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Los hoteleros rechazan la propuesta del Imserso de extender las vacaciones sociales al extranjero

Las principales patronales del sector califican de “insultante” la ampliación

La playa de Benidorm durante las vacaciones de Semana Santa en abril de 1995. Ampliar foto
La playa de Benidorm durante las vacaciones de Semana Santa en abril de 1995.

El sector hotelero ha respondido con contundencia al anuncio del Gobierno de ampliar el programa de vacaciones sociales del Imserso a otros países europeos. Nada más conocer la propuesta que se pretende sea realidad en la temporada 2019-2020, dos de las principales patronales han expresado su oposición frontal. La asociación hotelera de Benidorm y la Costa Blanca (Hosbec) y la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) han emitido un comunicado conjunto en el que muestran su “sorpresa” por el anuncio que consideran “injusto” e “insultante” para las empresas que han mantenido el programa durante los últimos 30 años.

El Gobierno destina actualmente a este programa 69 millones de euros que, según los hoteleros, se convierten en más de cien de recaudación por las cuotas de la Seguridad Social, impuestos y prestaciones por desempleo que se dejan de pagar. Así que entienden que si hay presupuesto, o si al menos existe la posibilidad de que se destine una cantidad mayor, es su deber exigir que ese incremento se aplique a mejorar no solo la oferta de plazas sino la retribución por cliente del sector hotelero. Y argumentan para ello que “el presupuesto del programa sale de nuestros impuestos y cotizaciones”.

Ambas patronales han recordado que del programa de vacaciones sociales depende un buen número de puestos de trabajo. Además han resaltado que es uno de los pilares del mantenimiento del empleo en temporada baja, y, que si se rompiera el “equilibrio actual” con viajes que no revierten ninguna rentabilidad al Estado, o pueden generar un perjuicio, ya no formaría parte del concepto de vacaciones sociales que se ha tenido hasta ahora.

Todo ello en cuanto al empleo que se genera con esta actividad. También consideran que los precios que se manejan en España a la hora de contratar un paquete turístico de esta clase -22,5 euros por persona y día con pensión completa incluida- son inviables en cualquier otro país europeo. Hosbec los llega a calificar de “ridículos”.

Los hoteleros ha indicado que este tipo de viajes vacacionales que se proyectan no tendrán ningún retorno económico, al contrario de lo que sucede con los que se contratan para destinos españoles, y serán mucho más gravosos por lo elevado de los costes de transporte y alojamiento. “Es de lo más inoportuno” subrayan al tiempo que exponen su convencimiento de que los únicos favorecidos con los nuevos destinos serán los colectivos con mayor poder adquisitivo, aquellos que no necesitan de ninguna subvención para visitar otros países.

Por todo opinan que la propuesta es “insultante” toda vez que el sector trabaja en el programa del Imserso “perdiendo dinero” y que el mismo se mantiene solo en atención al conjunto de beneficios que genera. Ventajas que, en ningún caso, se producirían de optar por ampliar el programa porque “los beneficios se quedarían en el país receptor”.

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