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La CUP exige a Puigdemont subir el IRPF y desobedecer al Constitucional

Los anticapitalistas se resignan a que la Generalitat siga pagando la deuda este año

La diputada de la CUP, Eulàlia Reguant, en un momento de la conferencia.
La diputada de la CUP, Eulàlia Reguant, en un momento de la conferencia. EFE

La CUP solicitará en la negociación de los Presupuestos con el Gobierno de Carles Puigdemont el aumento del tramo del IRPF para las clases altas, reformular el impuesto de Patrimonio y la recuperación de Sucesiones y Donaciones. Paralelamente, pedirá al Ejecutivo que desobedezca la decisión del Tribunal Constitucional de anular el impuesto a los depósitos bancarios, el de las nucleares o las viviendas vacías. El incremento de los ingresos es una de las reivindicaciones básicas que hará la CUP, que ha asumido que en este 2016 no es viable aplicar ya el impago de la deuda aunque aspira a que este concepto se inscriba en el proceso constituyente en 2017. Con todo, exigirá al Gobierno y el Parlament que reconozca que la situación es insostenible.

En una conferencia, en la sede del partido, bajo el título ¿Que entendemos por unos presupuestos de ruptura?, la CUP presentó los cinco ejes que defenderá en la negociación con Junts pel Sí. Ante la plana mayor del grupo parlamentario, la diputada Pilar Castillejo, el exdiputado Josep Manuel Busqueta y Ricard Torné dibujaron el marco de negociación que acabó concretando la parlamentaria Eulàlia Reguant. La portavoz avisó que los Presupuestos solo servirán para “gestionar las migajas de la miseria” y que únicamente negocian por la “legislatura excepcional” que vive Cataluña. “En otro momento no lo haríamos”, dijo. “Es un Presupuesto secuestrado por la Troika y el FLA. Y el Gobierno es más favorable a políticas liberales que a las anticapitalistas”.

La CUP coincide con ERC al plantear subir el tramo del IRPF a las clases altas y rebajarlo a las trabajadoras

El primer objetivo de la CUP es que el gasto social supere los 270 millones “miserables” previstos en el plan de choque. La formación pedirá que esa partida vaya acompañada de medidas relevantes y de inflexión y de “esfuerzos” que no agradarán a Junts pel Sí como la reducción de altos cargos y de sus salarios elevados. El segundo apartado es aumentar los ingresos con cambios en el IRPF “en el tramo alto y en el bajo”, enfatizó Reguant, en sintonía con ERC. Además, aspira a reformular el impuesto de Patrimonio sobre las grandes fortunas y que Donaciones y Sucesiones se equipare a 2008. “Se necesita más audacia”, dijo sobre el capítulo tributario.

El tercer capítulo se basa en la necesidad de ejercer la soberanía ante el “ahogo financiero” de la Generalitat asumiendo que Cataluña está intervenida por la Troika a través del Estado. “Tienen que ser unas cuentas post-autonómicas y libres de Montoro en una campaña sin miedo y de confrontación con el Estado. Hay que desobedecer”, dijo la diputada sobre las tasas anuladas por el Constitucional y solicitando a Junts pel Sí un gesto claro de ruptura.

La formación quiere que la Generalitat aplique los tributos anulados por el Constitucional

En el cuarto apartado, la CUP da oxígeno a Junts pel Sí y no exigirá que se impague la deuda en 2016 al alegar dificultades técnico-jurídicas. Pero sí alertó de dos cifras dramáticas: la Generalitat ha pagado desde 2008 10.700 millones en concepto de intereses de deuda, el doble al que se elevan los recortes desde 2010 (5.300). O, lo que es lo mismo, seis millones al día en intereses desde hace siete años. Para la CUP, la única “salida realista” es el impago y por ello pedirá al Parlament y al Gobierno que asuman ya la “insostenibilidad” de la situación. Su plan es no pagar a partir de 2017 y esa decisión se incruste en el proceso constituyente. La CUP confía en que las cuentas se acompañen de acuerdos para frenar o revertir privatizaciones o mantener una moratoria en Barcelona Wolrd. Las negociaciones serán largas porque se someterán a su proceso asambleario.