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Puigdemont dice que se puede gobernar Cataluña desde Bruselas pero no desde prisión

El expresidente catalán asegura que el único plan que tiene es “la restitución del Govern”

FOTO: Puigdemont posa en Bruselas./ VÍDEO: Declaraciones de Puigdemont en Catalunya Radio.

El expresidente catalán Carles Puigdemont ha defendido esta mañana, en una entrevista en Catalunya Ràdio, que es posible liderar la Generalitat desde la distancia. Incluso ha asegurado que es más fácil hacerlo desde Bruselas que desde España, puesto que en las condiciones actuales terminaría en prisión, ha explicado. El president cesado ha abogado por la utilización de medios telemáticos para poder ser elegido y gobernar y ha asegurado que no hay un plan b que no sea “la restitución del Govern antes de la aplicación del artículo 155”. Puigdemont ha insistido: "Entre presidiario y presidente, prefiero ser presidente, porque al menos ahora puedo hacer cosas, pero en prisión no podría hacerlas".

Desde la capital belga, Puigdemont ha querido quitar hierro a la telepresidencia que quiere imponer ante el riesgo de regresar y terminar en prisión. “Ahora porque estoy en Bruselas y ustedes en Barcelona, pero podríamos estar haciendo esta entrevista exactamente con la misma calidad de sonido desde Arbúcies (Girona) o desde Tarragona”, ha ejemplificado Puigdemont.

Preguntado sobre la posibilidad de poder ejercer un "gobierno efectivo" a más de 1.000 kilómetros, Puigdemont ha insistido que está en contacto permanente con los exconsejeros Jordi Turull y Josep Rull. Y contrapreguntado sobre la diferencia entre hablar y gobernar, el expresidente ha dicho que solo veía a los consejeros cada martes, el día del Consell Executiu, y que aún así "gobernábamos exactamente igual".

Incluso, para intentar normalizar más su situación, Puigdemont ha subrayado que “los grandes proyectos empresariales y de investigación se gobiernan a través de las nuevas tecnologías, Europa señala que ese es el camino”. “Es evidente que no son las condiciones de normalidad que nos gustarían, pero es mucho más difícil, trsitemente, hacerlo desde el Estado español, donde tendríamos que gobernar desde la prisión”, ha agregado. Preguntado de nuevo sobre si un telegobierno pone en riesgo la eficiencia de la Administración, ha respondido que lo que verdad va en contra del autogobierno es “la ineficiencia y la parálisis del artículo 155”.

El líder de Junts per Catalunya ha insistido en que el “único plan es el A” y pasa por “la restitución del Govern”, algo que ha dicho que no es un debate personalista.  Sin embargo no  ha especificado cuál será la fórmula que utilizará para presentarse al debate de investidura. Sí ha cargado contra los letrados. Puigdemont ha asegurado que “no son el diputado 136 de la Cámara” y ha recordado que su trabajo se limita a asesorar jurídicamente a la Mesa del Parlament para que interprete el reglamento. También ha asegurado que espera reunirse con el nuevo presidente de la Cámara: "Espero reunirme lo antes posible con Roger Torrent. La primera y la segunda autoridad del país deben reunirse para hablar del debate de investidura. El encuentro debería hacerse en el Parlament o la Generalitat en circunstancias normales, pero la reunión lógicamente solo podrá hacerse en Bruselas".

“Los presidentes los escogen los parlamentarios”, ha defendido Puigdemont que incluso se ha aventurado a plantear el escenario en el que el Rey no acepte su nombramiento. Para llegar a ese estadio primero tendría que hacerse una investidura. “Si el Parlamento elegido democráticamente me ratifica como presidente, el jefe del Estado no tiene derecho a subvertir el mandato constitucional”, ha dicho Puigdemont. El Gobierno de Mariano Rajoy ve prioritario impedir que Felipe VI se encuentre en la tesitura de firmar el decreto de investidura.

También se ha mostrado muy crítico con el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, que aseguró en referencia a la situación catalana que si se viola la ley se debe "afrontar las consecuencias". "El que tendría que hacer, si tuviera un poco de decencia, es hablar con los representantes de los dos millones de votos, que somos la mayoría de los que nos sentamos en los escaños del Parlament", ha criticado.

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