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Indignación en la sanidad gallega por la muerte de un enfermo en unas urgencias sin médico

El hombre falleció entre vómitos en A Estrada mientras la facultativa se ausentaba para asistir otro caso fuera del PAC

Manifestación el pasado febrero en Santiago en defensa de la sanidad pública.
Manifestación el pasado febrero en Santiago en defensa de la sanidad pública. EL PAÍS

La muerte de un enfermo el pasado sábado en el PAC (Punto de Atención Continuada) de A Estrada (Pontevedra), cuando se ausentaba del centro por otra urgencia la única médica de guardia, ha encendido la polémica en el sector y la rabia en la familia del fallecido, que tuvo que presenciar su agonía sin asistencia y ahora amenaza con demandar a la Xunta por "falta de atención" y pedir amparo a la institución del Valedor do Pobo, el defensor del pueblo gallego. El sindicato CIG (Confederación Intersindical Galega), la Asociación Galega para a Defensa da Sanidade Pública y el Colegio de Médicos de Pontevedra condenan unos hechos que revelan, según estos colectivos, cuáles pueden llegar a ser las consecuencias de los recortes. Una limitación de medios que prosigue, subrayan, a pesar de que está "ya superada la crisis económica". El enfermo, un varón de 65 años con párkinson, acudió a urgencias con fiebre y vómitos y según sus parientes solo pudo ser atendido por una auxiliar de enfermería que se hallaba en aquellos momentos en la sala de espera como paciente. El Sergas ha reconocido que la médica y la enfermera del PAC se hallaban fuera, cubriendo una urgencia del 061, y que cuando regresaron trataron de mantener con vida al paciente, que acabó falleciendo. La familia asegura que su cuadro febril no revestía, de partida, gravedad, y aguarda a los resultados de la autopsia para emprender acciones legales, pero la indignación no se ha hecho esperar entre el personal sanitario gallego que denuncia la precariedad de los servicios, en especial en vacaciones de verano y fin de semana.

Según la CIG, para la Xunta de Galicia "una vida vale menos de 2.300 euros", la suma de los salarios base del personal facultativo médico y de enfermería que deberían contratarse para reforzar un servicio como el de A Estrada. "Hay medidas de contención del gasto sanitario sin que estas vayan encaminadas única y exclusivamente al ahorro en recursos humanos", afirma el sindicato en una nota. "La disculpa sistemática no es otra que decir que no tienen personal médico en los listados de contratación", sigue el colectivo, pero "no dicen que no hubo previsión alguna y se están produciendo más jubilaciones que incorporaciones de médicos al mundo laboral". A esto, afirma, se suman unos "contratos basura" que provocan la fuga de sanitarios y la precarización del sistema. La CIG considera responsable de esta situación tanto a la anterior gerencia como a la actual, que no ha cambiado la tónica implantada durante la crisis económica. 

"El salario base del personal facultativo médico no supera los 1.300 euros y el de enfermería no llega a los 1.000", desgranan los representantes de los trabajadores: "Así que por ejemplo el PAC de A Estrada, tal y como se había acordado, tendría un equipo de refuerzo los fines de semana por 2.300 euros al mes". "Y si bien el desenlace ocurrido este sábado no que un paciente morreuen el que un paciente murió en la sala de espera podría haber tenido igualmente, lo que no se habría dado es la situación de angustia que tuvo que pasar la familia del paciente, el resto de usuarios que se encontraban en el centro y la compañera" que estando como usuaria tuvo que asistir al enfermo.

Por su parte, la Asociación Galega para a Defensa da Sanidade Pública ha criticado este martes la "incapacidad" del Servizo Galego de Saúde para asumir "sus errores" o para informar "de forma clara y transparente" sobre la muerte del hombre. En un comunicado, la plataforma ha mostrado su "indignación" por las "contradicciones" de los responsables de la sanidad pública, que trataron, a su modo de ver, de "trasladar las responsabilidades" de lo sucedido "a los profesionales" del centro de salud. El colectivo considera que esta situación "demuestra las advertencias" que han realizado "en los últimos años" sobre las consecuencias "de la política de recortes de presupuesto y personal" que lleva a cabo la Xunta. "Si no hay sustitutos es por la falta de planificación, por la "mala gestión" y "la política de precarizar las condiciones de trabajo en la atención primaria, que hace que los trabajadores huyan fuera de Galicia".

En la misma línea, el Colegio Oficial de Médicos de Pontevedra ha reclamado a la Consellería de Sanidade que "afronte con urgencia" la reordenación de la atención primaria. Esta es "una necesidad ya manifestada" en 2015 a raíz de los grupos de trabajo constituidos por los órganos colegiados. "Pasado el tiempo y por falta de voluntad política desde la Administración, no se afrontaron las peticiones realizadas", ha lamentado el Colegio, que achaca también lo sucedido en el PAC de A Estrada a los "recortes" iniciados en los centros de salud durante "la ya superada crisis económica".