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Reconectar con el origen

Las actividades participativas y la interacción con el medio ambiente generan dinámicas turísticas activas, que se reforzarán con la declaración de un nuevo Parque Nacional

Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Ampliar foto
Parque Natural de la Sierra de Grazalema.

Es temprano, el frío corta el rostro a la sombra y el calor agrada en la espalda. Las botas se manchan de barro entre pinares, salinas y arbustos aromáticos. Los más pequeños se paran a coger setas y tirar piedras en una laguna, y el rocío forma una mágica escena posado sobre las telas de araña del entorno del Parque Natural Bahía de Cádiz, donde una veintena de excursionistas ha decidido pasar un sábado de invierno. “Papá, no me quiero ir, vamos a quedarnos más tiempo”, pide un niño de cinco años como el más claro indicador de un interesante día de senderismo.

“Es importante salir de la ciudad para reconectar con la naturaleza, es bueno para la salud, para que aprendan los vínculos entre el día a día y el medio ambiente y para que entiendan la importancia de respetar la biodiversidad, que es lo que nos va a salvar”, dice Raúl López, padre del menor. “Indudablemente la gente cada vez tiene más interés en estas visitas. Pero hay que regular todavía las zonas, hacer una gestión adecuada, poner servicios”, plantea Juan Manuel Ortiz, técnico de educación ambiental que interpreta la ruta.

El turismo de naturaleza no cuenta con una organización formal de este segmento turístico, por lo que se organiza por entidades que dan cobertura a Andalucía, con un 30% de la superficie protegida; 63 Zonas de Especial Protección para las Aves, y 189 Lugares de Interés Comunitario, de los cuales 141 están declarados Zonas Especiales de Conservación. Sus estrategias de negocio se dividen en turismo activo o deportivo; observación e interpretación de fauna y flora; educación ambiental y turismo de esparcimiento. Así, desde los paseos que sobrevuelan el cielo en globo hasta el buceo en las profundidades, los visitantes se reparten del interior a la costa.

“El turismo activo se ha multiplicado increíblemente. Hemos pasado de tener 360 empresas a 1.100 en los últimos seis años, y están muy dispersas por zonas”, señala José Carlos Romero, presidente de la asociación profesional de empresarios Andalucía Activa y trabajador del sector durante más de 15 años. “Contamos con una experiencia que vamos compartiendo con las empresas más jóvenes que están surgiendo ahora”, señala Romero, que vincula como un axioma este tipo de turismo con la concienciación por el respeto al medio ambiente. “Nuestro recurso es nuestro territorio. Cuidamos del entorno como se protege el cuadro de la Gioconda en el Louvre”, ilustra el empresario.

 

Parques Nacionales

Un revulsivo para el turismo de interior y de naturaleza en Andalucía será la próxima declaración como Parque Nacional de la Sierra de las Nieves, en la provincia de Málaga. Tanto el Consejo de Gobierno de la Junta como el Consejo de Ministros han aprobado la propuesta inicial y la culminación del expediente, que debe recibir luz verde de las Cortes Generales. Es solo cuestión de meses.

La principal riqueza de este espacio situado al norte de la Costa del Sol, encajado junto a la provincia de Cádiz, son sus 3.000 hectáreas de pinsapos. El pinsapar es uno de los 27 ecosistemas que se citan en el anexo de la ley estatal que regula estos espacios naturales. En este rincón sobreviven los únicos ejemplares en Europa del Abies pinsapo, una especie en peligro de extinción de la época de las glaciaciones. “El número de endemismos es de los más elevados de la península ibérica junto con Sierra Nevada”, recoge el informe de la Consejería de Medio Ambiente que evalúa los requisitos para aumentar la protección de este territorio.

Esta sierra alberga 1.500 de los 4.000 tipos de flora que existen en Andalucía. Es hábitat de 150 especies de aves y uno de sus valores geológicos son las peridotitas, unas piedras plutónicas formadas por solidificación muy lenta que han aflorado desde el manto de la Tierra. Toda una experiencia para los sentidos. La futura figura de protección cuida la biodiversidad y se contempla como un dinamizador socioeconómico. Más inversiones, más turistas y una vía de oportunidad para agricultores, ganaderos y Ayuntamientos. “Es un revulsivo, una esperanza”, apunta el concejal de El Burgo José Góngora.

El de la Sierra de las Nieves será el tercer Parque Nacional andaluz tras los de Doñana (declarado en 1969) y Sierra Nevada (1999). El primero, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, ocupa 54.251 hectáreas en las provincias de Huelva y Sevilla y en 2016 recibió a cerca de 290.000 visitantes. El Parque Nacional de Sierra Nevada, en las provincias de Granada y Almería fue visitado por 800.000 personas el año pasado.

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