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La T-10 costará 10,20 euros el próximo año, 25 céntimos más que ahora

Generalitat y ayuntamientos aprueban una subida generalizada de más del 2% del transporte público integrado de la provincia de Barcelona

Un usuario del metro de Barcelona, con la T-10.
Un usuario del metro de Barcelona, con la T-10.

Punto y final a cinco años de congelación de los precios de transporte. La Generalitat y los ayuntamientos han decidido hacer un giro a la política de contención de las tarifas y han aprobado una subida generalizada de más del 2%. El incremento más destacado es el de la tarjeta T-10 de una zona, la más utilizada por los usuarios del transporte público de Barcelona, que a partir del 1 de enero costará 10,20 euros, 25 céntimos más que ahora.

El consejo de administración de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) –encabezado por la Generalitat, pero con la participación del Ayuntamiento de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB)– ha aprobado este jueves una subida general de tarifas del transporte público integrado –que permiten viajar en tren, metro y autobús con el mismo billete– de la provincia de Barcelona. En cambio, en Lleida, Tarragona y Girona se vuelven a congelar los precios.

El incremento es del 2,3% en buena parte de los títulos de transporte de todas las zonas tarifarias. Pero la subida más importante es la de la T-10, que será del 2,5%. El bono correspondiente a una zona volverá a superar la barrera psicológica de los 10 euros, un precio que solo había alcanzado en 2014, cuando llegó a los 10,30 euros, el importe más caro de su historia. El año siguiente bajó hasta los 9,95 por la presión del PSC de Barcelona, que puso como condición la rebaja para apoyar los presupuestos municipales del entonces alcalde Xavier Trias.

El encarecimiento también afectará algunos bonos sociales, como el de las familias numerosas y monoparentales. En cambio, se congelan los destinados a parados y jóvenes. El aumento de precios de hasta los 2,5% también alcalza a los títulos propios de Rodalies y de Ferrocarrils de la Generalitat.

El ATM ha justificado el incremento en la “necesaria revisión de tarifas después de cinco años de contención de precios”. Desde el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat, que preside el organismo de transporte, justifican que “los costes de explotación han aumentado estos últimos años” por varios factores, como por ejemplo la ampliación de los bonos sociales, que ha comportado un sobrecoste al sistema de 36 millones desde 2011, según datos del ATM. Otro elemento que ha influido es el aumento de oferta del transporte público en Barcelona durante los episodios de contaminación ambiental (hay un par de ellos al año), que se traducirá en la compra de 75 autobuses y de una treintena de trenes y tranvías.

El organismo argumenta que son necesarios 91 millones para cubrir este aumento de los costes de explotación. De estos, 25 los aportará la Generalitat; 25 más, el Estado, y otros 25, el Ayuntamiento de Barcelona y la AMB. Los 16 millones restantes vendrán del aumento tarifario aprobado este  jueves.

La subida generalizada de precios ha sido muy criticada por asociaciones y sindicatos. La plataforma Promoción por el Transporte Público ha calificado de “decepcionantes” las nuevas tarifas, que “no favorecen los bonos ni los usuarios habituales” y, en cambio, se congela el precio de tarjetas como la T-Joven, que “prácticamente no se utiliza”. En una línea parecida se ha manifestado el sindicato CCOO, que reprocha que el incremento afecte los títulos más utilizados, “que son los que usan los colectivos con menos recursos”. Ambas entidades piden a la Generalitat un debate amplio sobre las tarifas para favorecer los usuarios habituales del transporte público.

Nuevo título ambiental

A partir de diciembre se ha incorporado un nuevo billete en el catálogo de títulos de transporte. Se trata de la tarjeta T-aire, que solo se podrá comprar y utilizar cuando se declare un episodio de alta contaminación en Barcelona. En aquel momento, se restringirá el tránsito en la ciudad a los vehículos más contaminantes y se favorecerá el uso del transporte público aumentando la frecuencia y activando este nuevo billete. La T-aire es un título multipersonal de dos viajes y tiene un precio equivalente a dos trayectos con la tarjeta T-10 convencional, pero con un descuento del 10%. Así, la T-aire de una zona vale 1,85 euros y el precio aumenta hasta los 7,75 en el título de seis zonas.