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Escenarios de viaje

El turismo cinematográfico se convierte en un eje estratégico para la promoción de las localidades

Grabación en la Alhambra de Granada de un espisodio de la serie 'Isabel'.
Grabación en la Alhambra de Granada de un espisodio de la serie 'Isabel'.

Cuentan que William Shakespeare dijo: “Todo curioso viajero guarda a Granada en su corazón, aún sin haberla visitado”. Las distancias en su época se antojaban largas aventuras y resultaba difícil multiplicar y difundir imágenes de entornos desconocidos. La imaginación suplía entonces a los viajes. Pero el transporte evolucionó y las fotografías y los fotogramas progresaron para representar escenas, patrimonio y culturas allende las fronteras. Ahora, la muestra de un lugar llega hasta miles de dispositivos audiovisuales dispersos por el mundo y el transporte permite acercarse hasta ellos. De ahí que el turismo de cine se convierta progresivamente en un motivo para desplazarse. Andalucía se ofrece como destino de cine para los que, más allá de Shakespeare, quieran tener la experiencia de visitar estampas imaginadas.

Solo la Alhambra ha sido escenario de historias en más de 2.000 piezas cinematográficas, a lo que se suman documentales, series, vídeos musicales… centenares de proyectos que cada año se encuentran en el monumento y en la ciudad con algún entorno que encaje en la idea del proyecto y que será difundido en pantallas.

“Cada vez más personas se acercan a las oficinas de turismo a preguntar por localizaciones de rodajes. Es sin duda, una demanda creciente entre los visitantes”, apunta la concejala de Turismo de Granada, Rocío Díaz, que ha presentado en la pasada edición de la feria de Turismo Fitur una ruta municipal que recoge un paseo por 10 espacios que ya han dejado marca en la ciudad. “Hemos preparado folletos y cualquier persona lo puede consultar por Internet. Vamos haciendo lo posible para facilitar el paseo”, apunta Díaz.

La serie Isabel, emitida por Televisión Española, ha supuesto un punto de inflexión en este aspecto y es el primer lugar reseñado en este tour cinematográfico. “La serie supo recrear el esplendor de los Palacios Nazaríes, así como las intrigas que se desarrollaron por sus pasillos en los últimos días de la caída de Boabdil. Caminar por el mismo suelo en donde aquellos acontecimientos tuvieron lugar sintiendo cómo te envuelve la historia”, se lee en el texto municipal del portal de Internet, que incluye vídeos de las escenas en los lugares concretos. La serie El príncipe, las películas Días contados, La luz prodigiosa, Caníbal, el filme de Bollywood Heart Attack o una cinta grabada en 1905 por Alice Guy desde el Mirador de San Nicolás son algunas de las obras que tienen paradas en este paseo por la ciudad. “Desde el Ayuntamiento facilitamos al máximo los rodajes. Con exenciones de tasas, permisos para ocupaciones de vía pública, servicios de seguridad… todos ganamos con su proyección”, apunta la concejala, que avanza que estudia la posibilidad de incluir señalética en los lugares para facilitar la identificación.

La Andalucía Film Commission, junto a la Consejería de Turismo, tiene planteado el proyecto La Gran Ruta del Cine, que facilita las visitas a algunos de los lugares que han marcado los rodajes. Por Internet se pueden descargar las guías para visitar escenarios de Alatriste en Jaén, Sevilla y Cádiz, Entrelobos en Córdoba, El corazón de la tierra en Huelva, El camino de los ingleses en Málaga y La isla mínima entre Sevilla, Huelva y Cádiz, este último destino muy demandando por los visitantes.

“La difusión que da el cine es un elemento muy relevante. Incorpora valores a los preexistentes en monumentos, parques, paisajes… que ya están cargados de simbología para la población pero que internacionalmente se convierten en iconos cinematográficos”, indica el doctor en Antropología Social, Javier Hernández Ramírez, autor del texto Turismo inducido. La configuración de la imagen turística de Sevilla a través del cine comercial.

“El turista revive lo que ve en la gran pantalla y esto es lo que va buscando. Por ejemplo, la Plaza de España de Sevilla se convierte en el Palacio de Naboo para los seguidores de La Guerra de las Galaxias o en el escenario de Laurence de Arabia”, apunta el profesor, que añade que esa visita pueda convertirse en un pretexto para ver otros rincones de las localidades, aunque normalmente el motivo principal de desplazamiento no suela ser visitar un escenario de cine. Este es el análisis de lo ocurrido en el Real Alcázar de Sevilla tras el rodaje de la serie estadounidense Juego de Tronos entre sus murallas. Este 2015 el palacio registró 1.520.322 visitas, un 14,75% más que el año anterior, un repunte que suma el interés por ver los escenarios de Dorne a la subida general del turismo.

La localidad que sí ha experimentado un hito en este sentido es Osuna (Sevilla). Desde que Juego de Tronos reparó en su plaza de toros el turismo ha crecido un 65%. Los visitantes se acercan por miles a ver el recinto de albero, las dos salas del Museo Municipal dedicadas a objetos y vestidos de la producción y a las rutas gastronómicas ingeniadas a raíz del rodaje. Para su difusión, no han podido utilizar ni los símbolos, ni la grafía, ni los colores similares a los de la serie por restricciones de la productora, pero sí recrear escenas.

“Ha sido un tren que ha pasado y al que tenemos que sacarle el máximo partido. Tuvimos 16.000 visitantes en 2014 y 40.000 en 2015 y esto ha provocado que sigamos poniendo en valor nuestro patrimonio, que ya por sí estaba bien establecido en el turismo monumental”, apunta Rafael Díaz, concejal de Turismo de la localidad. En Osuna, una localidad con herencia desde los íberos, son conscientes de que esta situación será efímera, por lo que aprovecha el potencial del fenómeno.

La proyección que el cine, la televisión o Internet genera de los lugares filmados es ya indubitada, y aunque aún no hay oficialmente indicadores para estudiar el impacto del turismo del audiovisual, los investigadores comienzan a plantear los posibles índices para su evaluación, apunta el profesor. “Hay muchos aspectos a analizar. Se tiene una mirada benévola del impacto del cine en los lugares, pero también puede intensificar la imagen trasnochada o empecinada del sitio y reforzar los estereotipos. Eso también provoca un efecto sobre los nativos”, alerta Hernández.

La opción sea quizás viajar para conocer en profundidad y experimentar lo que Shakespeare invitaba a imaginar.