Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Poder Judicial notifica la sanción a De Lara después de romper ella su silencio y describir su “desesperación”

“De casi 90 retrasos que se le imputan tras la visita de cuatro inspectores del Consejo, solo uno sería realmente imputable a funciones propias de la magistrado", defiende su abogado

Pilar de Lara, en una reciente conferencia en la Facultad de Derecho de Santiago.
Pilar de Lara, en una reciente conferencia en la Facultad de Derecho de Santiago.

La sanción de siete meses y un día sin empleo y sueldo y pérdida de destino impuesta por el Consejo General del Poder Judicial a la juez de Lugo Pilar de Lara fue comunicada oficialmente el viernes al abogado de la magistrada. Apenas había pasado un día desde que se difundió la noticia de que la instructora del caso Pokémon había roto su silencio y decidido contar con detalle a la prensa la situación de "desesperación" de su juzgado. Hasta ahora la juez no había conocido su castigo más que por una llamada telefónica y por los medios de comunicación, que sí fueron puntualmente informados por el CGPJ y el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). La sanción se justifica en "dilaciones y desatención", e implica que la juez que ha sido el azote de la corrupción en Galicia en la última década pierda su plaza y todos sus macrocasos.

Su abogado, Agustín Azparren, prefiere ser cauto de momento: “La resolución hay que leerla con calma, porque son 40 folios”. Ahora él y la juez de Instrucción 1 de Lugo disponen de un mes para recurrir, desde el día siguiente a ser notificada, un plazo que no empezará a correr hasta el próximo lunes al ser “inhábiles” el sábado y el domingo.

En el escrito se ratifica lo que ya se comunicó a la juez por vía telefónica: la sanción de siete meses y un día de empleo y sueldo, y la perdida de destino “como autora de una falta muy grave del artículo 417.9 de desatención”. De los “retrasos” en la resolución de las macrocausas que lleva la juez, que sería el origen del expediente disciplinario, Agustín Azparren los niega y afirma que “están justificados”. Solo “hay un caso en el que se le podría imputar el retraso, pero estaría absolutamente justificado por el volumen de los asuntos que llevaba” Pilar de Lara, reprocha al Consejo el abogado.

“De casi 90 retrasos que se le imputan después de la visita de cuatro inspectores del Consejo, solo uno sería realmente imputable a funciones propias de la magistrado", defiende Azparren. "El resto de retrasos dependen de terceros, ya sea de informes, pendientes de peritos o pendientes de informes de la policía. Hay muchos retrasos cuando dependen de muchos organismos”, zanja.

Esta semana, tras el juicio contra un investigado de la Pokémon y su madre por amenazas a Pilar de Lara, la magistrada fue interrogada por la prensa a la salida. La juez acabó contando con detalle las presiones y la falta de medios con la que se ha visto obligada a trabajar en esta década en la que ha instruido las mayores macrocausas de Galicia, como la Carioca, la Pokémon, y también la Cóndor o la Pulpo. Habló del guardaespaldas que tuvieron que llevar durante dos años ella y su hija, de las pintadas injuriosas contra su marido, y de la situación de ahogo al que se vio sometido su modesto juzgado. Dijo que el personal había vivido momentos de verdadera "desesperación" por la falta de recursos puestos por la Administración. Y que todo esto lo conocía el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, hasta ahora bajo el mando del juez Miguel Ángel Cadenas, que se despide estos días por jubilación.

El abogado de Pilar de Lara, que avanza que agotará el plazo para el recurso, sostiene que “en definitiva la esencia de todo es que las seis faltas con las que se inició el expediente quedaron reducidas a una. Ha quedado todo reducido a la desatención, que siempre he dicho es todo lo contrario a la actividad que hace Pilar de Lara en su juzgado”. “Se podrá describir de muchas formas, pero de desatención o desidia no, que es lo contrario a lo que es su forma de trabajar”, concluye.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >