Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crisis de los refugiados

La Generalitat y entidades ultiman tres centros de acogida de refugiados

El operativo de primera acogida se concentrará en Barcelona, Tiana y Manresa

Patio de la casa de colonias de La Conreria, que acogerá a refugiados.
Patio de la casa de colonias de La Conreria, que acogerá a refugiados.

El comité de atención a los refugiados ultima los detalles del operativo de primera acogida. Aún a la espera de conocer la fecha en la que llegarán las primeras personas, el órgano compuesto por la Generalitat, los municipios y las entidades sociales ya tienen apuntalado el hub que los recibirá en un primer momento. Se trata de una red de tres sitios: el centenario albergue y casa de colonias de La Conreria, ubicado en Tiana; la Casa Bloc de Barcelona y una finca de la fundación Sant Joan de Déu en Manresa.

Los refugiados serán alojados en el centenario albergue y casa de colonias de La Conreria (Tiana); la Casa Bloc de Barcelona y una finca de la fundación Sant Joan de Déu en Manresa

En estos tres emplazamientos, explica el coordinador del comité Àngel Miret, se tendrá un primer contacto con las familias y personas solas que vengan. La situación psicológica y anímica de los refugiados es una de las mayores preocupaciones de las entidades, de ahí que como primer sitio de acogida se haya pensado en sitios que permitan cierta comodidad para estancias que durarán lo que los expertos determinen en cada caso. Son varias las voces que insiste en que una acogida en un gran espacio no es la mejor opción en este momento.

Se trabaja bajo la hipótesis de que no llegará un grupo numeroso de refugiados, sino que será un goteo. Miret calcula que entre los tres sitios hay unas 210 plazas. Desde la Fundación Pere Tarrés, que custodia La Conrería, explican que también se ha puesto a disposición del comité la casa de Mas Po, con capacidad para 44 personas adicionales. En caso de una llegada más fluida sí se utilizarían espacios más grandes.

El comité está enviando a todos los ayuntamientos y entes locales una ficha en la que les piden que informen de los recursos materiales y no materiales que pueden poner a disposición. Dentro de tres semanas, la Generalitat espera tener centralizados todos los datos.

Homologación de títulos

Miret insiste en que el destino final “se consultará con la familias” y las personas que hayan venido solas, siempre teniendo en cuenta sus habilidades y sus aspiraciones. La idea es intentar armonizar estas intenciones con la oferta que salga del banco de recursos, aunque también el coordinador pide no olvidar cuál es la situación de paro que hay en Cataluña. De entrada, el estatuto de refugiado otorga una ayuda económica a cada asilado.

Otra de las preocupaciones de las entidades es qué pasará con los profesionales que necesiten homologar sus títulos. O, incluso más dramático, con los jóvenes que dejaron su formación a medias para huir del conflicto.

“Los procedimientos de homologación son muy largos y engorrosos. Son competencia del Estado y se piden cosas que pueden ser imposibles de obtener para un refugiado, como sus expedientes académicos”, recuerda Miret. La Asociación Catalana de Universidades Públicas también hizo un llamamiento al Gobierno central, la semana pasada, para agilizar en la medida de lo posible dichas gestiones. Los centros educativos, por su parte, se han comprometido a facilitar el acceso a sus actividades académicas a los refugiados. Solo falta saber cuándo vendrán.