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Entidades de vecinos se organizan contra la gestión de Colau

Nacen nuevos movimientos y plataformas, al margen de la FAVB, para criticar el modelo de ciudad de BComú

Manifestantes subiendo la Via Laietana
Manifestantes subiendo la Via Laietana

Han nacido como grupos de presión vecinal. Les une la misma idea: rechazan frontalmente la gestión de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y del equipo de gobierno de BComú. Tsunami Vecinal surgió en verano, al amparo de la inseguridad en Ciutat Vella. La plataforma fue impulsada por la Asociación de Vecinos de la Barceloneta, a la que se sumaron otras (Vila Olímpica y Besòs) y colectivos que representan a calles de la ciudad. Junto a Tsunami han nacido ‘Nosaltres Barcelona’ y ‘Moviment Barcelona’, igualmente críticos con el papel de las asociaciones de vecinos tradicionales como la FAVB.

Tsunami Vecinal convocó diversas manifestaciones con el apoyo explícito de PDeCAT y de Ciudadanos y el respaldo, no tan evidente, de Esquerra y el PSC. Quisieron convertir las movilizaciones en una prueba de fuego para Colau y demostrar que “toda Barcelona” es contraria a sus políticas. Pero apenas reunieron a 700 personas y aquel tsunami se desvaneció.

En julio nació otra plataforma, Nosaltres Barcelona, impulsada por el Gremio de Restauración. Su núcleo lo integran una decena de mujeres entre las que se encuentran Elisenda Roca, Benedetta Tagliabue, Rosa Maria Calaf o Rosana Torres. “Nosaltres Barcelona surge tras tres años de conflicto hasta que se aprobó la ordenanza de terrazas. Durante este periodo, hemos tejido alianzas mientras los que dicen hablar en nombre de los vecinos, la FAVB [Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona], mantenía una posición legítima pero minoritaria”, explica el director del Gremio de Restauración, Roger Pallarols. En pocos días, explica Pallarols, el gremio consiguió “muchos más de los apoyos necesarios”, en contraste con la iniciativa antiterrazas de la FAVB, que “tuvieron que acabar retirando por falta de apoyos”.

La FAVB ve intereses políticos tras las nuevas plataformas

El vicepresidente primero de la FAVB, Albert Recio, mantiene que todos los colectivos tienen “derecho a constituirse en lo que deseen”. Aun así, expresa sus sospechas de que, detrás de algunas de las entidades de nueva creación que pretenden competir con la federación de vecinos, hay grupos políticos. “En el anterior mandato, alguien pensó que la FAVB había montado movimientos y que estos estaban detrás del triunfo de Ada Colau. No es cierto y, además, creo que se equivocan en pensar que creando nuevas plataformas puedan alcanzar el éxito electoral”, sostiene Recio.

El vicepresidente asegura que a la federación no le preocupan la proliferación de este tipo de plataformas. Sobre Tsunami Vecinal, el líder de la FAVB cree que tras su constitución también hay intereses políticos que unieron a asociaciones vecinales que no pertenecían a la FAVB. “Pese a ello, hay que reconocer que hay un problema de inseguridad y desde la FAVB estamos trabajando con los vecinos”, sostiene.

Mientras se discutía el problema de las terrazas, personas que según Pallerols son de muy distinto signo político llegaron a una conclusión: “La relación de la administración con las actividades económicas privadas no es la correcta y no creemos que el problema de la ciudad sea el turismo”, afirma. Nosaltres Barcelona asegura dar voz a una mayoría ciudadana que quiere “que las personas funcionen, que las empresas funcionen, que se creen lugares de trabajo...” El director del gremio afirma que el nacimiento de Nosaltres Barcelona es “imprescindible para sacar la ciudad del secuestro de la FAVB, donde el nivel de crítica a un color del Ayuntamiento [BComú] es nulo y donde es público y notorio que se están financiando con recursos públicos”. Pallarols pone en duda la “imparcialidad” de la federación y dice que el gremio “no se siente representado por teorías del decrecimiento”.

La tercera plataforma, Moviment Barcelona, se presentó en sociedad el pasado junio. La declaración de intenciones de la entidad es clara: “Queremos una Barcelona abierta, inclusiva, progresista y soberana”. Uno de los impulsores es el presidente del fórum empresarial Creiem en Catalunya, David Poudevida. Aseguran que no están politizados y que la plataforma surge de un debate. “La ciudad está más degradada pero no solo por culpa de estos tres últimos años, también los cuatro anteriores y los otros cuatro anteriores”, defiende Poudevida. 

El empresario asegura que gestionar un Consistorio no es sencillo y que lo están haciendo “personas no preparadas”. Otra de las impulsoras es la economista Anna Rossell: “Los negocios no se hacen solos, la ciudad tampoco. No hay por qué luchar contra los apartamentos turísticos cuando pueden ser una alternativa. Somos referencia a nivel turístico y debemos perfilarnos buscando visitantes de calidad, referentes culturales, tenemos un aeropuerto, un área metropolitana… En Barcelona se toman decisiones que afectan a millones de personas”, opina Rossell. Moviment Barcelona cuenta entre sus filas con activistas de barrio como Jordi Giró, de los vecinos de Vila Olímpica, o con figuras como la del Pare Manel. Quieren dar a conocer su modelo de ciudad y por el momento Neus Munté y Ernest Maragall los escucharán el próximo martes.

Els Amics de la Ramblaes una entidad histórica que defiende los intereses del paseo. En la sección vecinal de la entidad, Alicia Berlanga destaca: “Somos transversales y entendemos lo que necesita el comercio, el turismo y los vecinos”. Para Berlanga, la Rambla es “un espacio donde tienen lugar fenómenos sociales, económicos, políticos... Ahora, es el turismo”. La Rambla, resume, es “el espejo de la ciudad”.

 

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