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La oposición se desentiende de la parálisis y culpa a Torrent

Ciudadanos descarta presentarse a la investidura para perderla

La líder de Ciutadans, Inés Arrimadas, este martes en el Parlament.rn
La líder de Ciutadans, Inés Arrimadas, este martes en el Parlament.

El bloque constitucionalista en el Parlament (Ciudadanos, PP y el PSC) y Catalunya En Comú coincidieron ayer en denunciar la parálisis en el Parlament. Sin embargo, difieren en cuál debería ser la alternativa. Los populares insisten en la obligación de la formación naranja de presentarse a la investidura aunque no pueda ganarla. Desde C's rehúsan esa posibilidad y culpan al presidente de la Cámara, Roger Torrent, de bloqueo institucional. El PSC pide una nueva ronda de contactos. Los comunes, un pleno monográfico.

Las fuerzas independentistas (Junts per Catalunya, ERC y la CUP) tienen ahora la mayoría absoluta gracias a sus 68 votos efectivos mientras que PP, Ciudadanos y PSC solo cuentan con 57 escaños. Ni un más que improbable pacto con los comunes, con ocho diputados, permitiría tirar adelante una mayoría alternativa.

Y es precisamente ese argumento aritmético al que recurre Ciudadanos, la formación que ganó las elecciones del 21-D, para justificar la imposibilidad de plantear otra mayoría. “El informe de los letrados lo deja claro: el Parlament seguirá paralizado y no volveremos a hablar ni de educación ni de sanidad hasta que Torrent desbloquee la situación. Si él dice que no puede, nosotros ya buscaremos una alternativa”, dijo ayer el portavoz de la formación naranja, Carlos Carrizosa.

Ciudadanos descarta intentar investir a Inés Arrimadas, incluso como una manera extrema de hacer correr la cuenta atrás para otras elecciones catalanas. Se trata de una idea en la que el PP ha insistido en repetidas ocasiones, sin decir si la apoyaría, al considerar que la formación naranja debería hacer un ejercicio de responsabilidad al ser la fuerza más votada.

El portavoz del PP, Alejandro Fernández, insistió ayer en esa idea y defendió que es necesario enviar el mensaje de que “el constitucionalismo se está moviendo”. “Ciudadanos debería someterse al debate, aún sabiendo que las posibilidades son mínimas. Así trasladaríamos el mensaje de que existe una alternativa. Pero hay que construirla”, explicó.

En la legislatura pasada, Ciudadanos planteó una moción de censura pese a que tampoco contaba con los votos necesarios. Carrizosa explicó que la situación era distinta y que el único efecto que lograría ahora sería “unir al independentismo y solventarles la papeleta de la parálisis”.

El PSC, por su parte, ya envió una carta a Torrent pidiéndole que inicie una nueva ronda de contactos para escoger otro candidato. La misiva se enmarca en el informe jurídico de los letrados de la Cámara sobre los plazos de la investidura. El texto determina que si el presidente del Parlament no impulsa “el acto equivalente” a una votación fallida para que empiecen a contar los dos meses para que haya investidura, “se podría estudiar la posibilidad de que los grupos impulsaran este acto equivalente”. “Es evidente que con Puigdemont no podremos tener una candidatura efectiva”, aseguró la portavoz socialista Eva Granados.

Catalunya en Comú anunció que hablará con los otros grupos para acordar una fórmula de debate sobre la situación de bloqueo, si bien se decantan por un pleno monográfico. “La salida o es participada, pública y transparente o tiene déficits democráticos”, explicó la portavoz de los comunes, Elisenda Alemany.

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