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El nuevo presidente de la patronal azulejera Ascer advierte de la “feroz lucha” internacional

Vicente Nomdedeu sustituye a Isidro Zarzoso, fallecido repentinamente el 3 de enero

Vicente Nomdedeu, nuevo presidente de Ascer.
Vicente Nomdedeu, nuevo presidente de Ascer.

En su primer acto con la prensa tras su reciente nombramiento como presidente de la patronal cerámica Ascer, Vicente Nomdedeu (Alcora, 1959) ha desgranado las líneas que seguirá en los 20 meses de mandato que restan hasta la convocatoria de elecciones y que sitúan la “lucha contra la feroz competencia” de los mercados internacionales como uno de sus ejes de acción. También ha adelantado algunos cambios que implementará el modelo de liderazgo de la institución, que vira del “perfil presidencialista a otro más colaborativo”.

La junta rectora de Ascer nombró hace una semana a Nomdedeu como nuevo presidente tras el repentino fallecimiento de Isidro Zarzoso, el pasado 3 de enero. Esta nueva etapa llega con dos de las principales citas para el sector a la vuelta de la esquina: Cevisama, del 5 al 9 de febrero en Feria Valencia, y el congreso mundial Qualicer, que aterrizará el 12 y 13 del mismo mes en Castellón. Dos de los eventos que han apresurado, dice, su nombramiento.

Con dos décadas de trayectoria en el seno de la patronal (entra a formar parte de la junta rectora de Ascer en 1998 y en 2006 es nombrado vicepresidente de la asociación) Nomdedeu se pone al frente de una presidencia que ha tildado de “participativa”. Es la primera vez que el liderazgo de Ascer lo ocupa un director general de una empresa. En este caso de Azteca Cerámica, ubicada en su población natal, Alcora, donde también es consejero delegado desde 1987. Una labor en activo que le obligará, ha dicho Nomdedeu, a “delegar algunas funciones” como presidente y a incrementar la colaboración de la junta en la toma de decisiones.

Lo que no variará es la “senda” de retos marcada por “el presidente”, como sigue refiriéndose a Zarzoso, en defensa de la industria cerámica. A su juicio, son objetivos “consensuados y que funcionaban bien”, y ha citado como hitos las medidas antidumping en Marruecos y China. “La lucha beligerante en este sentido seguirá ante quienes quieran arañarnos derechos”, ha matizado.

Así, en el marco del mandato de continuidad que asume Nomdedeu figuran como prioridades posicionar a la patronal azulejera ante cada institución “crítica o de poder, incluidos los lobbies”, y “ayudar al sector y a las empresas asociadas ante la lucha feroz” en el mercado internacional.

En este sentido, se ha referido a la constante apertura de firmas en países como Pakistán, Irán, Vietnam, Indonesia o India. Por ello ha dicho que Ascer plantea ayudar a las empresas a desarrollar su estrategia ante la competencia en el extranjero.

También se ha referido a Argelia, que ha vetado la importación cerámica, y que ahora está autorizando algunos envíos. “Ha habido algún permiso para alguna carga más, pero avanza muy poco a poco”, ha reconocido.

A pesar de la competencia exterior, la patronal defiende el potencial del sector cerámico español para hacerle frente, y ha destacado la apuesta por la diferenciación como principal as. “Está mejor preparado que otros competidores para afrontar el futuro, pero aún tenemos mucho por hacer para estar mejor de lo que estábamos hace siete años”, en la etapa previa a la crisis económica.

Vicente Nomdedeu ha reivindicado también el papel de la Mesa de la Cerámica —cuya reunión con la Generalitat Valenciana prevista para la semana pasada se ha pospuesto debido a la muerte de Zarzoso— como espacio para atar soluciones a corto, medio y largo plazo para el sector. “Ha de servir para visibilizar el futuro, para algo más que para hacer frente a problemas singulares”, ha señalado en alusión a la tasa de residuos, un tema “candente”.

A la Mesa de la Cerámica tendrían que incorporarse cuestiones “estructurales” como la innovación y la formación, “que han de mejorarse". También debería servir para abordar otros temas como “el reglamento del terreno de juego” que impone la clase política “para que no haya sorpresas” y el sector tenga opciones “de hacer algo si no lo ve adecuado”.