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Una semana sin la bandera española en la delegación de la Generalitat en Girona

El pasado 1-O los CDR retiraron la insignia rojigualda de la fachada y colgaron una 'estelada'

La bandera española que colgaba de la Delegación de la Generalitat en Girona, en el suelo tras ser retirada por los CDR
La bandera española que colgaba de la Delegación de la Generalitat en Girona, en el suelo tras ser retirada por los CDR

La bandera española que los autodenominados Comités de Defensa de la Républica (CDR) quitaron de la fachada del edificio de la Delegación de la Generalitat en Girona el pasado lunes 1 de octubre todavía no ha sido restituida. "Se están haciendo las gestiones para reponerla”, aseguran desde el Govern. Pero la ausencia de la bandera una semana después de ser retirada está empezando a soliviantar a la oposición. La vicesecretaria general del Partido Popular Catalán (PPC) y portavoz del grupo municipal del PPC en Girona, Concepció Veray, presentó el pasado viernes dos instancias recordando que “hay que cumplir la Ley de Banderas”, y también hizo entrega de una enseña española “para que no se pueda decir que no la tienen o que la llevan a la tintorería” —en alusión a la argumentación que da cada 11 de septiembre el Consistorio de Girona cuando desaparece la bandera—.

Sobre las 9.30 horas del pasado día 1, en plenos actos de conmemoración de la consulta independentista que se celebró un año atrás, un centenar de CDR entraron a la fuerza en el edificio de la Delegación del Govern en Girona. Forcejeando con los vigilantes de seguridad consiguieron llegar hasta la cuarta planta y arriar la bandera española que colgaba junto a la senyera en la fachada del edificio. La arrojaron al suelo, la pisaron y la sustituyeron por una estelada, la enseña representativa de buena parte del independentismo catalán. Esta última fue retirada de la fachada del edificio ese mismo día, pero la bandera española, sin embargo, nunca regresó a su mástil.

Veray exigió el pasado viernes  al delegado del Govern, Pere Vila, que “se vuelva a colocar la bandera de España en la fachada del edificio, y que se ordene la retirada de todos los símbolos partidistas, como lazos amarillos, estelades o pancartas a favor de los que ellos llaman presos políticos”.

No es la primera vez que la bandera española desaparece por clamor popular de los mástiles de edificios oficiales de la capital gerundense. Las banderas de España que ondeaban en las fachadas del Ayuntamiento y de la delegación de la Generalitat en Girona ya fueron descolgadas el pasado 27 de octubre, cuando se votó la declaración unilateral de independencia en el Parlament, a petición de los centenares de personas que se concentraron en la ciudad para seguir en una pantalla gigante lo que sucedía en la Cámara catalana. Un individuo que no fue identificado accedió hasta la zona del edificio consistorial donde están los mástiles en los que ondean las cuatro banderas —la española, de Europa, la de la ciudad y la catalana— y descolgaron la insignia rojigualda entre aplausos y gritos de independencia de centenares de personas. Después de ver cómo se cumplía su petición de descolgar la bandera española, un grupo se dirigió hacia la cercana Delegación de la Generalitat y repitió esa escena.

En ese caso, el incidente se solventó también unos días después. La alcaldesa de Girona, Marta Madrenas denunció el robo de la bandera, y a los pocos días apareció de nuevo en el Consistorio. El 13 de noviembre volvió a ser colocada en el mástil y también volvió a su lugar en la delegación de la Generalitat.

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