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Cientos de personas pernoctan en los colegios para tratar de impedir su desalojo

Los agentes rellenan actas donde pueden alegarse cuatro motivos para que no sean evacuados, entre otros, que haya ancianos o niños

Padres del centro escolar pasan la noche en la escuela Diputació, ocupada para asegurar el centro como colegio electoral para el referéndum del próximo 1 de octubre.

Centros designados para la votación en las cuatro provincias catalanas están esta noche ocupados por familias y vecinos que, desde el viernes, han organizado actividades para impedir que los Mossos d’Esquadra los cierren y no se pueda votar en el referéndum ilegal previsto para hoy. La policía catalana visitó estos centros este sábado y constató que al menos 163 de los 1.300 estaban ocupados, un 12,5%, informó la delegación del Gobierno. Los propios mossos dieron pistas a los encerrados sobre cómo evitar los desalojos y la organización del referéndum ofreció instrucciones de cómo actuar ante un desalojo.

 Vista la actividad en las redes sociales, el porcentaje de colegios electorales ocupados es previsiblemente más alto. Además, en los datos oficiales no figuran municipios colindantes con Barcelona como L’Hospitalet de Llobregat, Santa Coloma y Sant Adrià de Besòs. El Gobierno catalán había previsto habilitar un total de 2.315 colegios y 6.249 mesas en toda Cataluña, con 7.235 personas en las mesas y 5,3 millones llamadas a votar. Hacia las cuatro de la madrugada la asociación Escoles Obertes, que promueve la toma de los colegios, aseguró que el número de centros ocupados superaba los mil, más del 40% del total.

El Tribunal Superior de Justicia ordenó a los Mossos que impidieran la apertura de los centros que tienen previsto acoger la votación este domingo. Por eso, desde el viernes por la tarde agentes de la policía autonómica se personaron en 1.300 de estos colegios y comunicaron a sus ocupantes (padres, niños, vecinos y activistas que pasaron la noche allí y organizaban actividades lúdicas) que debían desalojar las instalaciones antes de las 6.00 horas del domingo, aunque con ciertas salvedades: las actas que deben rellenar permitían señalar causas que imposibilitaran el desalojo. Los motivos que se puede alegar para no desalojar son: “Negativa reiterada y manifiesta de desocupar el local”, “posibilidad de que se produzcan altercados con peligro para las personas o bienes”, “imposibilidad de los agentes de acceder al centro” o la “presencia de personas vulnerables (niños, personas de edad avanzada...)”. Y una quinta opción, para escribir a mano, con “otros motivos”.

Una imagen del acta distribuida a través de Whatsapp ampliar foto
Una imagen del acta distribuida a través de Whatsapp

La policía catalana no desalojó ni requisó material relacionado con la votación, como urnas, papeletas o listas de censo, en el interior de colegios, institutos y otros puntos para votar. En sus comunicaciones, advertían a los centros educativos abiertos para actividades en vísperas del referéndum que no podían abrir de madrugada si no ofrecían un “servicio público”.

Siguiendo a pies juntillas esas instrucciones, el sábado no había ninguna pancarta ni texto alguno sobre el referéndum en los colegios y padres de alumnos y vecinos habían situado en la puerta de los centros una completa información de todas las actividades públicas que iban a desarrollar: talleres de todo tipo —como uno de piolines de ganchillo—, conciertos, castells, juegos de mesa, actuaciones musicales y cine al aire libre. A mediodía, muchos hicieron comidas populares.

Un tercer apartado del acta que se entregaba en los centros recogía la posibilidad de que “solo se cierren las zonas destinadas a realizar los actos preparativos o de votación”, aclarando cuáles se trataba.

En cualquier caso, las visitas de los agentes fueron acogidas con normalidad: “Todo muy correcto”, resumía un padre en la escuela Josep Maria Jujol de Barcelona.

Los Mossos acceden a Escola Auró para levantar acta
Los Mossos acceden a Escola Auró para levantar acta EFE

La presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Ampa) de la Escuela de la Concepció de Barcelona, del Eixample, Mireia Trias, detallaba que los agentes que se habían pasado en ese centro a medianoche hacían constar en el acta que no lo precintaban porque se realizaban “actividades lúdicas que no tienen nada que ver con el referéndum”, En concreto, una fiesta de padres y alumnos.

Visitas de partidos

En algunos colegios también se presentaron representantes de los partidos o entidades que organizan el referéndum. Las instrucciones fueron muy claras: nada de violencia, todos sentados en el suelo y actuar muy despacio para entretener a los agentes y ganar tiempo.

La consejera de Enseñanza de la Generalitat, Clara Ponsatí, visitó la Escuela de la Concepció ayer y se congratuló de que los ciudadanos demuestren “de manera pacífica pero firme su derecho a participar en el referéndum”. No quiso valorar si mantener los centros abiertos supone un riesgo para las personas que realicen actos en ellos.

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