manifestación. Para entonces, la Policía Nacional ya tenía desplegados en torno al grupo a una veintena de policías no uniformados “camuflados entre ellos y los manifestantes” para actuar “si fuera necesario” ante cualquier intento de agresión “directa” que no se produjo. En las inmediaciones también había listos efectivos de las Unidades de Intervención Policial (UIP, los conocidos como antidisturbios) “preparados para una evacuación si fuera necesario”, se recoge en el informe.

El documento policial señala que, sobre las diez y media, el grupo de Ciudadanos decidió que quería salir de la manifestación y que para ello fue necesario una “mínima intervención policial” ya que solo grupos aislados de manifestantes les siguieron a distancia increpándoles, pero “sin que se produzcan agresiones directas, ni siquiera un contacto físico”. El informe policial concluye que la protección con agentes vestidos de paisano que se dio por parte de la Policía Nacional a los dirigentes del partido de Rivera fue “suficiente y adecuada para garantizar la seguridad”. Y destaca que el servicio de seguridad de los organizadores de la marcha “arropó constantemente” al grupo. También destaca que la decisión policial de hacer un “mero acompañamiento tranquilizador” fue la más adecuada para evitar situaciones de riesgo que, considera, sí se hubieran producido si se hubiera actuado como solicitaban los dirigentes de Ciudadanos.

CONSULTE EL INFORME POLICIAL SOBRE EL INCIDENTE DE CIUDADANOS EN EL ORGULLO

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