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Condenado a más de 20 años el líder de la mafia georgiana en España

La Audiencia Nacional sentencia a la mayoría de acusados por blanqueo de capitales

Kakhaber Sushanashvili (derecha), junto a otro presunto miembro de la organización georgiana.
Kakhaber Sushanashvili (derecha), junto a otro presunto miembro de la organización georgiana.

La Audiencia Nacional ha impuesto un severo castigo a la mafia georgiana instalada desde hace años en Europa. Trece de los acusados han sido condenados a penas que van desde los dos años de prisión hasta los casi 21 impuestas al líder de la organización en España, Kakhaber Sushanashvili. La sentencia supone la culminación de la operación Java, uno de los mayores esfuerzos de los investigadores por poner coto a estos grupos organizados.

Kakhaber Sushanashvili afrontaba una petición inicial mayor aún (de casi 33 años) por ordenar, dos veces, el asesinato de un capo rival en Francia. El crimen fue frustrado, primero por la policía y después por una circunstancia azarosa. En sintonía con lo solicitado por la Fiscalía Anticorrupción, la Audiencia Nacional le otorga el liderazgo del grupo y le impone 20 años y 11 meses de cárcel por un total de cinco delitos: blanqueo de capitales (como jefe de la organización), conspiración para el asesinato, tenencia ilícita de armas, falsificación de tarjetas de crédito y estafa.

Kakhaber era la mano derecha de su hermano Lasha, que es uno de los principales "ladrones de ley" de la organización criminal en Europa y que ya fue condenado por un tribunal en Grecia. Kakhaber dirigía las riendas de la organización desde Barcelona. La mafia georgiana se dedica a todo tipo de delitos: robos, tráfico de drogas, falsedad, estafas bancarias y extorsiones. El grupo que lideraba Kakhaber estuvo funcionando hasta 2010, cuando fue desarticulado.

La sentencia se ha dictado en apenas dos meses. El juicio se celebró el pasado mes de marzo. Tres de los 19 acusados no se presentaron a la vista, por lo que se ordenó su detención. Otro no pudo acudir: el pasado enero, fue hallado muerto con un tiro en la nuca y otro en la cabeza en un piso de Terrassa (Barcelona). La víctima, que afrontaba una petición de 17 años de cárcel, es Gela Garishvili, de 47 años. Era, presuntamente, el lugarteniente y guardaespaldas del capo. El motivo de ese crimen aún está por aclarar en una causa judicial que sigue bajo secreto de sumario.

La sentencia supone la condena de 13 personas, entre ellas miembros de la organización y colaboradores. La mayoría de penas se han impuesto por el delito de blanqueo de capitales. Solo dos de los acusados han sido absueltos.

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