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6.000 vigueses ‘huyen’ del nuevo hospital al centro con más espera

El centro concertado Povisa celebra la llegada de pacientes mientras en el Álvaro Cunqueiro se suceden los desperfectos y las dimisiones

Al menos 6.000 personas del área de Vigo que tenían como hospital de referencia el Álvaro Cunqueiro, un complejo con un coste para el erario público de casi 1.400 millones de euros, han solicitado en el último mes el cambio a Povisa, un centro privado incluido en la red del Servizo Galego de Saúde (Sergas) que está a la cabeza de Galicia en lista de espera. El dato ha sido revelado este martes como un logro por la propia Povisa y a él habría que sumarle todavía las altas en el centro concertado que se hayan realizado en oficinas públicas pero también restarle las posibles bajas, unas cifras estas últimas que la Consellería de Sanidade ha eludido facilitar. La huida de pacientes del hospital Álvaro Cunqueiro, que el presidente de la Xunta sitúa reiteradamente entre los mejores de Europa, se produce después del rosario de deficiencias de diseño y dotación que ha destapado su puesta en funcionamiento hace escasos meses.

Povisa, con 133.000 pacientes del Sergas a su cargo hasta que se cierren definitivamente los cambios, mantiene con la Xunta el concierto más caro de España, 90 millones de euros al año, un convenio que lo incluye como uno más en la red pública de Vigo y que ha sobrevivido incluso a la apertura del Álvaro Cunqueiro. La construcción de un nuevo hospital público ha supuesto el cierre de los otros dos recintos hospitalarios con los que cuenta el Sergas en la ciudad más poblada de Galicia (el Xeral y el Meixoeiro), pero no impidió al Gobierno de Alberto Núñez Feijóo renovarle el contrato en 2014 al centro privado propiedad del Grupo Nosa Terra. La renovación ha incluido, eso sí, un cambio: los pacientes tienen libertad de elección entre las dos infraestructuras, o mejor dicho, tienen la posibilidad de solicitar cambiarse de uno a otro. El último plazo para este trámite durante el mes de noviembre que acaba de finalizar.

Povisa cobrará a partir de ahora un canon por cada paciente del Sergas adscrito a sus servicios médicos, por lo que la empresa se ha volcado en ayudar a superar las trabas burocráticas a todo ciudadano que quiera darse de alta en su organización. El hospital concertado realizó una campaña publicitaria y abrió una oficina para realizarle los trámites a los usuarios que quieran pasarse a sus filas. El Sergas, sin embargo, eludió impulsar una campaña informativa para quienes quisiesen dejar Povisa y adscribirse al Álvaro Cunqueiro.

El año pasado, cuando el nuevo hospital aún no había abierto sus puertas, se estableció un plazo de tres meses para que los pacientes del hospital concertado que lo deseasen se pasasen al hospital público en ciernes. Entonces fueron 4.450 los ciudadanos que optaron por abandonar Povisa. "Povisa quiere manifestar públicamente su agradecimiento a todas las personas que han depositado así su confianza en el hospital, y su compromiso de seguir manteniendo los mayores estándares de calidad asistencial, confort y trato a los pacientes", ha afirmado la dirección del hospital en un comunicado sobre la llegada de nuevos usuarios que se ha producido ahora.

El trasvase de pacientes a Povisa se produce pese a que la espera media para ser operado es más del doble que en los hospitales públicos gallegos. Desde que abrió sus puertas en septiembre, el malestar por las deficiencias del Álvaro Cunqueiro se ha extendido entre profesionales y enfermos. Esta semana reventó una tubería de fecales sobre el servicio de urgencias. Es la segunda vez que ocurre.