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Prisión para Los Morones por organización criminal

Sinaí Giménez y dos de sus hermanos están acusados de dirigir una presunta red para blanquear y defraudar a la Seguridad Social bajo amenazas a vendedores ambulantes

Sinaí Giménez,, a su llegada a los juzgados de Cangas.
Sinaí Giménez,, a su llegada a los juzgados de Cangas. EFE

Tras una larga jornada de declaraciones en el juzgado número 3 de Cangas, su titular decretó pasada la medianoche de este jueves el ingreso en prisión para tres de los dirigentes del llamado clan de Los Morones, Sinaí Giménez y sus dos hermanos Saúl y Juan Paulo, quienes, según el juez, actuaban presuntamente como una organización criminal en el sur de Pontevedra y a los que acusa de hasta seis delitos.

De las diligencias todavía secretas ha trascendido que Sinaí Giménez, quien ejercía una posición preponderante dentro del clan familiar, dirigía presuntamente la supuesta organización para recaudar una cantidad mensual de dinero (unos 150 euros) a vendedores ambulantes, la mayoría pertenecientes a otro clan gitano conocido como Los Zamoranos.

Bajo amenazas y extorsiones de todo tipo, la red creó varias cooperativas a través de las cuales habría blanqueado dinero y defraudado a la Seguridad Social, según fuentes próximas a la investigación. Además se les imputan otros delitos como tenencia de armas y tráfico de drogas.

El juez David Pérez Laya decretó de madrugada en un auto la libertad con cargos para la madre de los tres encarcelados, la esposa de Sinaí Giménez y otros miembros de la misma familia, todos ellos detenidos el pasado martes en una operación policial cuyo balance provisional es de 11 implicados en la misma causa, abierta tras las denuncias recogidas por la Fiscalía de Pontevedra en una querella contra el clan.

En la denominada Operación Vida también se encuentra arrestado el patriarca y autodenominado rey gitano, Olegario Giménez, de 69 años, que ha permanecido hospitalizado tras sufrir una insuficiencia respiratoria cuando fue esposado en una lujosa mansión de Amorín, en Tomiño. Este viernes está previsto que pase a disposición judicial.

En medio de excepcionales medidas de seguridad, se produjeron momentos de máxima tensión a las puertas del juzgado ante la llegada de los detenidos cuando un grupo de mujeres logró romper el cordón policial y proferir gritos clamando la libertad de Sinaí Giménez y su familia, mientras los acusados respondían a viva voz con insultos contra la Guardia Civil.

Pasadas las once de la noche, Sinaí Giménez fue el primero en salir esposado del juzgado para entrar en el furgón policial mientras dirigía a sus seguidores y familiares palabras de tranquilidad -"estamos bien, seguid todos juntos”-, mientras llamaba “violadores” al clan de Los Zamoranos. Después, su hermano Juan Paulo decía: “Esto pasa por denunciar a la Guardia Civil”.

El fiscal solicitó prisión para 10 de los morones detenidos. No es el caso de Miguel Valverde, persona de confianza de Sinaí Giménez, que hace funciones de secretario en la Plataforma de la Cooperativa de Vendedores Ambulantes y que fue arrestado junto a otro empleado. Para el resto de la familia de Sinaí Giménez que ha quedado en libertad con cargos, el juez decretó medidas cautelares que les obliga a personarse dos veces al mes en las dependencias judiciales.

En los registros practicados se incautaron varias armas, siete coches de alta gama –entre ellos un Hummer y un Porsche- y dinero. También la Guardia Civil se llevó de la casa de Olegario Giménez una caja fuerte que al no tener la clave de apertura fue trasladada al juzgado.

Sinaí Giménez fue asistido por el abogado coruñés José Luis Gutiérrez Aranguren (defensor de Rosario Porto, condenada por asesinar a su hija Asunta Basterra), mientras sus hermanos están representados por el letrado madrileño Marcos García Montes. Este último declaró a las puertas del juzgado que “todo es una invención” y que la contabilidad de la cooperativa está en regla.