Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Comunidad Valenciana ante el dilema de la reindustrialización

IVIE, AVE y Cañada Blanch ponen sobre la mesa el modelo económico del futuro para el territorio

Una fábrica de productos cerámicos en Castellón. Ampliar foto
Una fábrica de productos cerámicos en Castellón.

¿Industria o servicios? ¿Dónde están las ventajas competitivas valencianas? Las dos preguntas existenciales para el futuro de la economía valenciana forman el título del segundo foro organizado por la Fundación Cañada Blanch y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), apoyado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) y Bankia, que ha arrancado este miércoles.

La Comunidad Valenciana ha vivido desde principios del siglo XXI un rápido proceso de desindustrialización que solo se ha frenado, e incluso revertido moderadamente, desde el año 2009. El fenómeno no es extraño. Desde Estados Unidos a Japón, pasando por Corea del Sur y la Unión Europea (a excepción de Alemania) han pasado por lo mismo. Y casi todos estos países han adoptado medidas para frenarlo.

¿Por qué? "Porque los países que pierden su base manufacturera corren el riesgo de perder su capacidad de innovar y esta es la que tiene que permitir repatriar empleos o atraer empleos", según las conclusiones por el documento elaborado por el IVIE para el foro de Cañada Blanch.

Entre las causas del incipiente regreso de la industria a la Comunidad Valenciana, los expertos apuntan "la mejora de la calidad de la producción y la distribución, la gestión del tiempo y de los plazos de entrega, la seguridad en la cadena de valor y la reducción del coste laboral relativo". "La Comunidad Valenciana, a su escala, no debe perder su tradición artesano-industrial, sino que debe adaptarla a los tiempos actuales reinventándola las veces que sea necesario", concluye el documento.

El director del IVIE, Francisco Pérez, ha afirmado que para ser positivo el proceso de reindustrialización valenciano deberá reunir "ciertas características". Y ha destacado tres "conglomerados" de actividades que son competitivas y aprovechan sinergias en el territorio. Se trata del agroalimentario, que incluye "desde la agricultura a la distribución comercial". La automoción. Y el turismo, una "actividad clásica que mantiene su potencia pese a los años".

Pérez ha considerado que tanto los servicios como la industria son necesarios en la medida en que sean capaces de aportar valor añadido y elevar la productividad y la competitividad de la economía. O, dicho de otra manera, "no interesa cualquier industria ni cualquier servicio". Una buena forma de intentar el éxito, ha añadido el director del IVIE, es "imitar a los que lo hacen bien", ya que a pesar de las dificultades hay empresas que han demostrado que se puede ser líder desde la Comunidad Valenciana.

El presidente de AVE, Vicente Boluda, ha considerado que la Comunidad Valenciana y España llevan "demasiado tiempo pensando en el corto plazo". Y ha destacado la "excelente metodología" del foro, que se celebra en la sede de la Fundación Universidad-Empresa Adeit, al reunir a "expertos, profesionales y empresarios".

Andrés Rodríguez-Pose, profesor de la London School of Economics, ha señalado por su parte, que la economía valenciana es en estos momentos "muy débil". Y ha destacado la paradoja de que, a pesar de ser un territorio históricamente exportador, la internacionalización de las empresas sea inferior a la de la media española. Y de que, a pesar de ser una comunidad con tradición emprendedora, el nivel de formación de los empresarios esté también por debajo de la media.

Más información