Las barricadas vuelven a la Universidad

Los estudiantes intentan paralizar las aulas en contra de la intervención

Mobiliario para bloquear la entrada a las clases en la UAB. CRISTÓBAL CASTROEPVundefined

Los sindicatos estudiantiles de Cataluña quieren llevar a las universidades e institutos el malestar de amplias capas de la sociedad por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Las protestas tuvieron ayer el primer ensayo general en la Universidad Autónoma de Barcelona con paros en varias facultades, barricadas y los cada vez más habituales cortes de la autopista AP-7, que conecta Barcelona con Francia. Las protestas aumentarán hoy con toda probabilidad porque a la huelga de ayer, convocada en solitario por el Sindicato de Estudiantes, se suman el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes, mayoritario en los campus, y la plataforma Universidades por la República, que aglutina numerosas entidades estudiantiles y docentes y es la artífice de las grandes movilizaciones estudiantiles de las últimas semanas en torno a la crisis catalana.

Unos 200 estudiantes ya se habían quedado a dormir el martes en la facultad de Letras de la Universidad Autónoma para preparar las movilizaciones de ayer. De hecho, desde primera hora de la mañana medio centenar de estudiantes cortaron durante unos minutos la AP-7, que pasa al lado del campus universitario. Además, algunos alumnos montaron piquetes amontonando mesas, sillas y contenedores a las puertas de algunas facultades para impedir el acceso a las aulas, una situación que generó algún enfrentamiento verbal entre los estudiantes que hacían los piquetes y los que querían ir a clase.

Con todo, un portavoz de la UAB insistió ayer en que el seguimiento de la huelga fue “irregular” y que la mayoría de los piquetes fueron informativos y solo repartían octavillas a la entrada de las facultades informando de la huelga. Además, indicó, acudieron a clase más estudiantes de lo habitual en una jornada de huelga. Según la UAB, se suspendió la jornada lectiva en Psicología, Políticas, Filosofía y Letras y Ciencias de la Comunicación. En Traducción, Economía y Derecho hubo menos clases y en Medicina, Veterinaria y algunas ingenierías no hubo paros.

La portavoz del sindicato de Estudiantes indicó que la huelga de ayer “tuvo más seguimiento en institutos que universidades, sobre todo en Barcelona y Tarragona”, aunque no cifró los apoyos. El departamento de Enseñanza tampoco dio datos del seguimiento de la huelga en secundaria.

Presión al Govern

La protesta de ayer estaba convocada bajo el lema “contra la represión franquista”, en alusión a las medidas ejecutadas por el Gobierno central para frenar el desafío independentista. Los sindicatos que convocan la huelga de hoy han añadido a este lema la reivindicación de que el Govern proclame definitivamente la independencia.

El primer día de huelga, sin embargo, el seguimiento fue irregular. Más allá de la UAB, en la mayoría de universidades catalanas el día transcurrió, según sus portavoces, con “normalidad absoluta”. En la Universidad de Barcelona, explicó un portavoz, “los estudiantes pintaron carteles”, pero, en general, “se notó poco” que era jornada de huelga. Coinciden en la Universidad Politécnica de Cataluña y en la Pompeu Fabra, que esperan más movilización durante los paros de hoy, que están convocados por todos los sindicatos estudiantiles.

Por su parte, la Mesa Unitaria de la Comunidad Educativa (MUCE), que aglutina sindicatos, asociaciones de padres y agrupaciones docentes, también salió ayer a la calle contra las acusaciones de adoctrinamiento en la escuela catalana y en defensa del modelo educativo de Cataluña. Casi 700 personas, según la Guardia Urbana, se concentraron en la plaza Sant Jaume de Barcelona y pidieron la dimisión del ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, por “haber planteado una posible reforma de la Constitución para introducir el principio de lealtad constitucional en la educación”, y también la del ministro de Exterior, Alfonso Dastis, por “haber hecho declaraciones inadmisibles en un diario francés” en relación a la enseñanza del catalán, informó Guillem Andrés.

Sobre la firma

Jessica Mouzo

Jessica Mouzo es redactora de sanidad en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster de Periodismo BCN-NY de la Universitat de Barcelona.

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