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Junqueras despide a otro directivo por el ‘caso 3%’

Infraestructures rescinde el contrato de Jaume Cortasa, que fue el jefe de la Oficina Técnica de Evaluación

Sede de la antigua GISA.
Sede de la antigua GISA.

Un año después de que se iniciaran los registros y las detenciones por parte de la Guardia Civil, el caso 3% se ha cobrado una nueva víctima en la empresa pública Infraestructures.cat. La compañía, que depende del Departamento de Economía, ha decidido despedir de forma disciplinaria al que fuera jefe de la Oficina Técnica de Evaluación (OTE), Jaume Cortasa, por su supuesta vinculación con el amaño de concursos para adjudicar obras a empresas que supuestamente pagarían comisiones a Convergència Democràtica.

Cortasa fue la mano derecha del exdirector general de la empresa, Josep Antoni Rosell, quien ya fue despedido el pasado mes de febrero. Según la investigación interna en la que trabaja Infraestructures.cat, era el encargado de modificar la valoración de las ofertas técnicas que presentaban las contratistas para optar a la construcción de una obra pública. Su posición en la oficina técnica le ofrecía una posición privilegiada para efectuar los cambios demandados por Rosell.

Ya desde mayo pasado era objeto de sospechas de la nueva dirección de la empresa. Fue suspendido de empleo y sueldo durante tres meses después de que él mismo admitiera la modificación de valoraciones, aunque el argumento era hacer una distribución proporcional entre los contratistas de la obra de la Generalitat. Finalmente, su despido se produjo con fecha de 26 de septiembre, no sin antes haberlo trasladado al centro de trabajo de Tàrrega (Lleida).

Cambios en profundidad

Desde que los agentes de la Guardia Civil entraron en las instalaciones de la empresa pública en octubre del año pasado, la cúpula de la compañía ha sufrido un cambio evidente. El que fuera su presidente, Joan Lluís Quer —investigado en otra causa judicial que afecta a otro ente público, la Agencia Catalana del Agua—, abandonó el cargo de forma voluntaria. Rosell, como ahora Cortasa, fue despedido de forma procedente, aunque ha denunciado. Albert Farreras, otra figura que tenía una relación estrecha con Rosell, ha sido relevado como jefe de la división de obras hidráulicas de la compañía para asumir otra diferente, en un movimiento que el Departamento de Economía argumenta por motivos de reestructuración. El vicepresidente Oriol Junqueras ha situado al frente de la empresa a Joan Jaume Oms, que concentra los cargos de presidente y director general y que ha pactado con la plantilla un nuevo sistema de puntuación técnica de ofertas.

En mayo pasado, Infraestructures.cat decidió personarse en la causa judicial sobre la actuación de Rosell cuando era el número dos de la mayor adjudicadora de obra pública de la Generalitat. Un portavoz del Departamento de Economía asegura que, pese a las medidas tomadas hasta ahora, todavía no se ha concluido la auditoría interna, en la que se analizan diferentes concursos en los que intervino la anterior dirección. Además de esas auditorías, la compañía entregó al juez algunos expedientes sobre adjudicaciones que fueron demandadas y que forman parte del sumario del denominado caso Petrus, por el que fue detenido, además de empresarios, el extesorero de Convergència, Daniel Osàcar, y el entonces tesorero, Andreu Viloca.