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El Ayuntamiento en pleno condena la represión en Nicaragua

PSOE y Ahora Madrid defienden la cesión de un local público para un acto organizado por el Frente Sandinista

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la edil de Ahora Madrid, Monsterrat Galcerán. rn rn rn
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la edil de Ahora Madrid, Monsterrat Galcerán.

Todas las formaciones del Ayuntamiento de Madrid —PSOE, PP, Ahora Madrid y Ciudadanos— coincidieron ayer en condenar la violencia y la represión del régimen de Nicaragua contra su población civil. No obstante, Ahora Madrid, coalición que gobierna el Consistorio, y el PSOE, su socio de investidura, rechazaron ayer una propuesta del PP para condenar la cesión de un local municipal para celebrar, el pasado día 19, un acto de apoyo al Gobierno de Nicaragua.

La moción del PP se refería a un acto de celebración del 39º aniversario de la revolución sandinista, que se realizó el pasado viernes en un centro cultural de Arganzuela. Para que el evento pudiera realizarse fue necesario el visto bueno de la concejal-presidenta del distrito, Rommy Arce. Pero, según el PP y Ciudadanos, el gobierno de Ahora Madrid debería haberse negado porque fue "un acto de apoyo político a un Gobierno que está reprimiendo los derechos humanos de su población". El evento llevaba el lema: "Por la paz, la soberanía y la no injerencia en Nicaragua". Entre los participantes estuvieron miembros de la Plataforma de Solidaridad con Nicaragua y el Frente Sandinista y la senadora de IU Vanessa Angustia.

Antes de la votación, la portavoz del ejecutivo de Carmena, Rita Maestre, reiteró la "condena" y "preocupación" de todos los ediles de Ahora Madrid por la situación que se da en Nicaragua. La edil mantuvo un "apoyo sin fisuras" en la "condena a la violencia ejercida por el Gobierno de Nicaragua" y la elevación de dicha reprobación "ante la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas" (según reza el texto de la moción). Pero mantuvo que permitir la cesión de un local público no significa comulgar con las tesis políticas que en él se defienden.

"No ha habido ningún tipo de apoyo, más allá de permitir que se realice un acto. ¿Y por qué? Porque este equipo de gobierno no cree en la censura previa, ya que los espacios públicos son de todos los ciudadanos de Madrid", afirmó Maestre.

La concejal socialista Erika Rodríguez enmarcó la posición de su grupo, también contraria a condenar la cesión del local público, en la libertad de expresión: "Por supuesto, condenamos la violencia, pero lo que nos hace distintos de los regímenes autoritarios es justamente la libertad de expresión", dijo.

Rodríguez manifestó la condena de su partido a la violación de derechos humanos en Nicaragua, que ya arroja centenares de muertos, y dijo que la única vía "para salir de este entuerto es la democracia". Como Ahora Madrid, el PSOE también rechazó otro punto de la moción que planteaba evitar nuevos proyectos de cooperación internacional del Ayuntamiento con el Gobierno de Nicaragua.

El PP y Ciudadanos criticaron la postura socialista y de Ahora Madrid. "No intenten mezclar [el asunto] con cuestiones de libertad de expresión", dijo el edil Percival Manglano (PP). Sofía Miranda, concejal de Ciudadanos, también rechazó las alusiones a la libertad de expresión: "Claro que creo en la libertad de expresión, pero no defiendo que en un lugar público se organice un acto en defensa del totalitarismo, sea de derechas o de izquierdas", aseveró.