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Recuperar el talento

Las instituciones valencianas estudian planes para retener a los jóvenes titulados

María José Sánchez y Lucía Hipólito en un laboratorio de la Universitat de València. Ampliar foto
María José Sánchez y Lucía Hipólito en un laboratorio de la Universitat de València.

Las investigadoras valencianas en neurociencia, con Premio Extraordinario de Doctorado, Lucía Hipólito, de 35 años, y María José Sánchez Catalán, de 34, volvieron a Valencia después de tres años de contrato postdoctoral en Nueva York y en Estrasburgo, respectivamente. Hipólito, ayudante doctora, dirige una línea sobre la neurobiología de las adicciones. Tras sufrir un despido “irregular”, por el que ha interpuesto un recurso a la Universitat de València, Sánchez ha encontrado empleo en la Fundación Fisabio. Con trabajos temporales y sueldos por debajo de la mitad de lo que ganaban en el extranjero, ambas cuestionan si valió la pena volver.

Con cierto arrepentimiento, ambas reconocen haber regresado por motivos familiares. “Muchos investigadores se van de nuevo fuera al sufrir las condiciones de aquí. Yo misma me lo planteo. Me retienen mi familia y la esperanza de alcanzar una situación estable, independiente y digna. Pero a veces depende de la suerte. Cuando finalice mi proyecto, en diciembre de 2018, no podré solicitar más financiación a las agencias españolas ni valencianas ni continuar la investigación aunque obtenga buenos resultados”, explica Hipólito, que pasó de ganar 37.000 dólares anuales en Estados Unidos a 15.600 euros en Valencia.

Para atraer el talento hace falta inversión y voluntad política. Cualquier iniciativa de inversión en I+D es una buena apuesta de futuro, pero debe garantizar la continuidad de los reclutados. No invertir en todas las etapas de la carrera investigadora es regalar personal cualificado a otros países”, sostiene Sánchez Catalán.

Como estas investigadoras, Joaquín Quirós también decidió volver. Por crecimiento profesional y económico, este diseñador gráfico de 34 años dejó Valencia por Londres al cerrar el estudio compartido con dos socios, ahogado por las cuotas de autónomos. Allí aumentaron los encargos, pagados a precios impensables en Valencia, y se especializó en caligrafía y rotulación como freelance en estudios de diseño y agencias de publicidad. La familia, los amigos y la calidad de vida de la ciudad le hicieron regresar. Hoy combina la docencia con trabajos internacionales. Quirós no se arrepiente, pero añora la visibilidad que otorga la oferta cultural londinense. “Más que destinar un presupuesto, es necesario un ecosistema empresarial a favor del talento autóctono con unas condiciones laborales equiparables al norte de Europa, y una reforma del sistema de pago de las cuotas de autónomos más favorable para los que empiezan a trabajar por cuenta propia”.

Para que más jóvenes como Quirós se animen a volver del exilio laboral con garantías de futuro, iniciativas como el futuro plan Generació Talent (Plan GenT) de la Generalitat, anunciado en las Cortes en abril por el presidente Ximo Puig y dotado de 61 millones de euros, prometen atraer al talento juvenil impulsando un nuevo modelo productivo.

Expectante de que una financiación justa permita inversiones para los jóvenes exiliados como él, Javier Ivànyez, periodista audiovisual de Xixona, consiguió a las dos semanas de instalarse en París, en 2015, un contrato indefinido como redactor jefe adjunto de la versión española de un site juvenil de entretenimiento, donde ahora dirige el departamento audiovisual, tras pasar por varias fábricas y hacer trabajos periodísticos precarios en Valencia. “España mina nuestra confianza y acabamos creyendo que quizás nos equivocamos de salida profesional. Si vuelvo, me gustaría dedicarme al periodismo audiovisual con un sueldo y unas condiciones dignas. Pero tengo la sensación de que en España seguimos estancados, o incluso peor”, lamenta.

Valencia, espacio de 'coworking'

Desde 2016, los 7,6 millones de euros del programa de la Diputación de Valencia, Gestió Talent han beneficiado a más de 5.000 jóvenes. El diputado Bartolomé Nofuentes ha viajado estos días a Florida para exponerlo en el congreso mundial de gestión del talento. "Con 234 proyectos, es uno de los mejor valorados en Europa. Valencia es ahora el mayor espacio coworking para jóvenes", señala.