Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

ERC deja solo al presidente en la polémica por los nombramientos

Junts per Catalunya ve prevaricación en no publicar los cargos

Toni Comín (ERC) este domingo en Bruselas.
Toni Comín (ERC) este domingo en Bruselas. REUTERS

Esquerra Republicana opta, de momento, por mirar desde la barrera el choque entre el Gobierno y la Generalitat por los nombramientos de exconsejeros en prisión preventiva y de huidos de la justicia española como titulares de departamentos. Fuentes republicanas defienden que no es su pelea pese a que uno de los suyos, Toni Comín, extitular de Sanidad huido en Bruselas, ha aceptado el cargo, e insisten en que su idea ha sido formar un Gobierno efectivo en Cataluña desde el minuto uno. Unas posiciones que contrastan con el silencio que oficialmente impera en las filas de la segunda formación independentista.

Junts per Catalunya, la primera, se apresuró ayer a decir que veía un delito de prevaricación en el hecho de que el PP, PSOE y Ciudadanos pactaran impedir la publicación en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC) de los nombramientos de los consejeros, paso indispensable para la toma de posesión y el levantamiento del artículo 155 de la Constitución. De hecho, ayer la Coordinadora de la Abogacía de Cataluña manifestó en un comunicado que la decisión del Gobierno “contraviene varias leyes”. El diputado Albert Batet aseguró en RAC-1 que se estaban estudiando “acciones legales”, posiblemente una querella.

Pese a la implicación de Comín, los republicanos no mostraron ningún entusiasmo con la vía mostrada por Batet. De hecho, el diputado en las Cortes Gabriel Rufián se limitó ayer a asegurar que el pacto para impedir la publicación “va en contra de la soberanía popular de Cataluña”. Rufián recordó que los exconsejeros en prisión tienen sus “derechos políticos intactos”. “Ahora no pueden ser consejeros porque lo que representan no le gusta al juez Pablo Llarena y compañía”, agregó. Un portavoz de la formación explicó posteriormente que la presentación de una querella “se tenía que estudiar” y se desmarcó de la vía sugerida por Junts per Catalunya.

La lista del president y ERC viven en tensión permanente. Los republicanos dejaron claro desde el minuto que si bien reconocían la legitimidad de Carles Puigdemont como president, no harían nada ilegal para investirlo. Algo similar ocurre con el discurso de restitución del Govern que el entorno de Torra ha planteado designando de nuevo como consejeros a Josep Rull, Jordi Turull (encarcelados), Lluís Puig y Comín (huidos). “A ver si presionan al Secretario del Govern para que publique los decretos y desobedezca, tal y como hacían con el presidente del Parlament para investir a Puigdemont”, ironiza con sorna una fuente de la dirección de ERC.

A la cúpula republicana le sentó fatal que Comín aceptara repetir en el Govern. Ya en su día se había aferrado al acta de diputado. Mientras que todos los antiguos consejeros de ERC descartaron desde el principio repetir, conscientes que judicialmente esa actitud puede ayudar a sus defensas, Comín marcó perfil propio al decir que lo quería consultar con Torra.

Aun con la toma de posesión de su consejero en entredicho, Esquerra prefiere, como siempre, evitar la polémica en el seno del independentismo y callar. Los republicanos dijeron que aceptarían los nombres escogidos por Junts pe Catalunya, una afirmación que les deja poco margen de maniobra, como ya pasó con la designación de Torra. Los tuits y artículos del president van en contra de la idea de Esquerra de aumentar el apoyo social al independentismo, pero evitaron reprocharlos en público.

Más información