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Las bases de Colau avalan que siga en la alcaldía con el PSC y los votos de Valls

Los militantes apoyan el plan de investidura con un 71% de los votos a favor

Ada Colau, este jueves tras una rueda de prensa. En vídeo, declaraciones de Colau.

Sí al pacto de la alcaldesa en funciones, Ada Colau, con el PSC y los votos de Manuel Valls en la investidura para repetir cuatro años más en la alcaldía de Barcelona. Los militantes de Barcelona en Comú han avalado el acuerdo con un 71,42% de los votos (2.887) en la consulta telemática que empezó el jueves a mediodía y ha finalizado este viernes a las cinco de la tarde. Ha votado un 40,42% de militantes, 4.042, de un total de 9.949. El apoyo a Colau supone que, si no ocurre algo inesperado, este sábado será investida alcaldesa por segunda vez. La líder de los comunes defendió el jueves el pacto con los socialistas con el argumento de que es el único que le permite mantener la alcaldía “para consolidar políticas, marcar prioridades y poder ejecutarlas”. Y aseguró que los votos de Valls no le gustan, pero que no modificarán sus políticas. La opción de un pacto con ERC ha conseguido 1.155 votos, un 28,57%. Colau ha celebrado el “elevado aval obtenido” en la consulta y ha afirmado: “Con este mandato vamos a la investidura de mañana, ante una situación difícil, no es la investidura que hubiésemos querido, hubiésemos querido que los resultados fueran otros”, ha dicho y ha puesto en valor el debate que ha habido en el partido y el hecho de haberlo consultado a las bases.

El candidato del PSC, Jaume Collboni, ha confirmado que los concejales socialistas votaran favorablemente a la investidura de Colau y que el pacto deberá culminar en un gobierno de coalición paritario y de corresponsabilidad en función del número de regidores que aporta cada formación: 10, de los comunes y 8, de los socialistas. "Quiero agradecer a los regidores de otras formaciones que también votarán mañana (a Colau) porque también gracias a ellos se abre una nueva etapa", ha añadido Collboni, en referencia a la candidatura apoyada por Manuel Valls y Ciudadanos. El líder socialista, que ya compartió gobierno con Colau durante un año y medio en el anterior mandato, ha precisado que el gobierno de coalición que se iniciará ahora "será más fuerte que el de hace dos años porque es fruto de una voluntad compartida. Con más experiencia y las ideas más claras". Un gobierno compartido que "requerirá de neutralidad institucional y que respete el marco legal", ha remarcado Collboni al ser preguntado sobre los eventuales lazos amarillos que colgaron del balcón del consistorio barcelonés hasta que la Junta Electoral Central ordenó que se retiraran: "Las instituciones tienen que estar al servicio de todos los ciudadanos, no se pueden instrumentalizar". 

El aval de las bases a la decisión de la dirección de Barcelona en Comú llega justo 24 horas antes de la sesión de investidura en el Saló de Cent del Consistorio barcelonés y una semana después del plenario en el que el 94% de los 500 militantes congregados apoyaron que Colau volviera a optar a la alcaldía. Los militantes que ahora han apoyado el pacto con el PSC son los mismos que en otoño de 2017 votaron romper el acuerdo de gobierno que mantuvieron durante un año tras el apoyo de los socialistas a la aplicación del artículo 155 como consecuencia del referéndum del 1 de octubre.  

El pasado 26 de mayo ERC y Barcelona en Comú empataron a 10 concejales, aunque los republicanos ganaron las elecciones por 4.833 votos. La última ha sido una semana trepidante en las negociaciones de los pactos electorales en Barcelona. El domingo pasado, Colau aceptó por primera vez públicamente los votos de Valls: “Bienvenidos sean a la investidura”, dijo. El lunes, los comunes decidieron que intentarían ser investidos con los votos del PSC, aunque el discurso oficial seguía apostando por un tripartito de izquierdas, con los socialistas y ERC. Pero hasta el miércoles Colau no enterró el tripartito (por los vetos cruzados entre independentistas y socialistas) y la dirección hizo público que consultaría a las bases. 

Este mismo viernes, en una maniobra que nadie ha entendido, Maragall se ha abierto a repartirse la alcaldía a medias con Colau, dos años cada uno. Una oferta de última hora que ha llegado en plena consulta de las bases de los comunes. La número tres de la lista de los comunes, Janet Sanz, ha respondido a mediodía al candidato republicano que llega tarde, que la oferta no tiene concreción y es "fruto del nerviosismo". Sanz ha manifestado que podría haberlo dicho antes y que Maragall sabía que los comunes tienen que someter a consulta cualquier pacto. En este sentido, ha acusado a ERC de querer influir en la consulta de los comunes. A los comunes les ha molestado enormemente que esta mañana se hayan repartido pasquines con la leyenda “#ConVallsNo”.

Ahora se abre un periodo para negociar el reparto de carteras en el nuevo gobierno municipal. El objetivo de Colau es incidir en las políticas sociales que la encumbraron a la alcaldía hace cuatro años. En el caso del PSC el objetivo es, sin dejar de lado las mismas políticas, aportar tranquilidad a los sectores económicos y gestionar mejor aspectos como la seguridad y el turismo.


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