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MIQUEL ICETA, primer secretario del PSC

“Si Puigdemont admite la secesión apoyaré que los Mossos sean intervenidos”

El líder de los socialistas catalanes reclama al 'president' que evite la intervención de la autonomía

Miquel Iceta, el pasado jueves, en Barcelona.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta (Barcelona, 57 años), cree que Carles Puigdemont no declaró la independencia el pasado día 10 en el Parlament y por eso apoya el requerimiento que ha hecho el Gobierno al presidente catalán para que antes de las diez de la mañana del próximo lunes aclare si es así o no.

Pregunta. Si Puigdemont, empujado por algunos sectores secesionistas, respondiera que sí declaró la independencia, ¿hasta dónde pueden verse forzados los socialistas a apoyar al Gobierno para aplicar el artículo 155?

Respuesta. Veremos qué propone el Gobierno en cada eventualidad. Si Puigdemont dice a Rajoy es que quiere que se aplique el 155, pero eso sería decir algo muy distinto de lo que dijo en el Parlament. La prueba de que no se declaró la independencia es que luego firmaron un papel en la sala anexa. El president puede verse presionado, pero la responsabilidad es solo suya.

P. ¿Ya ha pactado usted con Pedro Sánchez hasta dónde van a apoyar a Rajoy en el 155?

R. Yo soy muy partidario de aquella frase de que cuando llegue al puente lo cruzaré. Lo que espero es que Puigdemont diga la verdad, que no declaró la independencia, y que aproveche el requerimiento del Gobierno para recordar a Rajoy la lista de los 46 temas a negociar que ya le presentó, exceptuado el referéndum.

P. Sigue sin responder la pregunta de hasta dónde apoyarán los socialistas al Gobierno en el artículo 155.

R. No lo sé hasta que no seamos consultados. Ya se nos consultó y nos pareció bien que el Gobierno preguntara al president si había declarado o no la independencia. Nosotros vamos a defender el retorno de la legalidad constitucional y estatutaria.

P. ¿Sigue teniendo confianza en los Mossos d’Esquadra después del 1 de octubre?

R. Sí. Mi seguridad personal está confiada en ellos. El 1 de octubre estaban en disputa varias cosas y es verdad que al montar un dispositivo de seguridad uno ha de atender no solo a la instrucción judicial, que era clara y tajante de evitar una votación, sino a no causar males mayores. Hubo un error importante por parte del Gobierno de España de intentar evitar por la fuerza una votación que no tenía ningún valor. La actuación policial desproporcionada es uno de los pocos argumentos que le quedan al independentismo. Sin eso no sé qué estarían diciendo ahora.

P. Por tanto, no ve motivos para retirar la competencia de los Mossos a la Generalitat.

La necesidad de la reforma constitucional

Iceta está satisfecho con el compromiso de Mariano Rajoy de abrirse a discutir la reforma constitucional. “Hasta hace muy poco todo el mundo decía que el PP no aceptaría abrir ese melón, pero lo ha hecho, gracias a una inteligente estrategia de Pedro Sánchez de proponer que se evalúe seis meses el tema en una comisión y después ya entraremos en propuestas concretas”, dice. Entre ellas, el reconocimiento de Cataluña como nación, explica el líder del PSC, que se muestra abierto a varias fórmulas. Una podría ser llevar a la Constitución el artículo 5 del Estatuto de Autonomía, referido a los derechos históricos, tal y como se recoge en la Declaración de Granada que aprobó el PSOE en 2013. “Veo muy difícil que se haga una reforma constitucional y no se cite a Cataluña y a nosotros nos gustaría que en algún lugar se dijera también que Cataluña es una nación”.

Iceta entiende que “merecería la pena hacer una reforma constitucional muy profunda” y aboga por que en el debate participen los partidos independentistas. El PDeCAT se ha abierto a estar y Esquerra ha dicho que no, pero el líder del socialismo catalán recuerda que en 1978 estuvieron Heribert Barrera, entonces el máximo dirigente de ERC, así como otras formaciones independentistas lideradas por el vasco Francisco Letamendia y el canario Fernando Sagaseta.

