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Torra escenifica el deshielo e invita a Sánchez a una reunión en Barcelona

El presidente catalán dice que solo hablar del derecho de autodeterminación en La Moncloa es un éxito

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en el Parlament. En vídeo, declaraciones de Torra durante la comisión bilateral del Parlament.

A menos de tres días de la reunión en Madrid entre Pedro Sánchez y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, comienza a perfilarse el alcance de ese encuentro. El president dejó claro ayer que valora el mero hecho de poder plantearle a Sánchez “el derecho a la autodeterminación”, aun a sabiendas de que no llegará a ningún acuerdo. Torra escenificó el deshielo con una invitación al presidente del Gobierno para una segunda reunión en Barcelona.

Los detalles de la cita entre ambos mandatarios monopolizaron las preguntas en la sesión de control al president en el Parlament. Una de las preguntas más repetidas fue hasta dónde pueden llegar. Torra fue tajante: “Exactamente no lo sé; puede ser que [solo] constatemos dónde estamos, pero habremos hablado de todo y eso me parece muy importante para salir del callejón sin salida en el que estábamos”.

Entidades y sindicatos reclaman diálogo

ÀNGELS PIÑOL

La entidad Espai, Democràcia i Convivència ha difundido esta mañana un manifiesto, con vistas a la reunión entre Pedro Sánchez y Quim Torra, en el que reclaman al Gobierno central y la Generalitat una oportunidad al "diálogo y a la negociación política". "Cualquier negociación debe basarse en el derecho que tiene el pueblo catalán a decidir su futuro político", arranca el manifiesto de esta coordinadora integrada, entre otros, por la ANC, Òmnium, los sindicatos CC OO, UGT y Unió de Pagesos; la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Cataluña (CONVAFC) o la Federación de Asociaciones de Padres y Madres (FAPAC). El documento también reclama la liberación "inmediata" de los políticos encarcelados; la derogación de la ley mordaza, la recuperación de las leyes sociales suspendidas por el Constitucional y el fin de la intervención económica de la Generalitat.

Para Torra, la simple celebración de la reunión es un gran gesto, “un primer paso”. “Comenzamos a descongelar la situación, es lo que nos están exigiendo la sociedad catalana y la sociedad española”. En su turno de palabra, el líder catalán incluso afeó al popular Xavier García Albiol el hecho de que el expresidente Mariano Rajoy no permitiera en su día “hablar de todo”. “Por primera vez, ambos Gobiernos podrán hablar de tú a tú, podrán hablar de todo”, añadió Torra.

Para rubricar la voluntad de diálogo del Govern, el líder catalán invitó Sánchez a que le visite en el Palau de la Generalitat, en septiembre. “Desde Cataluña haremos todo lo que sea posible para que este diálogo se mantenga”, dijo Torra. La imagen de un presidente del Gobierno en la sede del Govern sería inédita; los encuentros oficiales siempre se han mantenido en Madrid. El entorno de Sánchez no veía ayer con malos ojos esa posibilidad.

Para la Generalitat, el orden del día del encuentro del lunes debería tener tres puntos que califica de “políticos”: la soberanía de Cataluña, “el repunte del fascismo y el franquismo en España” y la situación de los líderes independentistas en prisión preventiva. “¿Tiene una propuesta el Gobierno para nosotros, sobre cómo acabamos de ejercer y hacer plenamente la república catalana?”, planteó Torra. Una respuesta de la que, explicó el president, se derivará su estrategia posterior.

Torra explicó que el asunto de la autodeterminación no se limita a la celebración del referéndum pactado, sino que se extiende también al respeto a la soberanía del Parlament. El Govern planteará levantar los recursos de inconstitucionalidad sobre una veintena de leyes catalanas de carácter social. Sánchez ya se había mostrado abierto a este punto, que puede presentarse como un avance por ambas partes.

El president también quiso dejar claro que separa en dos fases la operación de deshielo. Por un lado está el diálogo; por otro, la negociación. En el primero, exclusivo entre ambos líderes, el presidente catalán quiere debatir sobre la autodeterminación y volvió a poner el ejemplo del acuerdo entre el Gobierno británico y el escocés. “Esperamos la misma respuesta que dio el presidente David Cameron”, en referencia al referéndum de independencia pactado de 2014.

Después vendría el momento de la negociación. Torra explicó que para activar esta fase ya se han nombrado a los representantes de las comisiones bilaterales con el Gobierno y que allí sí se discutirán, por ejemplo, la lista de 46 peticiones que en su día hicieron los expresidentes Artur Mas y Carles Puigdemont, que incluyen por ejemplo la falta de financiación o de traspasos.

El independentismo jugó ayer a dos bandas. Por un lado, Junts per Catalunya y ERC apoyaron una moción del PSC que insta a crear un grupo de trabajo entre todos los grupos para abrir una nueva etapa con el Gobierno de España. Por otro, se sumó a una moción de la CUP que ratifica los “objetivos políticos” de la resolución del 9-N de 2015, que iniciaba el proceso político hacia la secesión. Los diputados de Ciudadanos, PSC y PP no participaron en la votación al sostener que contravenía la sentencia del Constitucional que, de hecho, ya anuló la resolución de 2015.

El punto más polémico pide ratificar la posibilidad de llevar a cabo las actuaciones necesarias previstas para “alcanzar y culminar democráticamente la independencia”. Y reitera los “objetivos políticos” de la resolución del 9-N, que considera legitimados por las elecciones del 27-S de 2015, el referéndum del 1 de octubre y las elecciones del 21-D.

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