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Nuevo golpe al jefe de la mafia georgiana en España

La investigación de Mossos y Policía tiene el origen en un doble asesinato en Terrassa

Kakhaber Sushanashvili (derecha), junto a otro presunto miembro de la organización georgiana.
Kakhaber Sushanashvili (derecha), junto a otro presunto miembro de la organización georgiana.

Los Mossos y la Policía asestaron este miércoles un nuevo golpe a Kakhaber Sushanashvili, condenado a 20 años y 11 meses de prisión en mayo del año pasado, y considerado el jefe de la mafia georgiana en España. Los investigadores le acusan de dirigir desde prisión una red de blanqueo de capitales procedentes de los robos en domicilio. Sushanashvili fue condenado por liderar una organización dedicada a todo tipo de delitos —robos, tráfico de drogas, falsedad, estafas bancarias y extorsiones—, y ordenar en dos ocasiones el asesinato de un capo rival en Francia.

Los agentes detuvieron a 23 personas acusadas de formar parte del entramado. Entre ellas, su pareja, Katerina Myerkova. La mujer, de 32 años, ya fue detenida junto a su marido, en 2010, en la conocida como Operación Java, y condenada a cuatro años por blanqueo de capitales.

Los agentes entraron en diversos locales comerciales y viviendas, en Barcelona, Hospitalet, Mataró, Gavà, Cornellà y Madrid. Los sospechosos se dedicaban supuestamente a blanquear ese dinero a través de empresas, o bien lo enviaban al extranjero, hacia estructuras superiores de la organización.

Doble homicidio

La operación de este miércoles, bautizada como caso Nápoles, tiene su origen en el asesinato de dos personas el 4 de enero del año pasado en un piso en Terrassa, ubicado en la calle de Nápoles. Uno de los muertos fue Gela Garishvili, de 47 años, lugarteniente y guardaespaldas Sushanashvili, que también estuvo implicado en la Operación Java. Los Mossos consideraban a Garishvili “una de las personas de confianza” de Sushanashvili. La fiscalía le definió como alguien que formaba parte de su círculo más íntimo, “tanto en lo relativo a establecer el orden de su organización, como al blanqueo de capitales”.

Cuando se cometió el doble crimen, los investigadores sospecharon que podría tratarse de una cuestión de competencia entre bandas criminales por el robo en domicilios, según fuentes policiales.

Los detenidos formaban parte de una estructura rígida, según fuentes policiales, e incluso pagaban un canon a la organización para dedicarse con ellos al robo de pisos. Los agentes dan por desmantelado el nivel directivo de la organización. El Juzgado de Instrucción 2 de Terrassa, que lleva el caso, coordinado por la Fiscalía Anticorrupción, decretó el secreto de las actuaciones.

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