R. A día de hoy, no. Pero si el Govern dice que se ha situado fuera de la ley, eso nos sitúa a todos en otro escenario.

P. De ser así, ¿aceptaría la intervención de los Mossos?

R. Sí, claro, en eso hemos de ser todos clarísimos. En ese escenario la autonomía habría sido anulada por el Gobierno de Cataluña, que pretendería cambiarla por otra cosa. En ese caso Puigdemont no podrá seguir siendo president. Lo es porque le votó una mayoría del Parlament surgida de unas elecciones celebradas al amparo del Estatuto de Autonomía. Si el Estatut desaparece, la legitimidad de todas las instituciones que derivan de esa ley también desaparecen.

P. ¿Qué otras competencias deberían retirarse a la Generalitat si hubiera declaración de independencia?

R. El Gobierno de España está siendo mesurado con esto y nunca ha anticipado acontecimientos. El Estado es la garantía del cumplimiento de la legalidad en todo su territorio y ha de tomar medidas para que sea así. ¿Cuáles? No lo sé. A todo el mundo le gusta adelantarse, pero a mí no. Por eso me he visto obligado a rectificar pocas veces.

P. ¿Y si Puigdemont responde que no declaró la secesión?

R. Mucha gente respirará. Muchas empresas podrán abandonar sus planes de cambiar sus sedes, algunas de las que lo han hecho podrían reconsiderar su posición y se abriría un escenario de diálogo. Veríamos cómo quedan las capacidades del Govern para seguir gobernando y si acaba su alianza con la CUP. El mandato de este Gobierno ha acabado, porque dijeron que estarían 18 meses y que después se iba a producir una declaración de independencia o un referéndum. La salida lógica de todo este embrollo son unas elecciones. Estamos en un escenario electoral, se quiera o no. Queda por saber si las elecciones serán en diciembre o en abril.

P. En la entrevista entre Pedro Sánchez y Mariano Rajoy parece que se fraguó un acuerdo para, si se aplica el artículo 155, quitar esa competencia a Puigdemont y convocar unas elecciones autonómicas.

R. Ustedes saltan a esa conclusión, pero yo no. No conozco todos los detalles de esa conversación y si los conociera no sería yo quien los desvelara.

P. A título personal, ¿comparte la petición de Ciudadanos de quitar a Puigdemont la competencia para convocar elecciones?

R. La solución a este problema pasa por unas elecciones, pero no me voy a pronunciar sobre retirada de competencias concretas hasta que no se produzca el supuesto que en teoría lo avala. Y hasta ahora no veo motivos para que Puigdemont no siga teniendo esa competencia.

P. ¿Por qué sostiene que el Gobierno debería haber actuado mucho antes del referéndum y no lo hizo?

R. El origen de lo que tenemos entre manos es lo que pasó los días 6 y 7 de septiembre en el Parlament, que supuso una vulneración flagrante de la legalidad con la aprobación de la ley del referéndum y la de transitoriedad jurídica. El Gobierno envió los hechos al Tribunal Constitucional, pero lo que ocurrió en esas dos sesiones parlamentarias abrió un paréntesis de una gravísima inseguridad jurídica que está motivando ahora la marcha de las sedes sociales de los bancos y las grandes empresas. Luego se celebró el 1 de octubre, que para nosotros no tiene el valor de un referéndum, y ahora se trata de saber si en función de leyes suspendidas por el Constitucional el Gobierno de Cataluña considera que eso justifica o no una declaración de independencia. A mí me parece muy raro vivir en un país en el que la validez de las leyes puede variar en función de una intervención del president en la tribuna. Eso no es aceptable en ninguna democracia. Las leyes están en vigor o no están, eso no depende del buen o mal humor de un gobernante.