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La industria cerámica cierra un año de “luces y sombras”

Las exportaciones superan los 2.700 millones de euros y las ventas nacionales, los 820

Instalaciones de Porcelanosa. Ampliar foto
Instalaciones de Porcelanosa.

La industria cerámica despide un año “de luces y sombras”, con consolidación y crecimiento notable en mercados como el americano pero con parón exportador en los países africanos de la cuenca mediterránea o potencias como Arabia Saudí. Tras cinco años consecutivos de crecimiento “moderado”, desde la patronal azulejera Ascer indican que el sector aún está “lejos” de las cifras de producción y exportación anteriores a la crisis (2007). En empleo, el año que acaba cerrará con la creación de 900 puestos de trabajo directos “y otros tantos indirectos”. 2018, dice el presidente de la patronal, Isidro Zarzoso, será un año “muy normalizado” y salpicado de incertidumbres.

El presente ejercicio cerrará con un volumen de exportaciones que superarán los 2.700 millones de euros mientras las ventas en el mercado nacional se situarán por encima de los 820 millones de euros, según estimaciones del vicepresidente de Ascer, Juan Francisco Ramos, en el balance ofrecido por la patronal en su sede de Castellón.

El total de ventas alcanzará en torno a los 3.530 millones de euros, lo que supone un aumento del 6,5 % con respecto a 2016 y la producción crecerá este año un 5,5 % con respecto a 2016. En total se producirán 525 millones de metros cuadrados, una cifra que aún queda “lejos de los 600 millones de 2007”, ha indicado.

Por su parte, los precios han crecido ligeramente este 2017 -un 1,3%- y se sitúan en una media de 6,59 euros por metro cuadrado. Pese al aumento, para Ascer siguen siendo “bajos”.

Junto a las “luces” ligadas a los cinco años consecutivos de números positivos para el sector tras la crisis y al auge de las exportaciones en mercados como el americano (con un 24% de crecimiento en Estados Unidos o un 33% en México), el asiático (2%), el europeo (entre un 7% y un 8%) o el 10% registrado en la Federación Rusa, están las “sombras” que para la industria cerámica ha supuesto el parón exportador en el continente africano.

“África forma parte de los claroscuros de este 2017”, ha adelantado el vicepresidente de la patronal. “Notable” ha sido la caída en los países de la cuenca mediterránea, con Argelia a la cabeza: aquí el descenso ha sido del 44%. El mercado tunecino también cae, mientras Marruecos se mantiene y la relación con el mercado egipcio se tensa por las “barreras comerciales” impuestas por el país. Por su parte, las exportaciones a Arabia Saudí también registran caídas de en torno al 14%. “Todo esto nos hace mirar a 2018 en tono pesimista”, reconocen desde la patronal cerámica. Sus directivos ven necesario que se reactiven estos mercados para “mantener el futuro crecimiento del sector” y evitar que las ventas se concentren únicamente en América.

Por otro lado, en el balance del año Ascer ha sido muy crítica con la falta de implicación de la Administración. “El sector azulejero lleva cinco años creciendo tras salir de la crisis, generando puestos de trabajo y valor añadido para los socios, los clientes y la administración”, ha recordado. En este sentido, ha pedido a la administración más implicación en el crecimiento de un sector que es un “bien para la sociedad”. Para el secretario de Ascer, Pedro Riaza, ello pasa por la creación de un plan estratégico para la industria a largo plazo, que ya anunció la Generalitat Valenciana, pero que, dice, “estamos a la espera de concretar”.

Las críticas de la patronal también se han dirigido en los últimos días hacia la falta de consenso que ha rodeado el aumento de la tasa de depósitos de residuos en vertedero recientemente aprobada en Les Corts, que supondrá para el sector cerámico 1,5 millones de euros de sobrecoste anual. Esta misma semana el Consell se ha reunido con los directivos de Ascer para abrir un espacio de diálogo con el objetivo de reducir el sobrecoste del nuevo gravamen. El presidente Ximo Puig ha anunciado en este sentido que el gobierno valenciano negociará bonificaciones del 90% para la industria azulejera tras las críticas de esta por no consensuar el nuevo tributo.