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La ‘número dos’ de los miguelianos se libra de juicio tras la retirada de las acusaciones

La acusación particular solo pedirá que se procese al gurú, Miguel Rosendo, a su mujer y a sus dos hijos

Marta Paz, mano derecha de Miguel Rosendo en la orden de los miguelianos.
Marta Paz, mano derecha de Miguel Rosendo en la orden de los miguelianos.

La acusación particular en la causa judicial contra la considerada secta de Los Miguelianos, desmantelada por la Iglesia en 2014, solo presentará cargos contra su líder, Miguel Rosendo, por supuestos delitos de abusos sexuales, contra la integridad moral y asociación ilícita, mientras la acusación de blanqueo también la hará extensiva a su mujer y a sus dos hijos. La representante legal de los padres de varias congregadas por la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel de Oia, que denunciaron a Miguel Rosendo ante los tribunales, ha confirmado este lunes que dejará fuera de la acusación al resto de los 13 procesados. La letrada Ana Reguera solicitará la comparecencia de hasta 20 testigos en el juicio, la mayoría en calidad de víctimas de Rosendo.

De esta forma, el proceso contra la secta de Los Miguelianos en la que está procesado (y todavía en prisión) su líder espiritual Miguel Rosendo junto a otros 16 supuestos integrantes de la extinta asociación religiosa da un giro en los últimos trámites previos a la celebración del juicio. El pasado viernes, el mismo día en el que cuatro de las investigadas en esta causa denunciaran en rueda de prensa que la instrucción era “un montaje” y defendieran al principal encausado, la sección cuarta de la Audiencia daba traslado a las partes del trámite de instrucción en el que la Fiscalía retiraba la imputación contra Marta Paz, considerada la segunda en la jerarquía de la orden después de su líder.

También el fiscal en su escrito anuncia que solo presentará acusación contra siete de los 17 procesados por la jueza instructora de Tui, entre los que se encuentran las otras dos congregadas de la orden, Ivana Lima e Iria Quiñones, quienes supuestamente actuaban y daban órdenes en un escalón inferior dentro de la orden. Ambas también comparecieron el pasado viernes y acusaron directamente a sus padres de actuar únicamente por motivos económicos para cobrar la indemnización que podría derivarse del juicio.

Las tres monjas miguelianas comparecieron junto a una cuarta integrante de la Orden y Mandato, hermana de una de ellas y nuera de Miguel Rosendo, y tres sacerdotes (que han sido apartados de sus cargos por la diócesis) para defender al gurú y desmentir que la institución, que había sido aprobada por el Arzobispado de Tui-Vigo, actuase como una secta y organización criminal.

Tanto Marta Paz como Ivana Lima e Iria Quiñones negaron que fueran víctimas de abusos sexuales por parte de Miguel Rosendo ni que tampoco fueran manipuladas ni abducidas por él. Por el contrario, las tres mujeres, que se presentaron como consagradas dentro de la orden, definieron a su líder espiritual como “un hombre íntegro, un amigo y la persona que nos enseñó a encontrar a Dios”.

“Él es inocente [por Miguel Rosendo] y esto es una aberración para cualquier sistema jurídico, somos víctimas de unos padres ávidos de dinero y de una condena eclesiástica y social”, proclamó Iria Quiñones, mientras ella y las otras dos mujeres culpaban también al Opus Dei de estar detrás de este proceso judicial.