Fitch rebaja a ‘bono basura’ la deuda de la Generalitat por el 9-N

La agencia argumenta la rebaja de la nota por la resolución independentista del Parlamento

Fitch Rating ha decidido rebajar la calificación crediticia de la Generalitat a bono basura a causa de la resolución secesionista que aprobó el Parlamento surgido de las elecciones el pasado 9 de septiembre, para "formalmente iniciar el proceso de la independencia". En una nota publicada esta tarde, la agencia ha anunciado que la deuda de la Administración autonómica ha pasado de BBB- a BB, dos escalones menos que supone situarla como bono especulativo.

La agencia había situado la deuda catalana en BBB- como al resto de comunidades autónomas, al considerar que sus finanzas estaban cubiertas por el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). El cambio de situación política en Cataluña y la declaración del 9-N han cambiado, no obstante, las cosas para Fitch, que ha avanzado la revisión de la comunidad autónoma al considerar que el suelo fijado anteriormente "está sujeto a una relación de cooperación entre las regiones y el Gobierno central, que no sería el caso para Cataluña dados los recientes sucesos".

"La calificación de Cataluña refleja ahora su perfil crediticio intrínseco", resume en su comunicado Fitch, en referencia a las finanzas propias de la Generalitat, sin ayuda externa y sin capacidad para asistir a los mercados internacionales. Tras las elecciones del 27-S y tras conocer los resultados, en los que se vislumbraba una mayoría de escaños independentistas, la agencia ya advirtió que revisaría la calificación antes de tiempo.

"Fitch reconoce que el Gobierno central tiene amplios poderes para intervenir en los asuntos del Gobierno catalá", reza el comunicado de la agencia calificadora de riesgos, que recuerda la resolución independentista ha sido suspendida por el Tribunal Constitucional y que hace incluso mención del artículo 155 de la Constitución, que permitiría al Gobierno "la suspensión de la autonomía de la región". 

El comunicado sostiene que las relaciones entre Estado y Generalitat se encuentran en "su punto más bajo", después de que el Gobierno autonómico "ha notificado su insubordinación a cualquier decisión tomada por el Tribunal Constitucional y probablemente ignorará la suspensión".

Según Fitch, la Generalitat cerrará este año con un déficit del 2% y requerirá de financiación para cubrir ese agujero entre ingresos y gastos. De hecho, los técnicos que han elaborado el informe consideran que Cataluña continuará conectada al FLA y a recursos de los mercados.

El pasado 23 de octubre, la agencia Moody's revisó a la baja la perspectiva de Cataluña, de positiva a estable, aunque mantuvo su calificación en Ba2, equivalente a bono basura.

Sobre la firma

Dani Cordero

Dani Cordero es redactor de economía en EL PAÍS, responsable del área de industria y automoción. Licenciado en Periodismo por la Universitat Ramon Llull, ha trabajado para distintos medios de comunicación como Expansión, El Mundo y Ara, entre otros, siempre desde Barcelona.

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